REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es el síndrome de pinzamiento del hombro?

El pinzamiento subacromial es una de las causas más frecuentes de dolor en el hombro, caracterizado por la compresión de las estructuras del espacio subacromial — principalmente el tendón del supraespinoso y la bolsa serosa subacromial — entre la cabeza del húmero y el arco coracoacromial durante la elevación del brazo.

El concepto fue popularizado por Charles Neer en 1972, quien describió un continuo de compresión mecánica que conduce a la tendinopatía y la rotura del manguito rotador. Aunque el modelo original de pinzamiento puramente mecánico ha sido cuestionado en los últimos años, el término continúa ampliamente utilizado para describir el dolor subacromial asociado a la movilización del hombro.

44-65 %
DE LAS MOLESTIAS DE DOLOR EN EL HOMBRO CORRESPONDEN A PINZAMIENTO SUBACROMIAL
40+ años
RANGO DE EDAD MÁS AFECTADO
1:1
PROPORCIÓN HOMBRES:MUJERES (LEVE PREDOMINANCIA MASCULINA)
80-90 %
RESPONDEN AL TRATAMIENTO CONSERVADOR

Espacio subacromial

Espacio de 10-15 mm entre el acromion y la cabeza del húmero — por donde pasan el tendón del supraespinoso y la bolsa serosa

Arco coracoacromial

Formado por el acromion, el ligamento coracoacromial y la apófisis coracoides — techo rígido del espacio subacromial

Modelo actualizado

El concepto evolucionó de un pinzamiento puramente mecánico a un modelo multifactorial que incluye discinesia escapular y tendinopatía

Fisiopatología

Clasificación de Neer

Neer describió tres estadios progresivos de pinzamiento: Estadio I — edema y hemorragia de la bolsa serosa y del tendón (reversible, frecuente en pacientes jóvenes); Estadio II — fibrosis y tendinopatía crónica (25-40 años); Estadio III — rotura parcial o completa del manguito rotador (por encima de los 40 años). Aunque simplificada, esta clasificación todavía orienta el razonamiento clínico.

Pinzamiento extrínseco vs. intrínseco

El modelo moderno distingue entre pinzamiento extrínseco (compresión del tendón por el acromion — factores estructurales como la morfología del acromion) y pinzamiento intrínseco (degeneración primaria del tendón por vascularización deficiente, envejecimiento y sobrecarga). En la práctica, ambos mecanismos suelen coexistir.

Anatomía del espacio subacromial: acromion (tipos I, II, III), bolsa serosa subacromial, tendón del supraespinoso, ligamento coracoacromial. Demostración del mecanismo de pinzamiento.
Anatomía del espacio subacromial: acromion (tipos I, II, III), bolsa serosa subacromial, tendón del supraespinoso, ligamento coracoacromial. Demostración del mecanismo de pinzamiento.
Anatomía del espacio subacromial: acromion (tipos I, II, III), bolsa serosa subacromial, tendón del supraespinoso, ligamento coracoacromial. Demostración del mecanismo de pinzamiento.

El papel de la discinesia escapular

La discinesia escapular se reconoce cada vez más como un factor central en el síndrome de pinzamiento. La escápula debe rotar superiormente e inclinarse posteriormente durante la elevación del brazo para mantener un espacio subacromial adecuado. La debilidad del serrato anterior, del trapecio inferior o el acortamiento del pectoral menor perjudican esta cinemática, reducen el espacio y aumentan el riesgo de pinzamiento.

