REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es la cicatrización de heridas?

La cicatrización de heridas es el proceso biológico por el cual el organismo repara los tejidos lesionados y restaura la integridad estructural y funcional de la piel y de los tejidos subyacentes. Se trata de una cascada fisiológica compleja y altamente coordinada en la que participan células inmunológicas, fibroblastos, células endoteliales y factores de crecimiento.

Cuando este proceso ocurre de manera adecuada, la herida progresa de forma ordenada a través de fases bien definidas hasta la formación de una cicatriz madura. No obstante, diversos factores pueden comprometer esta progresión y dar lugar a heridas crónicas que no cicatrizan o a cicatrices patológicas como queloides y cicatrices hipertróficas.

Comprender la fisiología de la cicatrización es esencial para identificar los puntos en los que las intervenciones terapéuticas —incluida la acupuntura médica— pueden optimizar la reparación tisular. Estudios preclínicos y clínicos sugieren que la acupuntura puede actuar sobre los fibroblastos, la microcirculación y los mediadores inflamatorios, con potencial para favorecer el proceso de cicatrización y la calidad de la cicatriz.

Proceso multifásico

La cicatrización implica cuatro fases superpuestas: hemostasia, inflamación, proliferación y remodelado. Cada una con funciones críticas.

Factores de riesgo

La diabetes, la mala circulación, la desnutrición, la infección y el uso de ciertos medicamentos pueden retrasar de forma significativa la cicatrización.

Acción de la acupuntura

Estudios experimentales (Langevin y colaboradores) sugieren que la acupuntura puede activar fibroblastos y modular la microcirculación y la respuesta inflamatoria; la extrapolación a una mejoría clínica de la cicatrización requiere confirmación.

Fisiopatología: las fases de la cicatrización

La cicatrización de heridas se divide clásicamente en cuatro fases que se superponen en el tiempo. Comprender en detalle cada fase permite identificar dónde puede fallar el proceso y dónde las intervenciones terapéuticas pueden ser más eficaces.

1. Hemostasia (0-24 horas)

La fase de hemostasia se inicia inmediatamente después de la lesión. Los vasos sanguíneos dañados sufren vasoconstricción refleja y reducen el flujo de sangre hacia la zona lesionada. Las plaquetas se adhieren al colágeno expuesto y se agregan, y forman un tapón plaquetario que se estabiliza por la cascada de la coagulación.

El coágulo de fibrina resultante no solo detiene el sangrado, sino que también sirve como matriz provisional sobre la cual las células de reparación migrarán en las fases siguientes. Las plaquetas liberan factores de crecimiento como el PDGF (factor de crecimiento derivado de plaquetas) y el TGF-beta, que envían señales a las células inflamatorias y a los fibroblastos.

2. Inflamación (1-7 días)

Los neutrófilos son los primeros leucocitos en llegar a la herida y realizan la limpieza inicial de bacterias y detritos celulares. Tras 48-72 horas, los macrófagos pasan a ser las células dominantes y desempeñan un papel central: fagocitan patógenos, eliminan tejido necrótico y liberan citocinas que orquestan las fases siguientes.

Los macrófagos se consideran los «directores» de la cicatrización. Transitan de un fenotipo proinflamatorio (M1) a otro antiinflamatorio (M2) y señalan la transición de la fase inflamatoria a la proliferativa. Cuando esa transición falla —como ocurre en las heridas diabéticas—, la inflamación se vuelve crónica y la cicatrización se estanca.

3. Proliferación (4-21 días)

En la fase proliferativa ocurren tres procesos simultáneamente: la formación de tejido de granulación, la angiogénesis y la reepitelización. Los fibroblastos migran a la herida y sintetizan colágeno tipo III, ácido hialurónico y otros componentes de la nueva matriz extracelular.

La angiogénesis —formación de nuevos vasos sanguíneos— es estimulada por el VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular) y garantiza el oxígeno y los nutrientes para el tejido en formación. De forma simultánea, los queratinocitos en los bordes de la herida proliferan y migran sobre la nueva matriz, y reconstituyen la barrera epidérmica.

Los miofibroblastos —fibroblastos diferenciados con capacidad contráctil— promueven la contracción de la herida y reducen progresivamente el área que debe rellenarse con nuevo tejido.

