REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es la enfermedad inflamatoria intestinal?

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un término que engloba dos afecciones crónicas distintas: la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU). Ambas se caracterizan por inflamación crónica del tracto gastrointestinal mediada por una respuesta inmune desregulada.

La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier segmento del tracto digestivo, de la boca al ano, con inflamación transmural (todo el espesor de la pared) y distribución salteada. La colitis ulcerosa afecta exclusivamente al colon y al recto, con inflamación limitada a la mucosa y de distribución continua a partir del recto.

La EII afecta a unos 7 millones de personas en el mundo, con una incidencia creciente en países en industrialización, incluido Brasil. El pico de inicio se sitúa entre los 15 y los 35 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. La EII tiene un impacto significativo en la calidad de vida y requiere seguimiento multidisciplinario a largo plazo.

Enfermedad autoinmune

La EII resulta de una respuesta inmune desregulada contra la microbiota intestinal en individuos genéticamente predispuestos, con desencadenantes ambientales.

Dos entidades distintas

La enfermedad de Crohn (transmural, cualquier segmento, distribución salteada) y la colitis ulcerosa (mucosa, colon, distribución continua) tienen tratamientos y pronósticos diferentes.

Incidencia creciente

La prevalencia mundial está aumentando, especialmente en países en desarrollo. En Brasil las cifras crecen de manera significativa en las últimas décadas.

Fisiopatología

La EII resulta de la interacción entre susceptibilidad genética, factores ambientales, disbiosis de la microbiota y disfunción de la barrera epitelial intestinal. Se han identificado más de 240 loci genéticos de susceptibilidad, incluidas variantes en genes de autofagia (ATG16L1), reconocimiento de patógenos (NOD2) y regulación inmune (IL23R).

En la enfermedad de Crohn, la respuesta inmune está mediada predominantemente por células Th1/Th17, con producción excesiva de TNF-alfa, IL-12, IL-23 e IL-17. En la colitis ulcerosa predomina la respuesta Th2/Th9 (con contribución de Th17 según datos recientes), con producción de IL-5, IL-13 y alteración de la función de las células NK-T.

Fisiopatología de la EII: interacción genética-ambiente-microbiota-inmunidad, diferencia entre Crohn (transmural, Th1/Th17) y colitis ulcerosa (mucosa, Th2), y dianas terapéuticas
Fisiopatología de la EII: interacción genética-ambiente-microbiota-inmunidad, diferencia entre Crohn (transmural, Th1/Th17) y colitis ulcerosa (mucosa, Th2), y dianas terapéuticas
Fisiopatología de la EII: interacción genética-ambiente-microbiota-inmunidad, diferencia entre Crohn (transmural, Th1/Th17) y colitis ulcerosa (mucosa, Th2), y dianas terapéuticas

Factores ambientales

El tabaquismo tiene un efecto paradójico: es un factor de riesgo para la enfermedad de Crohn, pero protector en la colitis ulcerosa. La apendicectomía en la infancia protege contra la CU. El uso de AINE, los antibióticos en la infancia, una dieta occidentalizada y el estrés son otros factores ambientales implicados.

La disbiosis intestinal, con reducción de la diversidad microbiana, descenso de Firmicutes (especialmente Faecalibacterium prausnitzii) y aumento de Proteobacteria, es un hallazgo consistente en la EII, aunque no está claro si es causa o consecuencia de la inflamación.

Síntomas

La presentación clínica de la EII depende de la localización, la extensión y la gravedad de la inflamación. La enfermedad evoluciona con períodos de actividad (brotes) alternados con períodos de remisión.

ENFERMEDAD DE CROHN FRENTE A COLITIS ULCEROSA

CARACTERÍSTICAENFERMEDAD DE CROHNCOLITIS ULCEROSA
LocalizaciónCualquier segmento (boca a ano)Colon y recto exclusivamente
DistribuciónSalteada (áreas normales entre afectadas)Continua a partir del recto
ProfundidadTransmural (toda la pared)Limitada a mucosa y submucosa
Sangrado rectalMenos frecuenteSíntoma cardinal
Dolor abdominalFrecuente, en especial FIDCólico antes de la deposición
Fístulas/estenosisFrecuentesRaras
Manifestaciones perianalesComunes (fístulas, abscesos)Raras
TabaquismoFactor de riesgoFactor protector

🔍Síntomas de la EII

Diarrea crónica (más de 4 semanas)

En la CU, la diarrea sanguinolenta es el síntoma cardinal. En la EC puede ser acuosa o sanguinolenta según la localización.

