REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es la disfunción del tibial posterior (PTTD)?

La disfunción del tendón tibial posterior (PTTD — Posterior Tibial Tendon Dysfunction) es una afección progresiva en la que el tendón del músculo tibial posterior — principal estabilizador dinámico del arco medial del pie — sufre degeneración, alargamiento o rotura, lo que produce un colapso gradual del arco longitudinal medial y el desarrollo de un pie plano adquirido del adulto.

El tendón tibial posterior es el estabilizador dinámico más importante del arco medial. Cuando falla, el peso corporal se transfiere progresivamente a las estructuras ligamentarias estáticas (ligamento spring, ligamento deltoideo), que ceden gradualmente bajo la carga, lo que resulta en una deformidad progresiva: valgo del retropié, abducción del antepié y colapso del arco medial.

La PTTD es la causa más frecuente de pie plano adquirido en adultos. Afecta con mayor frecuencia a mujeres mayores de 40 años, con factores de riesgo que incluyen obesidad, hipertensión, diabetes y uso de corticoides. El diagnóstico precoz es fundamental porque la afección es progresiva — en los estadios iniciales el tratamiento conservador puede estabilizar o revertir la disfunción, mientras que en los estadios avanzados puede ser necesaria la cirugía.

~3-10 %
PREVALENCIA ESTIMADA EN ADULTOS MAYORES DE 40 AÑOS (ESTUDIOS POBLACIONALES)
~3:1
PROPORCIÓN MUJERES:HOMBRES DESCRITA EN SERIES CLÍNICAS
Mayoría
DE LOS CASOS EN ESTADIOS I-II RESPONDE AL TRATAMIENTO CONSERVADOR BIEN CONDUCIDO
50-60 años
FRANJA ETARIA DE MAYOR INCIDENCIA

Diagnóstico precoz

La prueba de elevación del talón en apoyo monopodal (single-leg heel raise) es la prueba clínica más sensible — la incapacidad para realizarla sugiere fuertemente disfunción del tibial posterior.

Progresión por estadios

La clasificación de Johnson y Strom (estadios I-IV) orienta el tratamiento: los estadios iniciales responden al tratamiento conservador; los avanzados pueden exigir cirugía.

Signo de los «muchos dedos»

El signo de «too many toes» — visibilidad de más dedos laterales al observar el pie por detrás — indica abducción del antepié y colapso del arco.

Ortesis + ejercicio

La combinación de ortesis con soporte del arco medial y fortalecimiento del tibial posterior es la base del tratamiento conservador.

Fisiopatología

El músculo tibial posterior se origina en la cara posterior de la tibia y el peroné y en la membrana interósea, y su tendón pasa por detrás del maléolo medial antes de insertarse en el navicular, en las cuñas y en las bases de los metatarsianos centrales. Su contracción supina el pie, invierte el retropié y bloquea la articulación mediotarsiana (de Chopart) — un mecanismo esencial para la rigidez del pie durante la fase de propulsión de la marcha.

CLASIFICACIÓN DE JOHNSON Y STROM (MODIFICADA POR MYERSON)

ESTADIOTENDÓNDEFORMIDADTRATAMIENTO PREDOMINANTE
Estadio ITendinosis sin alargamiento. Tendón edematoso, pero con longitud normal.Sin deformidad fija. Arco mantenido. Heel raise posible pero doloroso.Conservador: ortesis, fortalecimiento, acupuntura.
Estadio IITendón alargado o con rotura parcial. Pérdida funcional significativa.Pie plano flexible (reductible). Valgo del retropié. Signo de «too many toes».Conservador optimizado; cirugía si es refractario.
Estadio IIITendón muy degenerado o roto.Pie plano rígido (no reductible). Artrosis subtalar secundaria.Quirúrgico en la mayoría de los casos (artrodesis subtalar).
Estadio IVFallo completo del tendón.Pie plano rígido con valgo del astrágalo e insuficiencia del deltoideo.Quirúrgico (artrodesis tibioastragalocalcánea).

La degeneración del tendón tibial posterior se produce en una zona relativamente hipovascular posterior al maléolo medial — una «zona crítica» en la que el aporte sanguíneo es insuficiente para acompañar la demanda de reparación. Con el tiempo, la degeneración progresa hasta el alargamiento del tendón, que pierde su capacidad de estabilizar el arco medial. El peso corporal se transfiere entonces al ligamento spring (calcaneonavicular plantar), que se distiende gradualmente y acelera el colapso del arco.

Progresión de la PTTD: del tendón normal al colapso del arco medial — estadios de Johnson y Strom.
Progresión de la PTTD: del tendón normal al colapso del arco medial — estadios de Johnson y Strom.
Progresión de la PTTD: del tendón normal al colapso del arco medial — estadios de Johnson y Strom.