4. Remodelado (21 días a 2 años)

La fase más larga de la cicatrización, el remodelado, implica la sustitución gradual del colágeno tipo III por colágeno tipo I, más resistente y organizado. Las fibras de colágeno se alinean a lo largo de las líneas de tensión y aumentan la resistencia mecánica de la cicatriz.

Al final del remodelado, la cicatriz madura alcanza como máximo el 80 % de la resistencia tensil de la piel original: nunca se recupera por completo. Los miofibroblastos sufren apoptosis y la vascularización excesiva regresa. Los desequilibrios en esta fase se traducen en cicatrices hipertróficas (exceso de colágeno dentro de los límites de la herida) o queloides (extensión más allá de los márgenes originales).

FASES DE LA CICATRIZACIÓN DE HERIDAS

FASE 10-24 horas
Hemostasia

Vasoconstricción, agregación plaquetaria, formación del coágulo de fibrina y liberación de factores de crecimiento.

FASE 21-7 días
Inflamación

Neutrófilos y macrófagos limpian la herida. Transición de macrófagos M1 (proinflamatorios) a M2 (antiinflamatorios).

FASE 34-21 días
Proliferación

Formación de tejido de granulación, angiogénesis, síntesis de colágeno por los fibroblastos y reepitelización.

FASE 421 días a 2 años
Remodelado

Sustitución de colágeno tipo III por tipo I, alineación de las fibras y maduración de la cicatriz (máximo 80 % de la resistencia original).

Tipos de heridas y signos clínicos

La clasificación de la herida es fundamental para orientar la conducta terapéutica. Las heridas agudas siguen la progresión fisiológica esperada, mientras que las heridas crónicas permanecen estancadas en una o más fases de la cicatrización.

CLASIFICACIÓN DE LOS TIPOS DE HERIDAS

TIPO DE HERIDACARACTERÍSTICASEVOLUCIÓN ESPERADA
Herida quirúrgicaBordes regulares, limpios, cierre primarioCicatrización por primera intención (7-14 días)
Herida traumáticaBordes irregulares, posible contaminaciónVariable según extensión y profundidad
QuemaduraLesión térmica, química o eléctrica con grados variablesDepende del grado (superficial a profunda)
Úlcera diabéticaNeuropática o isquémica, en extremidades inferioresCrónica: requiere tratamiento prolongado
Úlcera venosaRegión maleolar medial, lipodermatoesclerosisCrónica: la compresión es esencial
Úlcera por presiónProminencias óseas, pacientes encamadosCrónica: descompresión y nutrición

🔍Signos de cicatrización comprometida

Ausencia de progreso tras 2-4 semanas

Una herida que no reduce su tamaño o muestra tejido de granulación pálido sugiere estancamiento de la fase proliferativa.

Exudado excesivo o purulento

Un drenaje abundante, sobre todo si es turbio, verdoso o con olor fétido, indica una posible infección.

Bordes de la herida «evertidos» o eritematosos

La epibolia (bordes que se curvan sobre sí mismos) impide la migración de los queratinocitos.

Tejido necrótico (escara) o desvitalizado

El tejido amarillento (esfacelo) u oscurecido (escara) impide la cicatrización y favorece la infección.

Dolor desproporcionado o creciente

Un dolor que empeora puede indicar infección profunda, isquemia o compresión de estructuras adyacentes.

Olor desagradable persistente

Un olor fétido incluso tras una limpieza adecuada sugiere colonización bacteriana significativa o necrosis.

Evaluación de la cicatrización

La evaluación sistemática de una herida orienta el diagnóstico etiológico y la planificación terapéutica. Instrumentos validados como la escala PUSH (Pressure Ulcer Scale for Healing) y la escala de Vancouver para cicatrices permiten documentar la evolución de forma objetiva.