Sangrado rectal

Más prominente en la CU. En la EC puede estar ausente si la enfermedad es predominantemente ileal.

Dolor abdominal

En la EC, con frecuencia en el cuadrante inferior derecho (ileítis terminal). En la CU, cólico antes y durante las deposiciones.

Urgencia y tenesmo

En la proctitis (CU), la urgencia intensa y la sensación de evacuación incompleta son síntomas predominantes.

Pérdida de peso y desnutrición

Más común en la EC por malabsorción ileal. Puede ser significativa y requerir soporte nutricional.

Fiebre y fatiga

Presentes durante los brotes de actividad. La fatiga puede persistir incluso en remisión.

Manifestaciones extraintestinales

Artritis, uveítis, eritema nodoso, pioderma gangrenoso, colangitis esclerosante primaria (más asociada a la CU).

Diagnóstico

El diagnóstico de la EII se basa en la combinación de hallazgos clínicos, analíticos, endoscópicos, histológicos y radiológicos. No existe una prueba única que confirme el diagnóstico: es un diagnóstico integrado.

La ileocolonoscopia con biopsias es la prueba fundamental. La calprotectina fecal (marcador inflamatorio fecal) es útil para el cribado y la monitorización: valores elevados (más de 250 µg/g) tienen alta sensibilidad para inflamación intestinal. La enterografía por resonancia magnética evalúa el intestino delgado en la enfermedad de Crohn.

🏥Evaluación diagnóstica de la EII

  • 1.Ileocolonoscopia con biopsias segmentarias (íleon terminal, colon ascendente, transverso, descendente, sigmoide y recto)
  • 2.Calprotectina fecal (marcador de inflamación intestinal)
  • 3.Analítica: hemograma, PCR, VSG, albúmina, hierro, vitamina B12, ácido fólico
  • 4.Coprocultivo y detección de C. difficile (exclusión de causa infecciosa)
  • 5.Enterografía por RM (evaluación del intestino delgado en la enfermedad de Crohn)
  • 6.Endoscopia digestiva alta (si hay síntomas del tracto superior en la enfermedad de Crohn)
7M
DE PERSONAS AFECTADAS POR EII EN EL MUNDO
15-35
AÑOS, FRANJA ETARIA DE PICO DE INICIO
250+
ΜG/G DE CALPROTECTINA SUGIERE INFLAMACIÓN
240+
LOCI GENÉTICOS DE SUSCEPTIBILIDAD IDENTIFICADOS

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

  • Sin sangrado
  • Marcadores inflamatorios normales
  • Calprotectina fecal normal
  • Endoscopia normal

Pruebas diagnósticas

  • Calprotectina fecal
  • Colonoscopia

Enfermedad celíaca

  • Diarrea sin sangre
  • Anti-tTG positivo
  • Mejora con la exclusión del gluten

Pruebas diagnósticas

  • Anti-tTG IgA
  • Biopsia duodenal

Colitis por medicamentos

  • AINE, antibióticos, inmunomoduladores
  • Inicio tras el medicamento
  • Mejora con la suspensión

Pruebas diagnósticas

  • Historia farmacológica
  • Colonoscopia

Tuberculosis intestinal

  • Íleon terminal afectado
  • PPD positivo
  • Fiebre vespertina
  • Inmunodeprimidos

Pruebas diagnósticas

  • PPD/IGRA
  • Biopsia para cultivo de BAAR

Neoplasia colorrectal

  • Sangrado + cambio de hábito en > 50 años
  • Masa palpable
Señales de alerta
  • Red flags = colonoscopia urgente

Pruebas diagnósticas

  • Colonoscopia con biopsia

SII frente a EII: la distinción más importante en la práctica

El síndrome del intestino irritable (SII) es el principal diagnóstico diferencial de la EII: ambos cursan con dolor abdominal y alteración del hábito intestinal. La distinción fundamental es la presencia o ausencia de inflamación: en la EII hay sangrado rectal, fiebre, pérdida de peso, marcadores inflamatorios elevados (PCR, VSG) y calprotectina fecal aumentada (> 150 µg/g). En el SII, todos estos marcadores son normales. La calprotectina fecal es el biomarcador de cribado de elección: si es normal, prácticamente excluye una EII activa.

La coexistencia de SII y EII en el mismo paciente es posible: pacientes con EII en remisión pueden presentar síntomas funcionales residuales que cumplen criterios de SII. En tal caso, la elevación de calprotectina durante los episodios sintomáticos diferencia la recidiva de EII de los síntomas funcionales sobreañadidos. Tratar empíricamente como SII a pacientes con EII activa puede provocar progresión de la lesión intestinal: la distinción correcta es fundamental.

