REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es la distensión aductora?

La distensión aductora — también denominada pubalgia muscular — es una lesión parcial o completa de las fibras musculotendinosas de los músculos aductores de la cadera, con mayor frecuencia el aductor largo. Es la causa más habitual de dolor inguinal en atletas, ya que representa aproximadamente el 62 % de todas las distensiones inguinales en poblaciones deportivas.

La lesión se produce predominantemente en deportes que implican cambios rápidos de dirección, aceleración, desaceleración y patadas — como fútbol, hockey sobre hielo, tenis y deportes de combate. El mecanismo típico es la contracción excéntrica forzada de los aductores durante una abducción súbita de la cadera o un cambio de dirección lateral, lo que genera estrés en la unión miotendinosa proximal del aductor largo.

El diagnóstico diferencial del dolor inguinal en atletas es amplio y a menudo complejo, pues diversas estructuras convergen en la región inguinal. La distensión aductora puede coexistir con otras causas de dolor inguinal — como patología de la cadera o hernia del deportista — por lo que la evaluación sistemática resulta esencial.

Aductor largo

El músculo aductor largo es el lesionado con mayor frecuencia (62 % de las distensiones inguinales), con la unión miotendinosa proximal como la localización predominante.

Mecanismo excéntrico

La lesión típicamente se produce durante una contracción excéntrica forzada en abducción — cambio de dirección, patada, deslizamiento lateral.

Protocolo Copenhagen

El ejercicio Copenhagen adductor es el patrón de referencia en prevención, con una reducción de hasta el 41 % de las lesiones aductoras en programas regulares (Thorborg et al.).

62 %
DE LAS DISTENSIONES INGUINALES AFECTAN AL ADUCTOR LARGO
9-18 %
DE TODAS LAS LESIONES EN JUGADORES DE FÚTBOL
41 %
REDUCCIÓN DE LESIONES CON EL PROTOCOLO COPENHAGEN
2-3×
MAYOR RIESGO CON DEBILIDAD ADUCTORA PREVIA

Fisiopatología

Los músculos aductores de la cadera — aductor largo, aductor corto, aductor mayor, grácil y pectíneo — se originan en la rama púbica inferior y la sínfisis púbica, y se insertan a lo largo de la línea áspera del fémur. El aductor largo es el más vulnerable por su posición anatómica y biomecánica: tiene la mayor palanca mecánica durante la aducción, un tendón proximal relativamente corto y una unión miotendinosa estrecha.

El principal factor de riesgo biomecánico es la razón de fuerza aductores/abductores. Los estudios prospectivos muestran que los atletas con una razón de fuerza aductora/abductora inferior al 80 % presentan un riesgo significativamente mayor de distensión (Thorborg et al., 2011). Este desequilibrio es particularmente frecuente en jugadores de fútbol, en los que los abductores suelen ser más fuertes por el gesto repetitivo de la patada.

La lesión se produce típicamente en la unión miotendinosa proximal del aductor largo — la zona de transición entre el tendón y el vientre muscular, donde la distribución de fuerzas es más heterogénea. Las distensiones se clasifican en grados: Grado I (rotura de pocas fibras, sin pérdida funcional significativa), Grado II (rotura parcial con pérdida de fuerza y limitación funcional) y Grado III (rotura completa o avulsión, con incapacidad funcional).

Anatomía de los músculos aductores de la cadera: aductor largo, aductor corto, aductor mayor, grácil y pectíneo originándose en la rama púbica y la sínfisis púbica, con énfasis en la unión miotendinosa proximal del aductor largo como localización de lesión más frecuente.
Anatomía de los músculos aductores de la cadera: aductor largo, aductor corto, aductor mayor, grácil y pectíneo originándose en la rama púbica y la sínfisis púbica, con énfasis en la unión miotendinosa proximal del aductor largo como localización de lesión más frecuente.
Anatomía de los músculos aductores de la cadera: aductor largo, aductor corto, aductor mayor, grácil y pectíneo originándose en la rama púbica y la sínfisis púbica, con énfasis en la unión miotendinosa proximal del aductor largo como localización de lesión más frecuente.

Síntomas

El cuadro clínico varía según el grado de lesión. En la distensión aguda, el atleta suele identificar el momento exacto de la lesión — un dolor súbito en la ingle durante una aceleración, un cambio de dirección o una patada. En las formas crónicas o insidiosas, el dolor se instaura de forma progresiva y puede ser de difícil localización inicial.

🔍Síntomas de la distensión aductora

Dolor inguinal (región medial de la ingle)

Dolor localizado en la región medial de la ingle, sobre el origen del aductor largo en la rama púbica o en la unión miotendinosa proximal.

