REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es una condición clínica que resulta de la producción insuficiente de hormonas tiroideas (T4 —tiroxina— y T3 —triyodotironina—) por la glándula tiroides. Estas hormonas regulan el metabolismo basal de prácticamente todas las células del organismo, y su deficiencia causa un enlentecimiento generalizado de las funciones corporales.

Es la disfunción endocrina más común y afecta al 5-10 % de la población adulta, con un predominio femenino de 5-8:1. La prevalencia aumenta con la edad y alcanza el 10-15 % en mujeres mayores de 60 años. La causa más frecuente en el mundo es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune que destruye progresivamente el tejido tiroideo.

El hipotiroidismo puede ser primario (falla de la propia tiroides, en el 95 % de los casos), secundario (deficiencia de TSH por enfermedad hipofisaria) o terciario (deficiencia de TRH por enfermedad hipotalámica). El hipotiroidismo subclínico —TSH elevada con T4 libre normal— afecta hasta al 10 % de las mujeres y representa una etapa precoz de la enfermedad.

Metabolismo global

Las hormonas tiroideas regulan el metabolismo de todos los tejidos: tasa metabólica basal, termogénesis, frecuencia cardiaca, motilidad intestinal, función cognitiva y estado de ánimo.

Autoinmunidad como causa

La tiroiditis de Hashimoto es la causa más común. Los anticuerpos anti-TPO y antitiroglobulina atacan la tiroides progresivamente y conducen a la destrucción glandular y a la hipofunción.

Tratamiento simple y eficaz

La sustitución con levotiroxina normaliza por completo la función tiroidea en la gran mayoría de los pacientes. Es uno de los tratamientos más coste-efectivos de la medicina.

Fisiopatología

La tiroides produce principalmente T4 (tiroxina), una prohormona de vida media larga (7 días) que se convierte periféricamente en T3 (triyodotironina), la forma biológicamente activa. La T3 se une a receptores nucleares en prácticamente todas las células y regula la expresión de cientos de genes implicados en el metabolismo energético.

El eje hipotálamo-hipófisis-tiroides regula la producción hormonal: el hipotálamo secreta TRH, que estimula a la hipófisis a producir TSH, la cual a su vez estimula a la tiroides a producir T4 y T3. Cuando los niveles de T4 y T3 disminuyen, la TSH se eleva por retroalimentación negativa; por eso la TSH elevada es el marcador más sensible del hipotiroidismo primario.

Eje hipotálamo-hipófisis-tiroides: retroalimentación negativa de la T4 y la T3 sobre la TSH y la TRH, y los efectos periféricos de las hormonas tiroideas sobre el metabolismo, el corazón y el cerebro
Eje hipotálamo-hipófisis-tiroides: retroalimentación negativa de la T4 y la T3 sobre la TSH y la TRH, y los efectos periféricos de las hormonas tiroideas sobre el metabolismo, el corazón y el cerebro
Eje hipotálamo-hipófisis-tiroides: retroalimentación negativa de la T4 y la T3 sobre la TSH y la TRH, y los efectos periféricos de las hormonas tiroideas sobre el metabolismo, el corazón y el cerebro

Tiroiditis de Hashimoto

En la tiroiditis de Hashimoto, los linfocitos T autorreactivos infiltran la glándula tiroides y, junto con los anticuerpos anti-TPO y antitiroglobulina, destruyen los tirocitos (células productoras de hormona). La destrucción es gradual y se necesitan años hasta que la reserva funcional resulte insuficiente para mantener niveles hormonales normales.

La progresión típica es la siguiente: fase eutiroidea con anticuerpos positivos (años), hipotiroidismo subclínico (TSH elevada, T4L normal) y, finalmente, hipotiroidismo franco (TSH elevada, T4L baja). No todos los pacientes con Hashimoto progresan a hipotiroidismo franco; algunos permanecen subclínicos de manera indefinida.

Síntomas

Los síntomas del hipotiroidismo reflejan la reducción global del metabolismo: todo se enlentece —el corazón, el intestino, el pensamiento, los reflejos—. Con frecuencia se atribuyen al envejecimiento, a la depresión o al estrés, lo que retrasa el diagnóstico.

🔍Síntomas del hipotiroidismo

Fatiga y cansancio persistente

Cansancio que no mejora con el reposo, sensación de falta de energía para actividades habituales. Es el síntoma más común y a menudo el primero en aparecer.

