¿Qué es la tendinopatía de Aquiles?
La tendinopatía de Aquiles es una degeneración del tendón calcáneo —el tendón más grande y resistente del cuerpo humano, que conecta los músculos de la pantorrilla (gastrocnemio y sóleo) con el calcáneo—. El tendón sufre una sobrecarga de tensión repetitiva que supera su capacidad de reparación, lo que lleva a la degeneración del colágeno (angiofibroblastosis) y a la pérdida de elasticidad.
Existen dos tipos principales: la tendinopatía insercional (polo posterior del calcáneo, más frecuente en personas sedentarias y con obesidad) y la tendinopatía del cuerpo medio o medio-portion (de 2 a 6 cm por encima de la inserción, más frecuente en corredores y atletas). El segundo tipo es el más habitual y el que más se beneficia de la punción seca, dado que la región del cuerpo medio es crónicamente hipovascular.
El dolor suele manifestarse como rigidez y molestia en el Aquiles al iniciar la marcha por la mañana, mejora con el calentamiento y empeora tras el ejercicio o al día siguiente.
Muy frecuente en corredores
Afecta al 9 % de los corredores recreativos y hasta al 52 % de los atletas de élite a lo largo de su carrera deportiva.
Región hipovascular
El cuerpo medio del Aquiles tiene un aporte sanguíneo precario, razón por la cual la degeneración persiste sin una intervención adecuada.
Estímulo a la reparación local
Los estudios experimentales sugieren que la punción seca puede inducir una microlesión controlada capaz de estimular respuestas locales de reparación (incluidos factores proangiogénicos), un mecanismo plausible que aún se encuentra en investigación clínica.
¿Por qué los tratamientos convencionales no siempre son suficientes?
Los AINE ofrecen un alivio sintomático temporal, pero no modifican el proceso degenerativo, que, como ocurre en otras tendinopatías, no es de tipo inflamatorio clásico. El corticoide peritendinoso está particularmente contraindicado en el Aquiles: incrementa de forma significativa el riesgo de rotura tendinosa, una complicación grave que puede requerir cirugía.
Los ejercicios excéntricos de la pantorrilla (protocolo de Alfredson) son el tratamiento conservador con mayor evidencia, pero resultan dolorosos en las fases iniciales y presentan una alta tasa de abandono. La plantilla con elevación del talón es una medida paliativa. La punción seca aporta el componente biológico que los ejercicios no pueden proporcionar de forma aislada.
TRATAMIENTOS PARA LA TENDINOPATÍA DE AQUILES
| TRATAMIENTO | MECANISMO | RIESGO PRINCIPAL |
|---|---|---|
| AINE | Sintomático (dolor) | Toxicidad gastrointestinal crónica; modifica poco el proceso degenerativo |
| Corticoide peritendinoso | Antiinflamatorio | Mayor riesgo de rotura tendinosa descrito en la literatura |
| Ejercicios excéntricos | Estímulo al colágeno | Alta tasa de abandono (dolor inicial) |
| Punción seca | Biológico (posible estímulo a la angiogénesis) | Mínimo (hematoma local, dolor transitorio) |
| Punción seca + ejercicios excéntricos | Biológico + mecánico | Bajo perfil de riesgo; evidencia moderada |
¿Cómo actúa la acupuntura médica en la tendinopatía de Aquiles?
Una de las hipótesis mecanísticas más estudiadas es el estímulo a la perfusión y a la reparación local en la región hipovascular del cuerpo medio del Aquiles. La punción provoca una microlesión local que, según los estudios experimentales, puede activar parte de la cascada de reparación (factores de crecimiento, reclutamiento de fibroblastos, respuesta angiogénica), una vía plausible en esta zona crónicamente poco vascularizada.
En paralelo, la punción seca de los puntos gatillo en el gastrocnemio y el sóleo puede reducir la tensión transmitida al tendón calcáneo durante la marcha. En una musculatura de la pantorrilla hipertónica, la carga sobre el tendón tiende a ser mayor; al modular estos puntos gatillo, la sobrecarga local puede disminuir, complementando el papel de la modificación de la carga de entrenamiento y de los ejercicios excéntricos.