Tuberculosis intestinal: el diagnóstico diferencial crítico para la enfermedad de Crohn

La tuberculosis intestinal es el principal diagnóstico diferencial de la enfermedad de Crohn con afectación ileocecal, y la distinción tiene implicaciones terapéuticas críticas: los inmunosupresores empleados en la EC (corticoides, tiopurinas, biológicos) pueden ser fatales en una tuberculosis no tratada. Fiebre vespertina, sudoración nocturna, antecedente de TB pulmonar, PPD o IGRA positivos, contacto con tuberculoso y origen en una región endémica son pistas importantes.

La colonoscopia en la TB intestinal muestra úlceras transversas en «cuello de camisa» y afectación preferente de la válvula ileocecal. La biopsia con cultivo para BAAR (bacilo ácido-alcohol resistente) es el patrón confirmatorio, pero el cultivo tarda semanas. Los granulomas con necrosis caseosa en la histología son altamente sugestivos de TB. En casos dudosos, puede ser necesario un tratamiento empírico antituberculoso durante 2-3 meses con reevaluación endoscópica antes de iniciar la inmunosupresión.

Colitis por medicamentos y neoplasia colorrectal: diagnósticos que orientan el manejo

Los AINE son una causa frecuente y subestimada de colitis: producen erosiones y úlceras en el colon que mimetizan la EII en la endoscopia y la histología. La relación temporal entre el inicio del AINE y de los síntomas, así como la mejoría con la suspensión del medicamento, son las pistas más importantes. Otros medicamentos asociados: antibióticos (colitis por C. difficile), ipilimumab y otros inmunoterápicos (colitis inmunomediada), micofenolato y algunos quimioterápicos.

La neoplasia colorrectal debe descartarse en cualquier paciente con sangrado rectal y alteración del hábito intestinal, especialmente por encima de los 45-50 años. La colonoscopia con biopsias múltiples diferencia EII de cáncer colorrectal, que puede presentarse de forma similar. Importante: los pacientes con EII de larga evolución tienen mayor riesgo de neoplasia colorrectal; la vigilancia endoscópica periódica forma parte del protocolo de seguimiento de la EII.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento moderno de la EII ha evolucionado desde el control clínico de los síntomas hacia la cicatrización de la mucosa (remisión endoscópica), que se asocia a mejores desenlaces a largo plazo. La estrategia treat-to-target, tratar hasta alcanzar dianas objetivas, guía las decisiones terapéuticas.

INDUCCIÓN DE LA REMISIÓN

En la CU: aminosalicilatos (mesalazina) para formas leves y moderadas. En la EC: corticosteroides o biológicos para inducir la remisión rápidamente. Objetivo: controlar la inflamación aguda.

MANTENIMIENTO DE LA REMISIÓN

Inmunomoduladores (azatioprina, metotrexato) y/o terapia biológica (anti-TNF, antiintegrinas, anti-IL12/23). Los corticosteroides NO deben utilizarse para mantenimiento.

TERAPIA BIOLÓGICA

Anti-TNF (infliximab, adalimumab), antiintegrinas (vedolizumab), anti-IL12/23 (ustekinumab), anti-IL23 (risankizumab). Inhibidores de JAK (tofacitinib, upadacitinib) para la CU.

CIRUGÍA

Indicada para complicaciones (estenosis, fístula, megacolon tóxico, displasia). En la CU, la proctocolectomía es curativa. En la EC, la cirugía no es curativa y la recurrencia postoperatoria es frecuente.

Acupuntura como tratamiento

La acupuntura se estudia como terapia complementaria en la EII, con mecanismos propuestos que incluyen la modulación de la respuesta inflamatoria (reducción de TNF-alfa, IL-1beta, IL-6), la regulación del eje neuroinmune intestinal a través del nervio vago y la modulación de la microbiota intestinal.

Estudios experimentales en modelos animales de colitis muestran que la acupuntura y la moxibustión pueden reducir la inflamación intestinal y promover la reparación de la mucosa. La activación del reflejo antiinflamatorio colinérgico (vía vagal) es un mecanismo plausible: la estimulación vagal inhibe la liberación de citocinas proinflamatorias por los macrófagos intestinales.

Es fundamental subrayar que la acupuntura no sustituye al tratamiento farmacológico de la EII. Su papel es complementario: puede ayudar al control de síntomas como dolor, fatiga y ansiedad y, posiblemente, contribuir a la modulación inflamatoria como adyuvante. Los pacientes con EII deben mantener seguimiento regular con un gastroenterólogo.