Intolerancia al frío

Sensibilidad excesiva al frío, necesidad de abrigarse cuando otras personas están cómodas. Resulta de la reducción de la termogénesis por el déficit hormonal.

Aumento de peso

Aumento modesto de peso (3-5 kg) por reducción del metabolismo basal y retención de agua (mixedema). El hipotiroidismo no causa obesidad: aumentos mayores requieren investigación adicional.

Estreñimiento intestinal

Enlentecimiento de la motilidad intestinal (peristaltismo). Es a menudo una de las molestias más incómodas y una de las primeras en mejorar con el tratamiento.

Piel seca y cabello frágil

Piel reseca, áspera y descamativa. Cabello fino, quebradizo y con caída aumentada. Uñas frágiles y con estrías. Resultan de la reducción de la renovación celular.

Bradicardia y alteraciones cognitivas

Frecuencia cardiaca baja (por debajo de 60 lpm), enlentecimiento del razonamiento, dificultad de concentración y lapsos de memoria. En casos graves, letargia y coma mixedematoso.

Diagnóstico

El diagnóstico es laboratorial: la TSH es el examen más sensible y debe ser el primero solicitado. Una TSH elevada con T4 libre baja confirma el hipotiroidismo primario. Los anticuerpos anti-TPO identifican la etiología autoinmune (Hashimoto).

La ecografía tiroidea puede mostrar reducción de volumen y ecogenicidad heterogénea en la tiroiditis de Hashimoto, pero no es necesaria para el diagnóstico en la mayoría de los casos. Está indicada cuando hay nódulos palpables o bocio. El perfil lipídico es importante: la hipercolesterolemia es una consecuencia metabólica frecuente del hipotiroidismo.

🏥Clasificación laboratorial del hipotiroidismo

  • 1.Hipotiroidismo franco: TSH elevada (> 10 mUI/L) + T4 libre baja
  • 2.Hipotiroidismo subclínico: TSH elevada (4,5-10 mUI/L) + T4 libre normal
  • 3.Anti-TPO positivos: confirman etiología autoinmune (Hashimoto) en más del 90 % de los casos
  • 4.Hipotiroidismo central (secundario o terciario): T4 libre baja con TSH baja o inapropiadamente normal
  • 5.Perfil lipídico: hipercolesterolemia frecuente; debe ser monitorizada y reevaluada tras el tratamiento
5-10 %
DE LA POBLACIÓN ADULTA PADECE HIPOTIROIDISMO
8:1
PREDOMINIO FEMENINO
10-15 %
DE LAS MUJERES MAYORES DE 60 AÑOS ESTÁN AFECTADAS
90 %+
DE LOS CASOS PRIMARIOS SON POR HASHIMOTO

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

Hipotiroidismo subclínico

  • TSH elevada (4-10 mUI/L)
  • T4 libre normal
  • Síntomas ausentes o mínimos
  • Alta prevalencia en personas mayores

Pruebas diagnósticas

  • TSH y T4 libre
  • Anti-TPO (predice progresión)
  • Reevaluación a los 3-6 meses

La acupuntura puede ser útil en el hipotiroidismo subclínico sintomático mientras se decide sobre la sustitución hormonal.

Tiroiditis de Hashimoto

  • Causa más común de hipotiroidismo
  • Bocio firme e indoloro
  • Anti-TPO fuertemente positivos
  • Evolución fluctuante

Pruebas diagnósticas

  • Anti-TPO y anti-Tg
  • Ecografía tiroidea (patrón heterogéneo)
  • TSH y T4 libre

Estudios preliminares sugieren un posible efecto inmunomodulador de la acupuntura en Hashimoto, con relatos de reducción de anticuerpos en algunos ensayos; la evidencia aún es limitada y no sustituye la sustitución hormonal.

Síndrome del eutiroideo enfermo (sick euthyroid)

  • T3 baja en enfermedad sistémica grave
  • TSH normal o baja
  • Contexto de UCI, sepsis o cirugía
  • Sin enfermedad tiroidea

Pruebas diagnósticas

  • T3 libre, TSH y T4 libre
  • Reevaluación tras la recuperación de la enfermedad aguda

Depresión (síntomas solapados)

  • Fatiga
  • Estado de ánimo deprimido
  • Aumento de peso
  • Anhedonia
  • TSH normal

Pruebas diagnósticas

  • TSH y T4 libre (exclusión)
  • Escalas de depresión (PHQ-9)
  • Evaluación psiquiátrica

La acupuntura es eficaz tanto para la depresión como para la fatiga; puede beneficiar incluso cuando la TSH está normal.