Dolor al aducir la cadera contra resistencia

La contracción resistida de los aductores (apretar una pelota entre las rodillas) reproduce el dolor con alta especificidad.

Dolor al abducir pasivamente la cadera (estiramiento)

El estiramiento pasivo de los aductores tracciona la región lesionada y reproduce el dolor — sobre todo en distensiones agudas.

Dolor al patear, acelerar o cambiar de dirección

Las actividades deportivas que reclutan activamente los aductores reproducen el dolor de forma constante.

Equimosis en la cara medial del muslo (lesiones grado II-III)

Hematoma visible en la cara interna del muslo, indicador de rotura significativa de fibras musculares con sangrado.

Debilidad al apretar las piernas (squeeze test positivo)

Pérdida de fuerza de aducción, evaluada con el squeeze test con dinamómetro a 45° de flexión de la cadera.

Diagnóstico

El diagnóstico de la distensión aductora combina la historia clínica (mecanismo de lesión, dolor inguinal exacerbado por la aducción resistida) con la exploración física provocativa. La resonancia magnética es el patrón de referencia para confirmar la extensión de la lesión y orientar el pronóstico de reincorporación al deporte.

🏥Diagnóstico de la distensión aductora

Fonte: Consenso de Doha sobre dolor inguinal (Weir et al., 2015)

Exploración física
  • 1.Squeeze test: dolor al aducir contra resistencia con la cadera a 45° de flexión — la prueba más sensible para patología aductora.
  • 2.Aducción resistida en decúbito supino: dolor reproducido al aducir el miembro inferior contra la mano del examinador.
  • 3.Palpación de la inserción: dolor a la palpación directa del origen del aductor largo en la rama púbica inferior.
  • 4.Estiramiento pasivo: dolor al abducir pasivamente la cadera con la rodilla extendida (estiramiento de los aductores).
Pruebas de imagen
  • 1.Resonancia magnética: patrón de referencia para la clasificación (grado I-III), evaluación de la extensión de la lesión y pronóstico; edema muscular en T2/STIR.
  • 2.Ecografía: evaluación dinámica de la unión miotendinosa, identificación de hematoma intramuscular; buena sensibilidad para lesiones grado II-III.
  • 3.Radiografía: evaluación de calcificación heterotópica, avulsión ósea (rara) y exclusión de osteítis del pubis (irregularidad de la sínfisis).
Squeeze test para evaluar la distensión aductora: paciente en decúbito supino con la cadera flexionada a 45°, realizando aducción isométrica contra la resistencia del examinador entre las rodillas, con vector de fuerza y punto de dolor esperado indicados.
Squeeze test para evaluar la distensión aductora: paciente en decúbito supino con la cadera flexionada a 45°, realizando aducción isométrica contra la resistencia del examinador entre las rodillas, con vector de fuerza y punto de dolor esperado indicados.
Squeeze test para evaluar la distensión aductora: paciente en decúbito supino con la cadera flexionada a 45°, realizando aducción isométrica contra la resistencia del examinador entre las rodillas, con vector de fuerza y punto de dolor esperado indicados.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

Hernia inguinal (deportiva)

  • Dolor inguinal que empeora con el esfuerzo abdominal
  • Puede haber abultamiento palpable en la región inguinal
  • Dolor al toser o realizar maniobra de Valsalva

Pruebas diagnósticas

  • Palpación del canal inguinal con maniobra de Valsalva
  • Aducción resistida típicamente indolora (o menos dolorosa)

Osteítis del pubis

  • Dolor bilateral en la sínfisis púbica
  • Dolor óseo a la palpación de la sínfisis
  • Con frecuencia coexiste con patología aductora

Pruebas diagnósticas

  • Dolor a la palpación directa de la sínfisis (no de la inserción muscular)
  • Radiografía con esclerosis e irregularidad de la sínfisis

Fractura por estrés de la rama púbica

  • Dolor inguinal insidioso en corredoras de larga distancia
  • Dolor progresivo con la carga de impacto
  • Puede irradiarse a la ingle y al muslo medial

Pruebas diagnósticas

  • Dolor óseo localizado en la rama púbica
  • RM con edema medular en la rama púbica

Lesión labral de la cadera

  • Dolor inguinal anterior profundo
  • Chasquido o bloqueo de la cadera
  • Dolor a la rotación interna y la flexión de la cadera

Pruebas diagnósticas

  • FADIR positivo (flexión-aducción-rotación interna)
  • Artro-RM con lesión labral identificable

Síndrome del piramidal

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  • Dolor glúteo profundo con irradiación posterior
  • Empeora al sentarse mucho tiempo
  • Puede irradiarse al muslo posterior

Pruebas diagnósticas

  • Dolor a la palpación del piramidal y a la rotación interna resistida
  • Prueba FAIR positiva (flexión-aducción-rotación interna en decúbito prono)