Pronóstico

La EII es una enfermedad crónica que requiere tratamiento a largo plazo, pero con los avances terapéuticos de las últimas dos décadas la mayoría de los pacientes consigue una remisión clínica y endoscópica sostenida. La esperanza de vida es prácticamente normal con un tratamiento adecuado.

En la enfermedad de Crohn, alrededor del 50 % de los pacientes precisará cirugía en los primeros 10 años, aunque las tasas están disminuyendo con el uso más precoz de biológicos (estrategia top-down). La recurrencia postoperatoria es frecuente y requiere profilaxis farmacológica.

En la colitis ulcerosa, el riesgo de colectomía a 10 años es del 10-15 % con el tratamiento moderno. La CU extensa de larga evolución (más de 8-10 años) aumenta el riesgo de cáncer colorrectal, por lo que es necesaria una colonoscopia de vigilancia regular con cromoendoscopia.

50 %
DE LOS PACIENTES CON EC REQUIERE CIRUGÍA EN 10 AÑOS
10-15 %
RIESGO DE COLECTOMÍA EN 10 AÑOS EN LA CU
70-80 %
ALCANZA REMISIÓN CON BIOLÓGICOS MODERNOS
8-10
AÑOS DE CU EXTENSA ANTES DE INICIAR LA VIGILANCIA ONCOLÓGICA

Mitos y hechos

Mito frente a hecho

MITO

La EII es lo mismo que el síndrome del intestino irritable (SII).

HECHO

Son afecciones completamente diferentes. La EII implica inflamación crónica objetiva y daño tisular, con riesgo de complicaciones graves. El SII es funcional, sin lesión estructural. Sin embargo, ambas pueden coexistir.

MITO

El estrés causa enfermedad inflamatoria intestinal.

HECHO

El estrés no causa la EII, pero puede desencadenar brotes en pacientes ya diagnosticados. La EII resulta de la interacción entre predisposición genética, factores ambientales y disfunción inmunológica.

MITO

Una dieta específica cura la EII.

HECHO

Ninguna dieta cura la EII. Sin embargo, una nutrición adecuada es importante, y dietas específicas (dieta de exclusión en la EC, dieta enteral exclusiva en niños) pueden ayudar a inducir la remisión como adyuvantes.

MITO

Los biológicos son peligrosos y deben evitarse.

HECHO

Los biológicos han revolucionado el tratamiento de la EII, ya que permiten una remisión profunda y la prevención de complicaciones. Los riesgos infecciosos existen pero son manejables. El riesgo de la EII no tratada suele ser mayor que el de los medicamentos.

MITO

La colitis ulcerosa es más leve que la enfermedad de Crohn.

HECHO

Ambas pueden variar de formas leves a muy graves. La colitis aguda grave (CU) es una urgencia médica. Cada enfermedad tiene su espectro de gravedad y requiere un abordaje individualizado.

Cuándo consultar

La EII requiere seguimiento regular con un gastroenterólogo. Algunas situaciones durante el seguimiento exigen atención urgente.

PREGUNTAS FRECUENTES · 10

Preguntas frecuentes sobre la enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier segmento del tracto gastrointestinal (de la boca al ano), es transmural (afecta a todas las capas de la pared intestinal) y produce con frecuencia fístulas, estenosis y granulomas. La colitis ulcerosa (CU) afecta exclusivamente al colon y al recto, de forma continua, en mucosa y submucosa, y siempre se inicia por el recto. La diarrea con sangre es más típica de la CU; el dolor abdominal, la pérdida de peso y la diarrea sin sangre predominan en la EC. La colonoscopia con biopsia diferencia ambas.

No existe una cura definitiva para la enfermedad de Crohn ni para la colitis ulcerosa en el sentido de eliminación permanente. Excepción: la colectomía total en la CU elimina la enfermedad del colon (se considera curativa para la colitis), pero existe riesgo de manifestaciones extraintestinales persistentes y de pouchitis. Para la EC, la cirugía trata las complicaciones, pero no cura la enfermedad. El tratamiento farmacológico actual busca una remisión profunda y sostenida: mucosa cicatrizada, biomarcadores normales y calidad de vida preservada.