Síndrome metabólico

  • Obesidad abdominal
  • Hipertrigliceridemia
  • HDL bajo
  • Hipertensión
  • Glucemia alterada

Pruebas diagnósticas

  • TSH (exclusión de hipotiroidismo)
  • Perfil lipídico
  • Glucemia en ayunas
  • Circunferencia abdominal

Hashimoto frente a otras causas de hipotiroidismo

La tiroiditis de Hashimoto es la causa más común de hipotiroidismo en el mundo desarrollado y representa entre el 80 y el 90 % de los casos. El diagnóstico se confirma por la asociación de TSH elevada + T4 libre baja + anti-TPO positivos. El patrón ecográfico heterogéneo con hipoecogenicidad difusa es característico. La sustitución con levotiroxina es el tratamiento estándar; no existe un tratamiento específico establecido para la autoinmunidad. Algunos estudios preliminares informan de un posible efecto inmunomodulador de la acupuntura, con reducción de anticuerpos anti-TPO en muestras pequeñas; los resultados aún no han sido confirmados por revisiones sistemáticas robustas.

El hipotiroidismo subclínico (TSH entre 4 y 10 mUI/L con T4 libre normal) representa un dilema clínico. La decisión de tratar depende del contexto: la sintomatología, el embarazo, los anti-TPO positivos (alto riesgo de progresión) y una TSH > 10 son indicaciones consensuadas. En personas asintomáticas con TSH 4-10, la conducta expectante con reevaluación a los 6-12 meses es una opción razonable.

Depresión e hipotiroidismo: diagnóstico diferencial común

La superposición sintomática entre la depresión y el hipotiroidismo es significativa: la fatiga, el aumento de peso, el enlentecimiento cognitivo y el estado de ánimo deprimido están presentes en ambas. La TSH es la prueba de cribado obligatoria antes de iniciar antidepresivos. Es importante saber que algunos pacientes con Hashimoto y TSH normal aún presentan síntomas de hipotiroidismo (hipotiroidismo sintomático con TSH normal), probablemente por deficiencia de la conversión T4→T3.

El síndrome del eutiroideo enfermo (sick euthyroid syndrome) ocurre en enfermedades sistémicas graves y puede mimetizar el hipotiroidismo en el laboratorio. El tratamiento con levotiroxina en este contexto es controvertido y, por lo general, no se recomienda; el patrón se resuelve con la recuperación de la enfermedad de base.

Síndrome del eutiroideo enfermo

El síndrome del eutiroideo enfermo (Sick Euthyroid Syndrome o Non-Thyroidal Illness Syndrome, NTIS) es un patrón laboratorial encontrado con frecuencia en pacientes ingresados en estado grave: sepsis, insuficiencia cardiaca descompensada, grandes cirugías o trauma extenso. El mecanismo central es la inhibición de la enzima desyodasa tipo 1 por el estrés sistémico, que reduce la conversión periférica de T4 en T3 activa y aumenta la T3 reversa (biológicamente inactiva). El resultado es una T3 total baja con T4 y TSH normales o levemente alteradas, un patrón que puede interpretarse erróneamente como hipotiroidismo central si no se considera el contexto clínico.

La distinción del hipotiroidismo verdadero es crítica: en la NTIS, el patrón laboratorial se normaliza espontáneamente con la recuperación de la enfermedad de base, sin necesidad de sustitución hormonal. Estudios aleatorizados no han demostrado beneficio —y sugieren un potencial daño— con levotiroxina en la NTIS. El médico acupunturista no debe iniciar ni mantener sustitución hormonal tiroidea con base en un perfil tiroideo alterado de un paciente gravemente enfermo, y debe solicitar reevaluación tras la recuperación clínica.

Tratamiento

El tratamiento estándar es la sustitución con levotiroxina (T4 sintética) en una dosis única diaria, en ayunas, 30-60 minutos antes del desayuno. La dosis se ajusta según la TSH, con la meta de mantenerla dentro del rango normal (0,4-4,0 mUI/L en la mayoría de los pacientes).

INICIO DEL TRATAMIENTO

Levotiroxina 1,6 mcg/kg/día como dosis de sustitución completa en adultos jóvenes sanos. En personas mayores y con cardiopatía, iniciar con 25-50 mcg/día y aumentar gradualmente cada 4-6 semanas. Tomar en ayunas con agua.