Mecanismo de acción en la tendinopatía de Aquiles
Punción del cuerpo medio del Aquiles
Una microlesión controlada en la región de angiofibroblastosis activa la cascada de reparación biológica (factores de crecimiento, plaquetas).
Angiogénesis local
La formación de nuevos capilares en la región hipovascular aporta el oxígeno y los nutrientes necesarios para la cicatrización del colágeno.
Punción del gastrocnemio y del sóleo
La liberación de los puntos gatillo de la pantorrilla reduce la tensión transmitida al Aquiles durante la marcha y el ejercicio.
Neuromodulación segmentaria S1-S2
La reducción de la señal nociceptiva del tendón en el asta dorsal medular alivia el dolor que impide el ejercicio.
Estímulo al ejercicio excéntrico
Con menor dolor y menor tensión muscular, la persona logra realizar el protocolo de ejercicios excéntricos con mayor eficacia.
¿Qué dicen los estudios científicos?
Los estudios sobre acupuntura y punción seca en la tendinopatía de Aquiles muestran resultados consistentemente positivos en dolor, función y calidad de vida. La combinación con ejercicios excéntricos progresivos produce los mejores resultados a largo plazo.
¿Cuál es la diferencia del enfoque moderno?
El médico acupunturista aplica un protocolo que aborda simultáneamente el tendón (punción del cuerpo medio), la musculatura generadora de tensión (gastrocnemio y sóleo) y la neuromodulación segmentaria para el control del dolor. La electroacupuntura de baja frecuencia (2 Hz) sobre el tendón potencia la angiogénesis y la producción de colágeno.
La laserterapia de baja potencia es una alternativa complementaria valiosa: aplicada directamente sobre el cuerpo medio del Aquiles, acelera el metabolismo de los tendinoblastos y tiene un efecto antiinflamatorio local sin los riesgos del corticoide. Resulta especialmente indicada en pacientes con intolerancia a la punción o en la fase de mayor sensibilidad.
¿Cuándo acudir al médico?
El dolor, la rigidez o el engrosamiento del tendón calcáneo —especialmente por la mañana o tras el ejercicio— requieren evaluación médica. La ecografía y la resonancia magnética resultan útiles para confirmar el diagnóstico y descartar una rotura parcial, situación que cambia por completo el manejo.
Preguntas Frecuentes
Depende de la fase y de la intensidad del dolor. Por lo general, se modifica el entrenamiento: reducción del volumen entre el 50 % y el 70 %, sustitución de la carrera por bicicleta o natación en los días de mayor dolor y progresión gradual conforme mejora el cuadro. El médico orientará un «diario de dolor»: el dolor durante el ejercicio hasta 3/10 resulta tolerable; por encima de ese umbral, conviene reducir el entrenamiento.
En la tendinopatía crónica sin rotura, el tratamiento conservador completo (acupuntura, ejercicios excéntricos y modificación de la actividad) reduce con frecuencia la necesidad de cirugía. La cirugía suele reservarse a los casos con fracaso de 6 a 12 meses de tratamiento conservador adecuado o con rotura estructural significativa. La decisión quirúrgica corresponde al traumatólogo.
La recuperación es un proceso biológico que requiere tiempo: incluso con un tratamiento óptimo, el colágeno tarda de 6 a 12 meses en alcanzar la madurez y la resistencia totales. El dolor puede mejorar mucho antes (en 4 a 8 semanas), pero el tendón continúa reorganizándose. Por eso, la reincorporación progresiva al deporte resulta esencial para evitar recaídas.
Cuando la realiza un médico capacitado, sí. La punción del cuerpo medio del Aquiles es una técnica establecida con un perfil de seguridad adecuado. El profesional emplea agujas de calibre fino, evalúa cuidadosamente el engrosamiento del tendón mediante palpación y, cuando se dispone de ella, con guía ecográfica. La contraindicación absoluta es la presencia de una rotura parcial o total documentada.
La tendinopatía insercional (polo posterior del calcáneo) responde menos a la punción seca directa y más a las modificaciones del calzado, las plantillas y las ondas de choque (ESWT). La tendinopatía del cuerpo medio (de 2 a 6 cm por encima de la inserción) es donde la punción seca resulta más eficaz, ya que es precisamente en esa región hipovascular donde la microlesión controlada favorece la angiogénesis necesaria para la cicatrización.