Radiculopatía L2-L3

  • Dolor que se irradia desde la columna lumbar a la ingle y el muslo anterior
  • Puede haber alteración sensitiva
  • Dolor lumbar asociado

Pruebas diagnósticas

  • Exploración neurológica con alteración sensitiva L2-L3
  • RM lumbar con hernia o estenosis foraminal

Tratamientos

El tratamiento de la distensión aductora es predominantemente conservador, con excelentes resultados en la mayoría de los grados I y II. El pilar terapéutico es la rehabilitación con carga progresiva — evolucionando de la isometría a los ejercicios excéntricos y, finalmente, a la carga deportiva específica. El protocolo Copenhagen adductor, con sólida evidencia en la literatura (Thorborg et al.), se integra tanto en la rehabilitación como en la prevención de recurrencias.

La gestión inicial incluye control del dolor y protección relativa de la región lesionada, pero se evita el reposo absoluto prolongado — al igual que en otras lesiones musculotendinosas, la carga controlada precoz acelera la recuperación y mejora la calidad de la cicatrización tisular.

EJERCICIOS EN EL PROTOCOLO DE REHABILITACIÓN DE LA DISTENSIÓN ADUCTORA

EJERCICIODIANAPROTOCOLOOBSERVACIÓN
Isometría de aducción (squeeze)Aductores — carga isométrica analgésica.5 × 45 s al 60-70 % de la carga máxima, 2 ×/día.Pelota entre las rodillas a 45° de flexión de la cadera; sin dolor durante la contracción.
Copenhagen adductor (modificado)Aductores — carga excéntrica submáxima.3 × 6-8 cada lado, progresión semanal.Versión modificada (rodilla apoyada) inicialmente; progresión a la versión completa.
Aducción excéntrica con cable/bandaAductor largo — carga excéntrica dirigida.3 × 10, fase excéntrica de 3 s.Abducción controlada contra resistencia; foco en la fase de elongación bajo carga.
Zancada lateral (side lunge)Aductores — carga funcional con elongación.3 × 8-10 cada lado, progresión de carga.Amplitud progresiva; control excéntrico en el descenso lateral.
Cambio de dirección progresivoIntegración neuromuscular — específico del deporte.Series de 6-10 repeticiones, progresión de velocidad.Cutting drills a velocidad progresiva; última etapa antes del retorno deportivo.

CRONOGRAMA DE REHABILITACIÓN

FASE 10-1 semana (grado I) / 0-2 semanas (grado II)
Protección e isometría

Control del dolor (crioterapia, AINE si los indica el médico), isometría de aducción en ángulo indoloro (squeeze con pelota a 45°), marcha sin dolor como criterio de progresión.

FASE 21-3 semanas (grado I) / 2-6 semanas (grado II)
Carga excéntrica y Copenhagen modificado

Copenhagen adductor modificado (con apoyo de la rodilla), aducción excéntrica con cable, movilidad de la cadera. Acupuntura como adyuvante para el control del dolor.

FASE 33-6 semanas (grado I) / 6-10 semanas (grado II)
Fortalecimiento funcional

Copenhagen completo, zancada lateral con carga progresiva, ejercicios de cadena cinética cerrada. Criterio: squeeze test indoloro al 80 % de la fuerza contralateral.

FASE 44-8 semanas (grado I) / 8-16 semanas (grado II)
Reincorporación al deporte

Cambios de dirección a velocidad progresiva, carrera con aceleración/desaceleración, entrenamiento específico del deporte. Mantenimiento del Copenhagen adductor como prevención continua.

Acupuntura

La acupuntura puede contribuir como terapia complementaria a la rehabilitación con carga progresiva en la distensión aductora; actúa en la modulación del dolor inguinal y puede favorecer el proceso de cicatrización muscular. El abordaje combina puntos locales en la región inguinal y la cara medial del muslo con puntos regionales y distales para neuromodulación.

El punto BP10 (Xuehai), en la cara medial del muslo por encima de la rótula, y H8 (Ququan), en la cara medial de la rodilla, se localizan a lo largo de los meridianos que recorren la cara medial del miembro inferior y son referencias relevantes para el dolor de esa región. Los puntos ashi sobre la unión miotendinosa lesionada, identificados por palpación cuidadosa, permiten la punción perilesional con un potencial efecto modulador local.

La electroacupuntura con frecuencia de 2-4 Hz aplicada entre puntos que flanquean la región de la lesión puede estimular la liberación de opioides endógenos y moduladores de la inflamación. La evidencia experimental sugiere que la electroacupuntura puede promover la expresión de factores de crecimiento implicados en la regeneración muscular y reducir la formación de fibrosis cicatricial excesiva — aunque la traslación de estos hallazgos a la práctica clínica todavía requiere más estudios en humanos.