FACTORES CONTRIBUYENTES AL SÍNDROME DE PINZAMIENTO

FACTORMECANISMORELEVANCIA CLÍNICA
Morfología del acromion (tipo II-III)Reduce el espacio subacromial estáticoCuestionada por estudios recientes
Discinesia escapularRotación/inclinación inadecuada de la escápulaAlta — diana principal de la rehabilitación
Debilidad del manguito rotadorMigración superior de la cabeza humeralAlta — depresor insuficiente de la cabeza humeral
Postura cifóticaProtruye el hombro y reduce el espacio subacromialModerada — factor modificable
Rigidez capsular posteriorTraslación anterosuperior de la cabeza humeralModerada — estiramiento de la cápsula posterior
Sobrecarga repetitivaTendinopatía por fatiga del tejidoAlta — en deportistas y trabajadores con tareas por encima de la cabeza

Síntomas

La presentación clásica es un dolor anterolateral en el hombro que empeora con los movimientos por encima de la cabeza y durante la noche. El dolor sigue el patrón del «arco doloroso» — presente entre los 60° y los 120° de abducción.

Dolor anterolateral en el hombro

Localizado en la región del deltoides; empeora con los movimientos por encima de la cabeza y al acostarse sobre el lado afectado

Arco doloroso (60°-120° de abducción)

Dolor presente en la franja intermedia de la abducción, donde el pinzamiento subacromial es máximo

Dolor nocturno

Uno de los síntomas más incapacitantes; relacionado con el aumento de la presión intraarticular en decúbito

Dificultad para alcanzar objetos elevados

Colocar objetos en estantes altos, peinarse, colgar ropa en el tendedero

Dolor al vestirse y desvestirse

Sobre todo al introducir el brazo en la manga o al abrochar el sujetador en la espalda

Debilidad funcional

Inhibición de la contracción muscular por dolor — distinta de la debilidad por rotura del manguito

Crepitación subacromial

Sensación de roce o chasquido durante la elevación del brazo

Dolor irradiado a la inserción deltoidea

Dolor que desciende por la cara lateral del brazo hasta el codo — patrón de dolor referido del hombro

Diagnóstico

El diagnóstico es predominantemente clínico, basado en la anamnesis y en las pruebas provocativas. La combinación de varias pruebas positivas aumenta significativamente la exactitud diagnóstica.

🏥Evaluación diagnóstica del síndrome de pinzamiento

Fonte: Adaptado de Hegedus et al. — British Journal of Sports Medicine

Pruebas de pinzamiento
2 de 3 positivas: probabilidad alta de pinzamiento subacromial
  • 1.Prueba de Neer: elevación pasiva del brazo en rotación interna — reproduce el dolor subacromial (sensibilidad 72 %, especificidad 60 %)
  • 2.Prueba de Hawkins-Kennedy: flexión a 90° + rotación interna forzada (sensibilidad 79 %, especificidad 59 %)
  • 3.Prueba del arco doloroso: dolor entre los 60° y los 120° de abducción activa (sensibilidad 74 %, especificidad 81 %)
Evaluación escapular
  • 1.Observación de la escápula durante la flexión/abducción: alado (winging), inclinación (tilting), discinesia
  • 2.Prueba de asistencia escapular (Kibler): mejoría del dolor con reposicionamiento manual de la escápula
  • 3.Prueba de retracción escapular: mejoría de la fuerza con estabilización escapular manual
Pruebas de imagen
  • 1.Radiografía (AP, perfil de la escápula, axilar): morfología del acromion, osteofitos, calcificaciones
  • 2.Ecografía: evaluación dinámica de la bolsa serosa y los tendones; prueba de pinzamiento bajo visión directa
  • 3.Resonancia magnética: evaluación completa del manguito rotador, el labrum y las estructuras asociadas
Prueba diagnóstica/terapéutica
  • 1.Prueba de Neer (infiltración subacromial): inyección de lidocaína en el espacio subacromial con alivio > 50 % del dolor que confirma el origen subacromial

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

Tendinopatía del manguito rotador

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  • Dolor más profundo en el hombro
  • Debilidad en la rotación
  • RM con alteración tendinosa

Pruebas diagnósticas

  • RM
  • Ecografía

Capsulitis adhesiva

  • Pérdida de ADM en todas las direcciones
  • Rotación externa muy limitada
  • Evolución en 3 fases