Signos y síntomas

La presentación clínica de la PTTD varía según el estadio. En los estadios iniciales, el dolor y el edema en la región medial del tobillo pueden ser los únicos síntomas. En los estadios avanzados, la deformidad progresiva del pie es evidente y se acompaña de una limitación funcional significativa.

🔍Cuadro clínico de la PTTD

Dolor y edema en la cara medial del tobillo, posterior al maléolo medial
Incapacidad para realizar la elevación del talón en apoyo monopodal (single-leg heel raise)
Aplanamiento progresivo del arco medial del pie en comparación con el lado contralateral
Signo de «too many toes» — visibilidad excesiva de los dedos laterales al observar el pie por detrás
Dolor que empeora con caminatas largas, al subir escaleras o al permanecer mucho tiempo de pie
Dificultad para caminar en terrenos irregulares
Desgaste asimétrico del calzado (mayor desgaste medial)
Dolor lateral del tobillo (estadios avançados — pinzamiento subperoneo por valgo excesivo)

Diagnóstico

El diagnóstico de la PTTD es predominantemente clínico. La combinación de dolor medial en el tobillo, incapacidad para realizar el heel raise en apoyo monopodal y signos de colapso del arco medial es altamente sugestiva. Las pruebas de imagen confirman el diagnóstico y ayudan en la estadificación.

🏥Evaluación clínica y por imagen

  • 1.Prueba de single-leg heel raise: incapacidad para elevar el talón en apoyo monopodal o ausencia de inversión del calcáneo (la prueba más sensible).
  • 2.Signo de «too many toes»: observación posterior del pie — abducción del antepié con visibilidad de 3-4 dedos laterales.
  • 3.Prueba de resistencia a la inversión del pie: debilidad respecto al lado contralateral.
  • 4.Palpación dolorosa del tendón tibial posterior retromaleolar y en la inserción en el navicular.
  • 5.Evaluación del alineamiento del retropié: valgo aumentado respecto al contralateral (puede medirse con goniómetro).
  • 6.Ecografía: engrosamiento, hipoecogenicidad o rotura parcial del tendón; evaluación dinámica durante la inversión.
  • 7.Resonancia magnética: evalúa la extensión de la degeneración tendinosa, la integridad del ligamento spring y la presencia de artrosis.
  • 8.Radiografía en carga (AP y lateral del pie): colapso del arco (aumento del ángulo de Meary), exposición talonavicular y subluxación.

Diagnóstico diferencial

El dolor en la cara medial del tobillo y del pie tiene diversas causas posibles. La confusión diagnóstica más frecuente es con la fascitis plantar, ya que ambas afecciones cursan con dolor en el pie que empeora con la carga.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

Fascitis plantar

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  • Dolor plantar en el calcáneo, no medial del tobillo
  • Empeora en los primeros pasos por la mañana
  • Arco frecuentemente conservado

Pruebas diagnósticas

  • Dolor a la palpación de la tuberosidad medial del calcáneo
  • Prueba del windlass positiva (dorsiflexión del hallux)

Artritis del mediopié

  • Dolor dorsal o plantar del mediopié
  • Rigidez progresiva de las articulaciones tarsianas
  • No siempre con colapso del arco

Pruebas diagnósticas

  • Radiografía en carga con osteofitos/reducción del espacio articular
  • Dolor a la compresión del mediopié

Síndrome del túnel del tarso

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  • Parestesias y quemazón en la planta del pie
  • Signo de Tinel positivo posterior al maléolo medial
  • Componente neuropático prominente

Pruebas diagnósticas

  • Electroneuromiografía
  • Signo de Tinel retromaleolar medial

Tendinopatía de Aquiles

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  • Dolor posterior en el tendón de Aquiles, no medial
  • Engrosamiento palpable del tendón
  • Empeora con la actividad y mejora con el calentamiento

Pruebas diagnósticas

  • Prueba del arco doloroso (Royal London)
  • Ecografía del tendón de Aquiles

Esguince del ligamento deltoideo

  • Mecanismo traumático en eversión
  • Dolor agudo medial del tobillo
  • Edema medial con equimosis

Pruebas diagnósticas

  • Prueba de estrés en eversión
  • Resonancia magnética del complejo deltoideo

Tratamientos

El tratamiento depende del estadio de la PTTD. En los estadios I y II, el tratamiento conservador presenta una buena tasa de respuesta en las series clínicas e incluye soporte ortésico del arco medial, fortalecimiento progresivo del tibial posterior y modificación de actividades. En los estadios III y IV, la cirugía suele ser necesaria.

ABORDAJE CONSERVADOR (ESTADIOS I-II)

FASE 10-4 semanas
Control del dolor y protección

Inmovilización con bota walker u ortesis tipo Arizona Brace en casos muy sintomáticos. Reposo relativo con modificación de las actividades de carga. AINE durante un período corto para el control del dolor agudo.