La EII es una enfermedad sistémica inmunomediada que afecta a múltiples órganos además del intestino. Manifestaciones articulares: artritis periférica y espondiloartritis axial (hasta el 30 % de los pacientes). Cutáneas: eritema nodoso, pioderma gangrenoso. Oculares: uveítis, episcleritis. Hepatobiliares: colangitis esclerosante primaria (más asociada a la CU). Estas manifestaciones pueden preceder, acompañar o aparecer de forma independiente a la actividad intestinal. El médico debe rastrear y tratar cada manifestación de forma específica.

El diagnóstico se realiza por la combinación de criterios clínicos, analíticos, endoscópicos, histológicos y de imagen. La colonoscopia con biopsias múltiples es la prueba central: evalúa la extensión, el patrón de las lesiones y la histología. La calprotectina fecal y la PCR/VSG cuantifican la inflamación. La resonancia magnética de intestino delgado (enterografía por RM) evalúa el delgado en la EC. La endoscopia del intestino delgado (cápsula endoscópica) está indicada cuando la RM no define la extensión. No existe una única prueba confirmatoria: el diagnóstico es clínico-patológico.

La escalera terapéutica incluye: aminosalicilatos (mesalazina), eficaces sobre todo en la CU leve a moderada; corticoides, para la inducción de la remisión en brotes, no para mantenimiento; inmunomoduladores (azatioprina, 6-mercaptopurina, metotrexato), para mantenimiento de la remisión, y medicamentos biológicos (anti-TNF: infliximab, adalimumab; antiintegrina: vedolizumab; anti-IL12/23: ustekinumab), para EII moderada a grave o refractaria. La tendencia actual es la terapia "top-down": iniciar con biológicos de forma precoz para prevenir lesiones estructurales.

La acupuntura se estudia como tratamiento adyuvante. Los ensayos preliminares sugieren una posible mejoría en escalas de actividad clínica y calidad de vida, especialmente en la enfermedad de Crohn leve a moderada, pero la evidencia se considera aún insuficiente por las principales directrices para una recomendación formal. Los mecanismos propuestos incluyen modulación inmunológica y regulación del eje neuroentérico. La acupuntura no sustituye, ni reduce la necesidad de, terapia biológica, inmunosupresora o corticosteroides; puede integrarse en el plan bajo coordinación del gastroenterólogo.

Sí, de forma significativa. No existe una dieta universal para la EII, pero algunos abordajes cuentan con evidencia: la dieta de exclusión específica para Crohn (SCD y dieta de exclusión para Crohn, CDED) muestra buenos resultados en niños; la nutrición enteral exclusiva puede inducir la remisión en la EC pediátrica. Los alimentos ultraprocesados, la comida rápida y aditivos como la carragenina y los emulsionantes se asocian con empeoramiento de la disbiosis y la inflamación. Las fibras solubles (en remisión) pueden ser protectoras. El médico nutriólogo o el gastroenterólogo orientan la dieta individualizada.

Sí. Los pacientes con CU extensa (pancolitis) tienen un riesgo 2-4 veces mayor de cáncer colorrectal en comparación con la población general, que aumenta con la duración de la enfermedad (significativo después de 8-10 años). El Crohn colónico tiene un riesgo similar. Factores de riesgo adicionales: antecedentes familiares de CCR, colangitis esclerosante primaria y displasia previa. Por ello, se recomienda colonoscopia de vigilancia con biopsias mapeadas cada 1-5 años (según el riesgo) tras 8-10 años de enfermedad. El tratamiento con mesalazina podría tener un posible efecto quimioprofiláctico.

Sí. Los estudios prospectivos muestran que el estrés psicológico aumenta el riesgo de recidiva de la EII en remisión 1,5-2 veces. El mecanismo involucra el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, la liberación de neuropéptidos intestinales y la alteración de la microbiota inducida por el estrés. Las técnicas de manejo del estrés —meditación mindfulness, TCC, ejercicio regular— son adyuvantes importantes del tratamiento. La acupuntura tiene un doble efecto, antiinflamatorio directo y ansiolítico, por lo que está especialmente indicada en pacientes con EII y comorbilidad de ansiedad o estrés.

Las urgencias en la EII incluyen: megacolon tóxico, dilatación colónica > 6 cm con toxemia sistémica (fiebre, taquicardia, leucocitosis), con riesgo de perforación; perforación intestinal libre con peritonitis; sangrado digestivo grave con inestabilidad hemodinámica; obstrucción intestinal completa por estenosis, y absceso peri-intestinal o perianal con sepsis. Cualquier paciente con EII que presente fiebre alta, dolor intenso o empeoramiento rápido del estado general debe ser evaluado en un servicio de urgencias: las complicaciones quirúrgicas de la EII tienen alta mortalidad si no se tratan precozmente.