🏥Evaluación clínica de la herida

Fonte: Directrices de la Wound Healing Society

Parámetros de evaluación
  • 1.Dimensiones: largo, ancho y profundidad (medición seriada)
  • 2.Lecho de la herida: tejido de granulación (rojo), esfacelo (amarillo), necrosis (negro)
  • 3.Bordes: adheridos, despegados, epibolia, maceración
  • 4.Piel perilesional: eritema, edema, maceración, calor, fluctuación
  • 5.Exudado: volumen, color, consistencia y olor
Pruebas complementarias
  • 1.Glucemia y hemoglobina glucosilada (descartar diabetes descompensada)
  • 2.Albúmina sérica y prealbúmina (evaluar el estado nutricional)
  • 3.Hemograma completo (leucocitosis, anemia)
  • 4.Cultivo de tejido con antibiograma (si se sospecha infección)
  • 5.Eco-Doppler arterial y venoso (evaluar la perfusión en miembros inferiores)
6,5 millones
DE BRASILEÑOS CON HERIDAS CRÓNICAS (ESTIMACIÓN)
25 %
DE LOS PACIENTES DIABÉTICOS DESARROLLARÁN UNA ÚLCERA EN EL PIE
80 %
DE LA RESISTENCIA ORIGINAL ES EL MÁXIMO DE UNA CICATRIZ
50-60 %
DE LAS ÚLCERAS CRÓNICAS TIENE COLONIZACIÓN BACTERIANA

Factores que comprometen la cicatrización

Diversos factores sistémicos y locales pueden retrasar o impedir la cicatrización adecuada. Identificar y corregir estos factores es el primer paso en el manejo de las heridas crónicas.

FACTORES QUE COMPROMETEN LA CICATRIZACIÓN

FACTORMECANISMO DE COMPROMISOCONDUCTA
Diabetes mellitusLa hiperglucemia perjudica la función de neutrófilos y macrófagos, reduce la angiogénesis y la síntesis de colágenoControl glucémico riguroso (HbA1c < 7 %)
Infección localEl biofilme bacteriano mantiene la inflamación crónica y degrada los factores de crecimiento y la matriz extracelularDesbridamiento, cultivos, antibioticoterapia dirigida
Insuficiencia vascularLa isquemia reduce el aporte de oxígeno, nutrientes y células de reparaciónEvaluación vascular, revascularización si está indicada
DesnutriciónLa deficiencia de proteínas, vitamina C, zinc y hierro compromete la síntesis de colágeno y la inmunidadSuplementación proteica y de micronutrientes
CorticoidesInhiben la inflamación, la migración de macrófagos, la proliferación de fibroblastos y la angiogénesisReducir la dosis cuando sea posible, vitamina A tópica
TabaquismoLa nicotina causa vasoconstricción y el monóxido de carbono reduce la oxigenación tisularCesación tabáquica: mejora la circulación en 48 h
Edad avanzadaMenor capacidad proliferativa celular, respuesta inflamatoria atenuada, colágeno más frágilOptimizar nutrición, hidratación y movilidad

Tratamiento convencional

El tratamiento de las heridas se basa en principios fundamentales: control de los factores sistémicos, preparación del lecho de la herida, elección del apósito adecuado y seguimiento regular. El abordaje TIME (Tissue, Infection/Inflammation, Moisture, Edge) se utiliza ampliamente como estructura para el manejo.

Preparación del lecho de la herida

El desbridamiento elimina el tejido necrótico y el biofilme bacteriano, lo que permite exponer el tejido viable y que la cicatrización progrese. Las opciones incluyen el desbridamiento quirúrgico (bisturí), autolítico (apósitos oclusivos), enzimático (colagenasa) y mecánico.

El ambiente húmedo controlado es esencial para la cicatrización: los estudios demuestran que las heridas mantenidas en un medio húmedo cicatrizan hasta un 50 % más rápido que las expuestas al aire. Sin embargo, el exceso de humedad provoca maceración de la piel perilesional. La elección del apósito debe equilibrar absorción e hidratación según las características del exudado.