FASE 24-8 semanas
Ortesis e inicio de los ejercicios

Plantilla ortopédica con soporte del arco medial y cuña medial en el retropié. Ejercicios isométricos del tibial posterior (inversión resistida en posición neutra). Movilización articular suave del tobillo.

FASE 38-16 semanas
Fortalecimiento progresivo

Ejercicios excéntricos y concéntricos del tibial posterior con banda elástica. Ejercicios de elevación del talón en apoyo bipodal con progresión a monopodal. Entrenamiento de equilibrio y propiocepción del pie y del tobillo.

FASE 44-6+ meses
Funcional y mantenimiento

Ejercicios funcionales: marcha en terrenos variados, subida de escaleras, sentadillas. Mantenimiento del uso de la plantilla ortopédica durante las actividades de carga. Seguimiento periódico del arco medial y de la función del tendón.

Acupuntura médica

La acupuntura puede utilizarse como adyuvante en el tratamiento de la PTTD, sobre todo en los estadios I y II, para controlar el dolor en la región medial del tobillo y para potenciar la recuperación del tendón. La estimulación de puntos locales a lo largo del trayecto del tendón tibial posterior puede contribuir a mejorar la microcirculación y a modular el dolor.

La electroacupuntura en puntos peritendinosos puede favorecer el proceso de reparación tendinosa al aumentar el flujo sanguíneo local y modular la expresión de factores de crecimiento, aunque la evidencia específica para el tendón tibial posterior aún es limitada. Los datos extrapolados de los estudios en otras tendinopatías (Aquiles, supraespinoso) sugieren un papel adyuvante prometedor.

Cuándo buscar ayuda médica

PREGUNTAS FRECUENTES · 07

Disfunción del tibial posterior: preguntas frecuentes

Es una afección progresiva en la que el tendón del músculo tibial posterior — principal estabilizador dinámico del arco medial del pie — sufre degeneración y alargamiento, lo que produce un colapso gradual del arco del pie (pie plano adquirido del adulto). Es la causa más frecuente de pie plano adquirido en adultos y afecta predominantemente a mujeres mayores de 40 años.

Los signos más característicos son: dolor en la cara medial del tobillo (detrás del maléolo medial) que empeora con caminatas largas, aplanamiento progresivo del arco del pie respecto al lado contralateral, e incapacidad para ponerse de puntillas en apoyo monopodal. Si nota que uno de los pies se está volviendo más «plano» que el otro o tiene dolor persistente en la parte interna del tobillo, busque evaluación médica.

En los estadios iniciales (I y II), el tratamiento conservador — combinación de ortesis con soporte del arco medial y fortalecimiento progresivo del tendón — puede estabilizar o mejorar significativamente la afección en una proporción importante de los pacientes en las series clínicas. En los estadios avanzados (III y IV), con deformidad rígida y artrosis, la cirugía suele ser necesaria. El diagnóstico precoz es fundamental, ya que la afección es progresiva.

Es la prueba clínica más sensible para la disfunción del tibial posterior. El paciente se coloca en apoyo monopodal e intenta ponerse de puntillas de forma repetida. Normalmente, el talón debe invertirse (pasar a varo) durante la elevación. En la PTTD, el paciente no consigue realizar la elevación o el talón permanece en valgo — lo que indica un fallo del tibial posterior para supinar el retropié. Es una prueba sencilla, rápida y muy informativa.

En la mayoría de los casos en estadio II, se recomienda el uso continuo de plantilla ortopédica durante las actividades de carga a largo plazo, ya que el tendón alargado difícilmente recupera su longitud original. En el estadio I, con un tratamiento adecuado y un fortalecimiento eficaz, puede ser posible reducir gradualmente la dependencia de la ortesis. La decisión debe individualizarse por el médico tratante.

La acupuntura puede contribuir como adyuvante al tratamiento conservador, sobre todo en el control del dolor medial del tobillo, que con frecuencia dificulta el inicio de los ejercicios de fortalecimiento. La electroacupuntura en puntos peritendinosos (R3, R6, BP5) puede favorecer la microcirculación local y modular el dolor, lo que facilita la progresión del programa de rehabilitación. La acupuntura no sustituye a la ortesis ni a los ejercicios, que son los pilares del tratamiento.

La cirugía se considera cuando el tratamiento conservador adecuado (ortesis + rehabilitación durante 3-6 meses) no produce una mejora satisfactoria, o en estadios avanzados (III y IV) con deformidad rígida y artrosis. Los procedimientos varían según el estadio: transferencia tendinosa con osteotomía del calcáneo (estadio II refractario), artrodesis subtalar (estadio III) o artrodesis tibioastragalocalcánea (estadio IV). El tipo de cirugía se determina según el grado de deformidad y rigidez.