AJUSTE DE DOSIS

La TSH debe medirse 6 semanas después del inicio o del ajuste de dosis. La dosis se titula hasta que la TSH alcance el rango objetivo. Tras la estabilización, control anual de TSH. Factores que alteran las necesidades: embarazo (aumento del 30-50 %), envejecimiento, medicamentos concomitantes.

SITUACIONES ESPECIALES

Embarazo: meta de TSH < 2,5 mUI/L en el primer trimestre. Personas mayores: evitar la supresión de la TSH (riesgo de fibrilación auricular y osteoporosis). Hipotiroidismo central: monitorizar por T4 libre, no por TSH.

ABORDAJES COMPLEMENTARIOS

Acupuntura como adyuvante para síntomas residuales (fatiga, alteraciones del estado de ánimo), suplementación de selenio (200 mcg/día puede reducir los anti-TPO en Hashimoto), vitamina D (su deficiencia se asocia a autoinmunidad tiroidea) y ejercicio físico regular.

Acupuntura como tratamiento

La acupuntura en el hipotiroidismo se ha investigado como terapia adyuvante, con un foco potencial en la mejora de los síntomas residuales que persisten a pesar de una TSH normalizada (fatiga, estado de ánimo, cognición). Los posibles efectos sobre la actividad inmunológica todavía son objeto de investigación.

Algunos estudios experimentales sugieren que la acupuntura podría influir en la actividad de los linfocitos T reguladores y en la producción de citocinas; los datos son preliminares y aún no están suficientemente validados. Los estudios clínicos preliminares en Hashimoto presentan hallazgos heterogéneos y la evidencia es limitada.

La acupuntura no sustituye a la levotiroxina: la sustitución hormonal es indispensable. Puede considerarse como complemento para pacientes que, a pesar de una TSH normalizada, mantienen síntomas como fatiga crónica, alteraciones del estado de ánimo o dificultad de concentración. Estos síntomas residuales afectan hasta al 10-15 % de los pacientes tratados.

Pronóstico

El pronóstico del hipotiroidismo tratado es excelente. La sustitución con levotiroxina normaliza por completo el metabolismo, y la esperanza de vida es idéntica a la de la población general. La mayoría de los pacientes regresa al bienestar pleno en semanas a meses tras el inicio del tratamiento.

El tratamiento es, en la mayoría de los casos, permanente: la tiroides destruida por Hashimoto no se regenera. Sin embargo, en el hipotiroidismo subclínico con anti-TPO negativos hay posibilidad de normalización espontánea de la TSH hasta en el 30 % de los casos, lo que justifica una reevaluación periódica.

El hipotiroidismo no tratado de manera crónica puede conducir a dislipidemia con aterosclerosis acelerada, miocardiopatía mixedematosa, neuropatía periférica y, en casos extremos, coma mixedematoso (una urgencia endocrina con una mortalidad del 20-40 %). El diagnóstico y el tratamiento precoces previenen todas estas complicaciones.

Mitos y hechos

Mito frente a hecho

MITO

El hipotiroidismo es la principal causa de obesidad

HECHO

El hipotiroidismo causa un aumento modesto de peso (3-5 kg), principalmente por retención de agua. La obesidad significativa requiere investigación adicional y no debe atribuirse exclusivamente a la tiroides.

MITO

Quien toma medicamento para la tiroides no puede dejarlo nunca

HECHO

En la mayoría de los casos (Hashimoto), el tratamiento es de hecho permanente. Sin embargo, en el hipotiroidismo subclínico sin autoinmunidad o en el hipotiroidismo transitorio (postiroiditis) puede producirse una normalización espontánea.

MITO

La levotiroxina engorda o adelgaza

HECHO

La levotiroxina normaliza el metabolismo. Los pacientes hipotiroideos pueden perder los 3-5 kg ganados por la enfermedad, pero no adelgazan más allá de eso. La levotiroxina no es un medicamento para adelgazar y su uso sin indicación es peligroso.

MITO

Alimentos como la soja y la col perjudican la tiroides

HECHO

Los bociógenos alimentarios (soja, crucíferas) en cantidades dietéticas normales no causan hipotiroidismo en personas con ingesta adecuada de yodo. Solo son relevantes en consumo extremo o en deficiencia de yodo.