APÓSITOS E INDICACIONES

APÓSITOINDICACIÓNMECANISMO
HidrogelHerida seca, necrosisHidratación del lecho, desbridamiento autolítico
Alginato de calcioHerida muy exudativaAlta absorción, hemostasia, intercambio de iones calcio
Espuma de poliuretanoExudado moderado a abundanteAbsorción con mantenimiento de la humedad, protección mecánica
HidrocoloideHerida con escaso exudadoAmbiente húmedo oclusivo, desbridamiento autolítico
Plata nanocristalinaInfección o alto riesgo de infecciónAcción antimicrobiana de amplio espectro
Terapia por presión negativaHeridas complejas, posquirúrgicasElimina exudado, estimula la granulación, reduce el edema

Terapias avanzadas

Para las heridas crónicas que no responden al tratamiento convencional, pueden considerarse terapias avanzadas. La oxigenoterapia hiperbárica aumenta la presión parcial de oxígeno en los tejidos y estimula la angiogénesis y la función leucocitaria. Los factores de crecimiento recombinantes (como la becaplermina) y los sustitutos dérmicos biológicos son opciones en casos seleccionados.

En este contexto, la acupuntura médica emerge como una terapia complementaria en investigación, con mecanismos propuestos sobre la cicatrización aún en validación, y representa una opción para integrar al plan terapéutico multidisciplinario coordinado por el médico.

Acupuntura como tratamiento

La acupuntura médica presenta mecanismos propuestos —apoyados mayoritariamente por estudios preclínicos— potencialmente relevantes para la cicatrización. Los ensayos clínicos en heridas abiertas siguen siendo limitados, y la mayor parte de la evidencia clínica se restringe al manejo de cicatrices (hipertróficas/queloideas), no a la cicatrización de heridas abiertas.

Tres mecanismos principales sustentan el uso de la acupuntura en el contexto de la cicatrización: activación de fibroblastos, mejoría de la microcirculación y modulación de la respuesta inflamatoria. Cada uno de estos mecanismos actúa en fases distintas del proceso de reparación, lo que convierte a la acupuntura en una intervención que puede beneficiar a pacientes en diferentes etapas.

Activación de fibroblastos y señalización mecánica

El trabajo pionero de Langevin et al. demostró que la rotación de la aguja de acupuntura genera una deformación mecánica en el tejido conjuntivo que se propaga varios centímetros alrededor del punto de inserción. Esa mecanotransducción activa los fibroblastos residentes en el tejido, que responden alterando su morfología (extensión celular), aumentando la síntesis de colágeno y liberando factores de crecimiento.

Una revisión publicada en 2026 por Tu et al. en Frontiers in Immunology confirmó que los fibroblastos son efectores clave de la acupuntura. La estimulación mecánica de la aguja activa vías intracelulares como Rho/ROCK y canales iónicos mecanosensibles, con aumento de la producción de ATP extracelular, remodelado de la matriz extracelular y modulación de citocinas. Estos efectos son particularmente relevantes para las heridas estancadas en la fase inflamatoria.

Mejoría de la microcirculación

La acupuntura demuestra una capacidad consistente para mejorar la microcirculación local y regional. Estudios con láser Doppler y fluxometría muestran un aumento significativo del flujo sanguíneo cutáneo tras la inserción de las agujas, mediado por la liberación de péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP) y óxido nítrico (NO) por las terminaciones nerviosas sensoriales.

Esta mejoría del flujo sanguíneo es particularmente relevante en las heridas con componente isquémico, como las úlceras diabéticas y las heridas en áreas de mala perfusión. El aumento de la oxigenación tisular favorece la función de los neutrófilos (que dependen del oxígeno para producir especies reactivas antimicrobianas), la proliferación de fibroblastos y la angiogénesis.

Modulación antiinflamatoria

En las heridas crónicas, la inflamación persistente es el principal obstáculo para la cicatrización. Los estudios preclínicos y las investigaciones en humanos sugieren que la acupuntura puede modular la respuesta inflamatoria por múltiples vías: descritas en la literatura como activación del reflejo antiinflamatorio colinérgico vía nervio vago, reducción de citocinas proinflamatorias (TNF-alfa, IL-1beta, IL-6) y promoción de la transición de los macrófagos del fenotipo M1 (proinflamatorio) al M2 (prorreparador).

Esta modulación permite que las heridas «atrapadas» en la fase inflamatoria progresen hacia la fase proliferativa. La electroacupuntura a baja frecuencia (2-4 Hz) muestra un efecto antiinflamatorio más robusto y es la preferida en el manejo de las heridas crónicas inflamadas.