Pruebas diagnósticas

  • Exploración física
  • Artrografía

Artropatía acromioclavicular

  • Dolor en la parte superior del hombro
  • Empeora al cruzar el brazo
  • Dolor a la palpación de la AC

Pruebas diagnósticas

  • Prueba de cruzamiento
  • Rx AC

Inestabilidad glenohumeral

  • Personas jóvenes
  • Sensación de luxación
  • Dolor al levantar el brazo por encima de la cabeza

Pruebas diagnósticas

  • Prueba de aprehensión
  • RM/artro-RM

Bursitis subacromial

  • Inflamación localizada de la bolsa serosa
  • Arco doloroso similar al pinzamiento
  • Respuesta rápida a la infiltración

Pruebas diagnósticas

  • Ecografía
  • Prueba de infiltración diagnóstica

Capsulitis adhesiva: el principal confundidor

La capsulitis adhesiva (hombro congelado) suele confundirse con el síndrome de pinzamiento porque ambas causan dolor y limitación funcional del hombro. La distinción fundamental está en el rango de movimiento: en el pinzamiento subacromial, la limitación se da principalmente en los movimientos que comprimen el espacio subacromial (abducción entre los 60° y los 120°); en la capsulitis hay pérdida del rango en todas las direcciones, siendo la rotación externa pasiva la más comprometida.

La capsulitis evoluciona en tres fases clínicas: fase dolorosa (dolor creciente con inicio de la limitación, 2 a 9 meses), fase de congelamiento (limitación progresiva con menos dolor, 4 a 12 meses) y fase de descongelamiento (recuperación gradual espontánea, 5 a 24 meses). El tratamiento es conservador en la mayoría de los casos, y la hidrodistensión articular guiada por ecografía resulta eficaz en las fases iniciales. El diagnóstico diferencial es crítico: los ejercicios de fortalecimiento intenso en una capsulitis pueden empeorar la condición.

Patología acromioclavicular: dolor en la parte superior del hombro

La artropatía acromioclavicular (AC) es una causa común de dolor en el hombro en adultos de mediana edad y suele coexistir con el síndrome de pinzamiento. La distinción clínica se establece por la localización: el dolor de la AC se localiza específicamente en la parte superior del hombro (sobre la articulación acromioclavicular), empeora al cruzar el brazo por delante del cuerpo (prueba de aducción horizontal) y al dormir sobre el hombro. La prueba de cruzamiento — cruzar el brazo afectado sobre el pecho — reproduce el dolor de AC y no el dolor de pinzamiento.

La radiografía de AC en carga (con 5 kg en la mano) evidencia un ensanchamiento del espacio AC u osteofitos. La infiltración diagnóstica en la articulación AC confirma el origen del dolor cuando hay duda. El tratamiento incluye AINE, infiltración local de corticosteroide y, en los casos graves con artrosis avanzada, resección artroscópica del extremo distal de la clavícula (procedimiento de Mumford).

Rotura del manguito rotador: cuando el pinzamiento ha evolucionado

La tendinopatía y la rotura del manguito rotador forman parte del mismo espectro patológico del pinzamiento subacromial crónico, pero tienen implicaciones terapéuticas distintas. Las roturas parciales suelen tratarse de forma conservadora; las roturas completas en pacientes jóvenes y activos a menudo requieren reparación quirúrgica. La resonancia magnética es la prueba de elección para caracterizar la extensión de la lesión.

Los signos clínicos sugestivos de rotura significativa incluyen: debilidad marcada en la rotación externa (supraespinoso/infraespinoso), signo de «caída del brazo» (drop arm sign) — incapacidad para mantener el brazo abducido a 90° — y debilidad en la rotación interna contra resistencia (subescapular). La distinción entre debilidad por dolor (inhibición refleja) y debilidad por rotura real es difícil clínicamente y requiere una exploración cuidadosa.