MITO

El hipotiroidismo subclínico siempre necesita tratamiento

HECHO

No siempre. La decisión es individualizada. Para una TSH entre 4,5 y 10 sin síntomas y sin anti-TPO, la observación con monitorización regular es una opción válida y segura.

Cuándo buscar ayuda

El hipotiroidismo no tratado puede causar complicaciones graves, y el coma mixedematoso es una urgencia médica.

PREGUNTAS FRECUENTES · 10

Preguntas frecuentes sobre el hipotiroidismo

En la mayoría de los casos de hipotiroidismo permanente (Hashimoto, postiroidectomía, posradioyodo), sí. El hipotiroidismo subclínico leve puede no requerir tratamiento permanente y debe ser reevaluado periódicamente. La decisión es del médico endocrinólogo, con base en la TSH, los síntomas y la causa del hipotiroidismo.

La levotiroxina se absorbe en el yeyuno y el duodeno en ayunas. Los alimentos (especialmente el calcio, el hierro y la fibra), el café y varios medicamentos reducen significativamente su absorción. Debe tomarse 30-60 minutos antes del desayuno, con agua. La falta de adherencia al ayuno es la causa más común de TSH persistentemente elevada en pacientes en tratamiento.

Estudios preliminares sugieren un posible efecto inmunomodulador de la acupuntura en la tiroiditis de Hashimoto, con relatos de reducción de los anticuerpos anti-TPO en algunos ensayos; sin embargo, la evidencia es aún limitada y heterogénea, y no constituye un tratamiento establecido. La acupuntura puede evaluarse como adyuvante para síntomas residuales (fatiga, estado de ánimo) que persistan a pesar de una TSH normalizada. Nunca sustituye a la levotiroxina: la sustitución hormonal es indispensable. El médico acupunturista evalúa la indicación de manera individualizada.

Existe una asociación entre la enfermedad celiaca y la tiroiditis de Hashimoto (mayor frecuencia de anti-TPO positivos en pacientes celiacos). En pacientes celiacos con Hashimoto, la dieta sin gluten puede reducir los títulos de anticuerpos. Sin embargo, para personas sin enfermedad celiaca o sensibilidad al gluten comprobada, no hay evidencia de que el gluten cause o empeore el hipotiroidismo.

Sí, pero generalmente de forma modesta (2-4 kg). El aumento de peso en el hipotiroidismo es principalmente por retención de agua y mixedema, no por acumulación de grasa. La mayoría de los pacientes no pierde peso sustancial solo con la sustitución hormonal: son necesarias intervenciones adicionales de estilo de vida.

Sí. El hipotiroidismo no controlado aumenta el riesgo de ciclos anovulatorios, infertilidad, aborto espontáneo y complicaciones obstétricas. El objetivo de TSH en la gestación es más estricto (< 2,5 mUI/L en el primer trimestre). Las mujeres en planificación gestacional deben tener el hipotiroidismo optimizado antes de la concepción.

Depende del contexto. Indicaciones consensuadas para tratar: TSH > 10 mUI/L, síntomas, embarazo o planificación gestacional, anti-TPO positivos (mayor riesgo de progresión) y presencia de comorbilidades cardiovasculares. Para una TSH 4-10 asintomática, la conducta es individualizada por el médico.

Las brasicáceas crudas en gran cantidad (col rizada, brócoli, repollo) contienen goitrógenos que pueden interferir en la síntesis hormonal: la cocción los neutraliza. La soja en exceso puede reducir la absorción de la levotiroxina. El calcio y el hierro deben tomarse lejos de la levotiroxina (con un intervalo de 2-4 horas). No hay una dieta restrictiva obligatoria: el control hormonal adecuado es lo más importante.

Sí. Un subgrupo de pacientes con Hashimoto permanece sintomático incluso con la TSH dentro del rango normal, posiblemente por deficiencia de la conversión T4 a T3 (hipotiroidismo celular). En estos casos, el médico puede considerar la adición de liotironina (T3) a la levotiroxina o usar extractos tiroideos desecados. La acupuntura puede ayudar con los síntomas residuales.

En la tiroiditis de Hashimoto hay un declive progresivo de la función tiroidea a lo largo de los años, lo que exige un ajuste gradual de las dosis de levotiroxina. Se recomienda el cribado anual con TSH en pacientes con Hashimoto. Las personas mayores frecuentemente necesitan dosis menores de levotiroxina debido a la reducción del aclaramiento metabólico.