Acupuntura para cicatrices

Las revisiones sistemáticas recientes de Trybulski et al. (2024) y Chmielewska et al. (2024) evaluaron el uso de la punción seca y la acupuntura en el tratamiento de cicatrices. Los resultados indican una mejoría de la elasticidad, una reducción del grosor y una disminución del dolor y del prurito en las cicatrices hipertróficas y queloides. El mecanismo implica el remodelado del colágeno, la rotura de adherencias fasciales y la normalización de la vascularización cicatricial.

La técnica de punción intracicatricial —inserción de agujas directamente en la cicatriz— muestra resultados prometedores en la reducción de la fibrosis excesiva. El estímulo mecánico reorganiza las fibras de colágeno desalineadas y activa metaloproteinasas de matriz (MMP), y promueve un remodelado controlado del tejido cicatricial.

Pronóstico

El pronóstico de la cicatrización depende fundamentalmente del tipo de herida, de la presencia de factores de compromiso y de la adecuación del tratamiento. Las heridas agudas en pacientes sanos tienen un excelente pronóstico, mientras que las heridas crónicas requieren un abordaje prolongado y multidisciplinario.

La tasa de cicatrización puede estimarse por el porcentaje de reducción del área de la herida en 4 semanas: una reducción del 40-50 % en ese periodo es predictiva de buena evolución. Las heridas que no alcanzan ese parámetro probablemente necesiten una reevaluación diagnóstica y terapéutica.

EXPECTATIVAS DE CICATRIZACIÓN POR TIPO DE HERIDA

AGUDA1-2 semanas
Herida quirúrgica limpia

Cicatrización por primera intención en 7-14 días. Retirada de puntos en 7-10 días según la localización.

AGUDA2-3 semanas
Quemadura de segundo grado superficial

Reepitelización en 10-21 días a partir de los anejos dérmicos preservados. Bajo riesgo de cicatriz patológica.

CRÓNICA3-6 meses
Úlcera venosa

Con terapia compresiva adecuada, cicatrización en 3-6 meses. Recurrencia del 30-70 % sin prevención.

CRÓNICA3-12 meses
Úlcera diabética

Cicatrización en 3-12 meses con control glucémico y descarga adecuada. Riesgo de amputación si hay isquemia crítica.

Mitos y hechos

Mito frente a hecho

MITO

Dejar que la herida «respire» al aire libre acelera la cicatrización.

HECHO

Las heridas mantenidas en un ambiente húmedo controlado cicatrizan hasta un 50 % más rápido. La exposición al aire reseca el lecho de la herida y retrasa la migración celular.

MITO

El agua oxigenada y el alcohol son los mejores productos para limpiar las heridas.

HECHO

El peróxido de hidrógeno y el alcohol son citotóxicos para los fibroblastos y los queratinocitos. La limpieza con suero fisiológico es más segura y eficaz.

MITO

Las heridas crónicas son imposibles de curar.

HECHO

La mayoría de las heridas crónicas pueden cicatrizar cuando se corrigen los factores de compromiso: control glucémico, nutrición, perfusión y manejo de la infección.

MITO

La acupuntura en heridas puede causar infección.

HECHO

La acupuntura médica utiliza agujas estériles y desechables. La punción perilesional (alrededor de la herida, no sobre ella) es generalmente segura. En heridas infectadas o con piel comprometida es necesaria una cautela adicional; la decisión de puncionar la región periférica a la herida requiere una evaluación caso por caso por parte del médico.

Cuándo consultar a un médico

PREGUNTAS FRECUENTES · 10

Preguntas frecuentes sobre la cicatrización de heridas

La cicatrización ocurre en cuatro fases superpuestas: hemostasia (0-24 horas, formación del coágulo), inflamación (1-7 días, limpieza por neutrófilos y macrófagos), proliferación (4-21 días, formación de tejido de granulación, angiogénesis y reepitelización) y remodelado (21 días a 2 años, maduración del colágeno y de la cicatriz). Cada fase es esencial y la interrupción de cualquiera de ellas se traduce en un compromiso de la cicatrización.