Tratamientos

Ejercicios — pilar del tratamiento

La rehabilitación basada en ejercicios es el tratamiento con mejor evidencia para el síndrome de pinzamiento. Los programas que combinan fortalecimiento del manguito rotador (sobre todo de los rotadores externos), estabilización escapular (serrato anterior y trapecio inferior) y estiramiento de la cápsula posterior demuestran resultados comparables o superiores a la cirugía en ensayos clínicos de alta calidad.

Infiltración subacromial

La infiltración subacromial con corticosteroide proporciona alivio del dolor en 4-8 semanas y permite que el paciente inicie la rehabilitación con mayor tolerancia. Sin embargo, el efecto aislado es temporal. La combinación infiltración + ejercicios produce mejores resultados que cualquier modalidad aislada. Se recomienda un máximo de 3 infiltraciones al año.

Descompresión subacromial artroscópica

La cirugía de descompresión subacromial (acromioplastia) fue históricamente una de las cirugías ortopédicas más realizadas. Sin embargo, ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad — incluidos el estudio CSAW (2018) y el estudio FIMPACT (2018) — demostraron que la acromioplastia no es superior al ejercicio supervisado ni al placebo quirúrgico para la mayoría de los pacientes. La indicación quirúrgica debe reservarse para casos con patología estructural asociada (rotura del manguito, calcificación).

OPCIONES TERAPÉUTICAS Y NIVELES DE EVIDENCIA

TRATAMIENTOEVIDENCIARESULTADO TÍPICOINDICACIÓN
Ejercicios supervisadosFuerte (varios ECA y metanálisis)Mejoría en el 60-80 % a las 12 semanasPrimera línea para todos los casos
Infiltración subacromialModeradaAlivio durante 4-8 semanasAdyuvante para facilitar la rehabilitación
Terapia manualModeradaEfecto aditivo a los ejerciciosCombinada con ejercicios
Vendaje escapular (taping)LimitadaAlivio sintomático temporalAdyuvante durante la rehabilitación
Ondas de choque (TOCE)Moderada (tendinopatía calcificada)Mejoría del 60-80 % en la calcificaciónTendinopatía calcificada refractaria
Acromioplastia artroscópicaCuestionada (no superior a los ejercicios)Similar a los ejerciciosMuy restringida; indicación en revisión

Acupuntura como opción terapéutica

La acupuntura puede considerarse un tratamiento adyuvante en el síndrome de pinzamiento del hombro. Los ensayos clínicos aleatorizados muestran beneficios en la reducción del dolor y en la mejoría funcional a corto plazo, sobre todo cuando se combina con ejercicios terapéuticos.

Los mecanismos propuestos incluyen analgesia segmentaria en los niveles C4-C6 de la médula espinal, modulación del tono muscular periarticular (sobre todo del trapecio superior y del deltoides), mejoría del flujo sanguíneo local y liberación de opioides endógenos. La acupuntura puede ser especialmente útil como «puente» para facilitar la adherencia a la rehabilitación en pacientes con dolor intenso.

Pronóstico y recuperación

El pronóstico es favorable: el 80-90 % de los pacientes mejoran con un tratamiento conservador adecuado. La recuperación completa suele tardar entre 3 y 6 meses con ejercicios regulares. Los factores asociados a un peor pronóstico incluyen una duración prolongada de los síntomas antes del tratamiento, presencia de rotura del manguito, compromiso bilateral y comorbilidades (diabetes, tabaquismo).

FASE 11-3 semanas
Control del dolor

Modificación de las actividades que reproducen el dolor. Crioterapia. AINE si fuera necesario. Ejercicios isométricos suaves del manguito rotador. Postura y ergonomía.

FASE 23-6 semanas
Movilidad y estabilización escapular

Recuperación del rango completo de movimiento. Ejercicios de activación del serrato anterior y del trapecio inferior. Estiramiento del pectoral menor y de la cápsula posterior.

FASE 36-12 semanas
Fortalecimiento progresivo

Ejercicios excéntricos y concéntricos del manguito rotador con resistencia progresiva. Ejercicios de cadena cinética cerrada. Propiocepción del hombro.

