Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) — una de las publicaciones científicas de mayor prestigio del mundo — dedicó espacio en su Volumen 123 (Edición 10) a una revisión profunda sobre el estado de la ciencia de la acupuntura. Escrito por la periodista científica Lynne Peeples y publicado en marzo de 2026, el artículo sintetiza décadas de investigación sobre los mecanismos por los cuales la acupuntura médica produce sus efectos clínicos — y presenta el proyecto que puede transformar definitivamente el campo: TARA, financiado por el NIH, que utiliza imágenes 3D e inteligencia artificial para mapear los acupuntos con una precisión anatómica sin precedentes.
CONDICIONES CON EVIDENCIA CONFIRMADA EN PNAS
Opioides endógenos y adenosina: la farmacología de la aguja
Uno de los hallazgos mejor establecidos es que la inserción de agujas en los acupuntos estimula la liberación de opioides endógenos — endorfinas, encefalinas y dinorfinas — además de adenosina, un nucleósido con potente efecto analgésico local. Estos neurotransmisores modulan la transmisión nociceptiva en múltiples niveles: en el sitio de estimulación periférica, en los ganglios de la raíz dorsal, en el asta posterior de la médula y en las vías descendentes inhibitorias del tronco encefálico. El resultado es una analgesia farmacológicamente mediada y, por lo tanto, mensurable y predecible.
Redes cerebrales: más allá de la analgesia local
Los estudios de neuroimagen funcional (fMRI) demuestran que la acupuntura modula redes cerebrales completas — y no solamente vías nociceptivas aisladas. La red de saliencia, la red de modo predeterminado y el sistema límbico, que integra las dimensiones afectiva y cognitiva del dolor, responden de forma característica a la estimulación acupuntural. Esto explica por qué la acupuntura médica puede ser eficaz no solo para la dimensión sensorial del dolor, sino también para sus componentes emocionales — ansiedad, catastrofización y sufrimiento asociados al dolor crónico.
Lo que confirman los meta-análisis
El artículo de PNAS subraya que los meta-análisis de datos individuales de pacientes — el nivel metodológico más alto para el análisis de la evidencia clínica — confirman de forma consistente que la acupuntura supera a los tratamientos sham para dolor crónico. Más importante aún: los beneficios persisten durante al menos un año tras finalizar el tratamiento, lo que sugiere efectos modificadores y no solamente sintomáticos. Las condiciones con evidencia positiva documentada incluyen: dolor musculoesquelético crónico (cervicalgia, lumbalgia, artrosis), cefalea y migraña, infertilidad, síntomas del climaterio, fatiga relacionada con el cáncer, asma y síndrome del intestino irritable.
El proyecto TARA: inteligencia artificial al servicio de los acupuntos
El proyecto TARA (Traditional Acupuncture Research Anatomy), financiado por el NIH, representa la frontera más avanzada de la investigación en acupuntura. Mediante imágenes anatómicas tridimensionales de alta resolución y algoritmos de inteligencia artificial, el proyecto busca mapear con precisión milimétrica la localización de los acupuntos, sus relaciones con estructuras neurovasculares y tisulares, y las vías de transmisión de los estímulos acupunturales. El objetivo final es integrar el conocimiento milenario de la medicina tradicional con la anatomía y la fisiología modernas — creando una base cartográfica objetiva para la práctica clínica basada en la evidencia.
Preguntas Frecuentes
No. Los meta-análisis de datos individuales de pacientes — que analizan más de 18.000 participantes — demuestran que la acupuntura produce beneficios mensurables superiores al tratamiento sham (placebo controlado) para dolor crónico. La magnitud del efecto es clínicamente relevante y persiste durante al menos un año. Los mecanismos neurobiológicos identificados — liberación de opioides endógenos, modulación de redes cerebrales, activación de fibroblastos en la fascia — operan en paralelo a los efectos vinculados a la expectativa del paciente; la contribución relativa de cada componente sigue siendo tema de investigación.
TARA (Traditional Acupuncture Research Anatomy) es un proyecto financiado por los National Institutes of Health (NIH) de los Estados Unidos que utiliza anatomía 3D de alta resolución e inteligencia artificial para mapear con precisión la localización de los acupuntos y sus relaciones estructurales. El objetivo es crear una base cartográfica objetiva que integre el conocimiento milenario de la medicina tradicional con la anatomía moderna, haciendo que la selección de acupuntos sea más precisa y reproducible en la práctica clínica.
Las condiciones con mayor volumen y calidad de evidencia incluyen: dolor musculoesquelético crónico (cervicalgia, lumbalgia, artrosis de rodilla y de cadera), cefalea tensional y migraña, síndrome del intestino irritable, síntomas del climaterio (sofocos, insomnio), infertilidad de causa funcional y fatiga relacionada con el tratamiento oncológico. En todas estas condiciones, la acupuntura médica demostró superioridad estadísticamente significativa frente a controles sham en ensayos clínicos aleatorizados.
Fundado en 1989 por médicos formados en la USP y especializados en China, CEIMEC es una referencia nacional brasileña en la enseñanza y práctica de la acupuntura médica. Con más de 3.000 médicos formados en 35 años, colabora con el HC-FMUSP y está reconocido por el Colegio Médico Brasileño de Acupuntura (CMBA/AMB).
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