La hiperglucemia crónica compromete prácticamente todas las fases de la cicatrización. Reduce la capacidad de los neutrófilos para combatir infecciones, impide la transición de los macrófagos del fenotipo proinflamatorio al reparador, disminuye la proliferación de fibroblastos y la síntesis de colágeno, y deteriora la formación de nuevos vasos sanguíneos. Además, la neuropatía diabética reduce la percepción del dolor, lo que permite que las lesiones pasen desapercibidas hasta volverse graves. El control glucémico riguroso es fundamental para que cualquier tratamiento sea eficaz.

La acupuntura actúa por tres mecanismos principales: activa los fibroblastos a través de la mecanotransducción (la deformación mecánica causada por la aguja estimula la síntesis de colágeno y la liberación de factores de crecimiento), mejora la microcirculación local (aumenta el aporte de oxígeno y nutrientes mediante la liberación de CGRP y óxido nítrico) y modula la respuesta inflamatoria (reduce las citocinas proinflamatorias y favorece la transición de macrófagos M1 a M2). Estos efectos son especialmente relevantes en las heridas crónicas estancadas.

La punción no se realiza directamente sobre la herida abierta. La técnica utilizada es la punción perilesional —inserción de agujas estériles alrededor de la herida, en tejido íntegro—, que estimula la microcirculación y la actividad celular en la periferia de la lesión. Para las cicatrices ya cerradas (hipertróficas o queloides), puede indicarse la punción intracicatricial directa para remodelar el tejido fibrótico. Ambas técnicas son seguras cuando las realiza un médico acupuntor.

El número de sesiones depende del tipo y de la gravedad de la herida. Para heridas agudas en proceso de cicatrización normal, 4-6 sesiones pueden ser suficientes para optimizar la reparación. Para las heridas crónicas se recomienda iniciar con sesiones bisemanales durante 3-4 semanas y reevaluar la progresión. El médico acupuntor monitoriza indicadores objetivos como la reducción del área de la herida y la calidad del tejido de granulación para ajustar el protocolo.

Sí, las revisiones sistemáticas recientes demuestran que la punción intracicatricial mejora la elasticidad, reduce el grosor y disminuye síntomas como el dolor y el prurito en las cicatrices hipertróficas y los queloides. El mecanismo implica la reorganización de las fibras de colágeno desalineadas, la activación de las metaloproteinasas de matriz que promueven un remodelado controlado y la normalización de la vascularización. Los resultados son más expresivos cuando el tratamiento se inicia en los primeros meses tras la maduración de la cicatriz.

Los principales factores son: diabetes descompensada (compromete todas las fases de la cicatrización), infección local con formación de biofilme, insuficiencia vascular arterial o venosa, desnutrición (sobre todo deficiencia de proteínas, vitamina C y zinc), uso crónico de corticoides, tabaquismo (causa vasoconstricción y reduce la oxigenación tisular) y edad avanzada. Corregir estos factores es el primer y más importante paso en el manejo de cualquier herida crónica.

El ambiente húmedo controlado es fundamental porque facilita la migración de queratinocitos y fibroblastos sobre el lecho de la herida (las células no migran bien sobre superficies secas), previene la formación de costras que actúan como barrera mecánica para la reepitelización, mantiene la actividad de los factores de crecimiento y enzimas en el exudado, y reduce el dolor al proteger las terminaciones nerviosas expuestas. Los estudios demuestran que las heridas en ambiente húmedo cicatrizan hasta un 50 % más rápido que las expuestas al aire.

Los signos locales de infección incluyen aumento del dolor, enrojecimiento que se extiende más allá de los bordes de la herida, calor local, edema progresivo y cambios en el exudado (que se vuelve turbio, verdoso o con olor fétido). Los signos sistémicos incluyen fiebre, escalofríos y malestar general. Una herida que estaba mejorando y de pronto empeora es altamente sospechosa. Acuda a una evaluación médica para realizar un cultivo e iniciar antibioticoterapia dirigida cuando sea necesario.

Sí, la acupuntura funciona mejor como parte de un protocolo integrado coordinado por el médico. Puede asociarse a apósitos avanzados, terapia compresiva (en úlceras venosas), control glucémico, suplementación nutricional y oxigenoterapia hiperbárica. La acupuntura no sustituye el cuidado local adecuado de la herida, pero potencia la respuesta del organismo al tratamiento convencional, sobre todo en casos refractarios.

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