FASE 412-16 semanas
Retorno funcional

Ejercicios específicos para la actividad o el deporte. Entrenamiento pliométrico si procede. Retorno gradual con monitorización de los síntomas.

FASE 5Continuo
Prevención

Programa de ejercicios de mantenimiento. Ergonomía permanente. Calentamiento adecuado antes de actividades por encima de la cabeza.

Mitos y hechos

Mito frente a hecho

MITO

La descompresión artroscópica es el tratamiento más eficaz.

HECHO

Ensayos clínicos de alta calidad (CSAW, FIMPACT) demostraron que la acromioplastia no es superior a los ejercicios supervisados ni al placebo quirúrgico. La cirugía aislada para el pinzamiento se cuestiona cada vez más.

MITO

La forma del acromion determina quién tendrá síndrome de pinzamiento.

HECHO

Aunque los acromiones en gancho (tipo III) son más prevalentes en pacientes con pinzamiento, muchas personas con acromion en gancho son asintomáticas. Los factores dinámicos (discinesia escapular, debilidad muscular) son más importantes que la anatomía estática.

MITO

Levantar el brazo por encima de la cabeza es perjudicial y debe evitarse.

HECHO

Evitar el movimiento perpetúa la debilidad y la rigidez. El tratamiento correcto implica un retorno progresivo y controlado al movimiento elevado, con un fortalecimiento adecuado del manguito rotador y de los estabilizadores escapulares.

MITO

La infiltración de corticoide resuelve definitivamente el problema.

HECHO

La infiltración alivia el dolor de forma temporal (4-8 semanas), pero no corrige los factores contribuyentes. Sin ejercicios de rehabilitación, la recurrencia es casi segura. La infiltración funciona mejor como facilitadora de la rehabilitación, no como tratamiento aislado.

MITO

El síndrome de pinzamiento y la tendinopatía del manguito rotador son lo mismo.

HECHO

Aunque suelen coexistir, son conceptos distintos. El síndrome de pinzamiento se refiere a la compresión mecánica del espacio subacromial. La tendinopatía del manguito rotador es una degeneración tendinosa que puede ocurrir con o sin pinzamiento extrínseco.

Cuándo buscar ayuda médica

"El hombro es la articulación más móvil del cuerpo humano. Esa movilidad se paga con estabilidad, y la estabilidad depende de músculos bien entrenados. Fortalecer el manguito rotador y los estabilizadores escapulares es la mejor prescripción para el hombro — tanto para el tratamiento como para la prevención."Sociedad Brasileña de Ortopedia y Traumatología · Directrices clínicas
PREGUNTAS FRECUENTES · 10

Preguntas frecuentes sobre el síndrome de pinzamiento del hombro

La gran mayoría de los casos (80 a 90 % en series clínicas) presenta una mejoría sustancial con un tratamiento conservador adecuado — principalmente ejercicios supervisados de fortalecimiento del manguito rotador y estabilización escapular. La recuperación funcional suele tardar entre 3 y 6 meses. Los resultados tienden a ser mejores cuando el tratamiento se inicia de forma precoz, antes de lesiones estructurales significativas en los tendones. Incluso los casos más graves, con tendinopatía avanzada, suelen responder al tratamiento conservador.

El pinzamiento subacromial describe el mecanismo de compresión de las estructuras del espacio subacromial (tendón del supraespinoso y bolsa serosa) durante la elevación del brazo. La tendinitis — más correctamente llamada tendinopatía — se refiere a la degeneración y alteración estructural del propio tendón, que con frecuencia resulta de la compresión repetitiva. Ambas condiciones están íntimamente relacionadas: el pinzamiento crónico conduce a la tendinopatía. El tratamiento es similar, centrado en los ejercicios de rehabilitación, pero la tendinopatía avanzada puede requerir abordajes adicionales como las ondas de choque.