PUNTOS DE ACUPUNTURA EN LA DISTENSIÓN ADUCTORA

PUNTOLOCALIZACIÓNFUNCIÓN TERAPÉUTICA
BP10 (Xuehai)Cara medial del muslo, 2 cun por encima de la rótula.Modulación de la cara medial del muslo; punto proximal para el dolor aductor.
H8 (Ququan)Cara medial de la rodilla, en el extremo del pliegue poplíteo.Modulación del meridiano del hígado; punto regional para el dolor inguinal.
Puntos ashi inguinalesSobre la unión miotendinosa lesionada, guiados por palpación.Punción perilesional directa; analgesia y modulación local.
BP6 (Sanyinjiao)Cara medial de la pierna, 3 cun por encima del maléolo medial.Confluencia de los meridianos yin; modulación de la cara medial del miembro inferior.
H3 (Taichong)Dorso del pie, entre el 1.º y el 2.º metatarsiano.Punto distal del meridiano del hígado; modulación del dolor en el trayecto inguinal.

Cuándo buscar ayuda médica

PREGUNTAS FRECUENTES · 07

Preguntas frecuentes sobre la distensión aductora

La distensión aductora es una lesión de las fibras musculotendinosas de los músculos aductores de la cadera — con mayor frecuencia el aductor largo, que se origina en la rama púbica y es responsable de aproximar el muslo a la línea media. El dolor inguinal aparece porque la unión miotendinosa proximal (cerca del origen en el hueso pubiano) es la región más vulnerable, donde las fuerzas de tracción excéntrica durante los cambios de dirección y las patadas generan estrés concentrado.

Pubalgia es un término amplio que engloba diversas causas de dolor en la región púbica e inguinal. La distensión aductora (pubalgia muscular) es una de las causas más frecuentes y supone una lesión de las fibras de los aductores. Otras causas incluyen osteítis del pubis (inflamación de la sínfisis púbica), hernia del deportista y patología de la cadera. El Consenso de Doha (2015) recomienda emplear términos específicos en lugar de «pubalgia» para mejorar la precisión diagnóstica y terapéutica.

El Copenhagen adductor es un ejercicio de fortalecimiento excéntrico de los aductores realizado en posición de plancha lateral, con el miembro superior apoyado en un banco y el cuerpo sostenido por la aducción del miembro inferior. Se considera el patrón de referencia en la prevención de distensiones aductoras, con un metaanálisis que muestra una reducción de hasta el 41 % de las lesiones inguinales en equipos que lo incorporan al calentamiento regular. La versión modificada (apoyo en la rodilla) permite una progresión segura en la rehabilitación.

El tiempo depende del grado de la lesión: grado I (microrroturas sin pérdida funcional significativa) suele requerir 1-3 semanas; grado II (rotura parcial con hematoma) requiere 4-8 semanas; grado III (rotura completa) puede precisar 3-4 meses o intervención quirúrgica. La adherencia al protocolo de carga progresiva y la inclusión de ejercicios de prevención (Copenhagen) influyen directamente en el tiempo de retorno y en el riesgo de recurrencia.

La prevención se basa en tres pilares: (1) fortalecimiento regular de los aductores con el ejercicio Copenhagen adductor en el calentamiento (2-3 ×/semana); (2) mantenimiento de la razón de fuerza aductores/abductores por encima del 80 %, evaluada periódicamente con el squeeze test; y (3) gestión de la carga de entrenamiento, evitando aumentos bruscos de volumen e intensidad. El cribado pretemporada con squeeze test identifica a los atletas en riesgo que se benefician de programas preventivos intensificados.

La acupuntura puede contribuir como terapia complementaria a la rehabilitación, actuando en la modulación del dolor inguinal y facilitando la adherencia al programa de ejercicios progresivos. La electroacupuntura en la región perilesional puede promover analgesia endógena y modular el proceso inflamatorio. El mayor beneficio es facilitar la ejecución del Copenhagen adductor y de los excéntricos en la dosis terapéutica adecuada, sobre todo en las fases iniciales de la rehabilitación. Un médico acupunturista puede integrar este abordaje en el plan de tratamiento.

La cirugía rara vez es necesaria y se reserva para: roturas completas (grado III) con retracción tendinosa significativa, avulsiones óseas de la rama púbica y casos de fracaso del tratamiento conservador durante 3-6 meses. El procedimiento más frecuente es la reinserción (reparación) del tendón aductor en la rama púbica. La mayoría de los atletas vuelven a competir en 3-4 meses tras la reparación quirúrgica, con tasas de retorno al nivel previo a la lesión que varían entre el 75 y el 90 % en la literatura disponible.