En la mayoría de los casos, sí, con adaptaciones. El trabajo con el brazo por encima de la cabeza (electricistas, pintores, deportistas de lanzamiento) debe modificarse o reducirse temporalmente. Las actividades con carga axial sobre el hombro también deben adaptarse. El retorno al trabajo con modificaciones funcionales, asociado al programa de ejercicios, es preferible a la baja prolongada, que puede perpetuar la debilidad muscular y la rigidez. El médico puede orientar sobre adaptaciones específicas para cada ocupación.

Para la mayoría de los pacientes con síndrome de pinzamiento aislado, la cirugía no es necesaria. Los ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad (CSAW 2018, FIMPACT 2018) demostraron que la acromioplastia artroscópica no es superior al ejercicio supervisado ni al procedimiento placebo. La cirugía puede estar indicada cuando hay patología estructural asociada — rotura completa del manguito rotador en un paciente joven y activo, calcificación tendinosa grande refractaria a las ondas de choque, o artrosis acromioclavicular significativa.

La infiltración subacromial de corticosteroide es una opción para los casos con dolor intenso que impide la adherencia al programa de ejercicios. Proporciona alivio durante 4 a 8 semanas y funciona como una «ventana terapéutica» para el inicio de la rehabilitación. No resuelve el problema de forma definitiva cuando se utiliza de manera aislada. La combinación infiltración + ejercicios produce mejores resultados que cualquier modalidad por separado. El máximo recomendado es 3 infiltraciones al año, ya que las inyecciones repetidas pueden debilitar los tendones.

El dolor nocturno es uno de los síntomas más comunes e incapacitantes del síndrome de pinzamiento — está presente en el 70 a 80 % de los pacientes. Por sí solo, no es necesariamente signo de gravedad estructural. Ocurre porque al acostarse de lado sobre el hombro afectado, la posición aumenta la presión intraarticular sobre los tendones inflamados. Sin embargo, un dolor nocturno intenso que no mejora con la modificación de la postura o que se asocia a debilidad significativa puede sugerir una rotura del manguito y merece evaluación con resonancia magnética.

Un programa típico de rehabilitación para el síndrome de pinzamiento dura de 8 a 12 semanas, con 2 a 3 sesiones semanales. La progresión sigue fases: control del dolor y restauración de la movilidad (semanas 1 a 3), fortalecimiento del manguito rotador y de los estabilizadores escapulares (semanas 3 a 8) y fortalecimiento progresivo con retorno funcional (semanas 8 a 12). Tras las sesiones formales, el programa de ejercicios domiciliarios debe mantenerse de manera indefinida para prevenir las recurrencias.

Sí, como tratamiento complementario. Los ensayos clínicos demuestran que la acupuntura reduce el dolor y mejora la función del hombro a corto plazo, sobre todo combinada con ejercicios. Los mecanismos incluyen analgesia segmentaria en los niveles C4-C6, modulación del tono muscular periarticular y mejoría del flujo sanguíneo local. Su papel principal es facilitar la adherencia al programa de ejercicios en pacientes con dolor intenso. Debe realizarla un médico acupuntor dentro de un plan de tratamiento integrado.

Sí. La afectación bilateral ocurre en el 20 a 50 % de los casos, sobre todo en profesiones que exigen un trabajo prolongado con los brazos elevados (pintores, nadadores profesionales, tenistas). El compromiso bilateral puede aparecer de forma simultánea o secuencial. El tratamiento sigue los mismos principios para cada hombro, pero el programa de ejercicios necesita adaptarse para permitir la rehabilitación de ambos sin sobrecarga excesiva.

La prevención de la recurrencia se basa en tres pilares: (1) mantenimiento del programa de ejercicios — fortalecimiento del manguito rotador y de los estabilizadores escapulares 2 a 3 veces por semana de forma permanente; (2) ergonomía y postura — monitor a la altura de los ojos, hombros en posición neutra, pausas regulares en trabajos con los brazos elevados; y (3) calentamiento adecuado antes de actividades deportivas con movimientos por encima de la cabeza. Los pacientes que mantienen el programa de ejercicios tienen una tasa de recurrencia significativamente menor.