¿Qué es la tendinopatía de Aquiles?

La tendinopatía de Aquiles es una afección dolorosa y degenerativa del tendón de Aquiles — el mayor y más fuerte tendón del cuerpo humano, que conecta los músculos gastrocnemio y sóleo con el calcáneo. El tendón soporta fuerzas de hasta 12 veces el peso corporal durante la carrera.

El término «tendinopatía» ha sustituido a «tendinitis» en la literatura moderna porque los estudios histopatológicos demuestran que la afección crónica implica predominantemente degeneración del colágeno (tendinosis) — con desorganización fibrilar, aumento de proteoglicanos y neovascularización — en lugar de inflamación activa. La inflamación verdadera ocurre solo en las fases iniciales y agudas.

Existen dos formas clínicas distintas: la tendinopatía de la porción media (2-6 cm por encima de la inserción, más habitual en corredores) y la tendinopatía insercional (en la unión con el calcáneo, asociada a deformidad de Haglund y bursitis retrocalcánea).

01

Porción media vs. insercional

Las dos formas difieren en localización, factores de riesgo y respuesta al tratamiento. La porción media responde mejor al ejercicio excéntrico.

02

Modelo de continuum

La tendinopatía progresa por estadios: reactiva, de degeneración (disrepair) y degenerativa. El tratamiento cambia según el estadio.

03

La sobrecarga es la clave

La causa principal es el desequilibrio entre la carga mecánica impuesta y la capacidad de adaptación del tendón.

Epidemiología

La tendinopatía de Aquiles es una de las lesiones más frecuentes en corredores y atletas recreativos. Se estima que la incidencia en corredores es del 7-9 % anual, lo que representa hasta el 11 % de todas las lesiones de carrera. En la población general sedentaria, la prevalencia aumenta con la edad, especialmente a partir de los 40 años.

7-9 %
INCIDENCIA ANUAL EN CORREDORES
11 %
DE TODAS LAS LESIONES DE CARRERA
2:1
PROPORCIÓN HOMBRES:MUJERES
35-45 años
FRANJA ETARIA DE PICO EN ATLETAS

Los factores de riesgo incluyen el aumento súbito del volumen o la intensidad del entrenamiento, correr en terreno inclinado, calzado con drop excesivo o desgastado, dorsiflexión limitada del tobillo, obesidad y uso de fluoroquinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino). La diabetes mellitus y la artritis reumatoide son factores de riesgo para la forma insercional.

Fisiopatología

El modelo de continuum propuesto por Cook y Purdam (2009) describe tres estadios de progresión de la tendinopatía, que orientan el tratamiento de forma racional. Los estadios no son necesariamente lineales — el tendón puede oscilar entre ellos según la carga.

MODELO DE CONTINUUM DE LA TENDINOPATÍA (COOK & PURDAM)

ESTADIOPATOLOGÍACARACTERÍSTICASREVERSIBILIDAD
ReactivoRespuesta proliferativa no inflamatoriaEngrosamiento difuso, aumento de proteoglicanos, sin desorganización del colágenoTotalmente reversible con manejo de carga
Degeneración (Disrepair)Intento fallido de reparaciónDesorganización focal del colágeno, neovascularización, aumento de matrizParcialmente reversible con tratamiento
DegenerativoMuerte celular y pérdida de matrizÁreas acelulares, colágeno desorganizado, neovasos extensosIrreversible — el foco es optimizar el tendón remanente

En la porción media, la zona de menor vascularización (2-6 cm proximal a la inserción) crea un «área crítica» donde la regeneración es limitada. En la forma insercional, el estrés compresivo entre el tendón y el calcáneo (especialmente en dorsiflexión) contribuye a la degeneración en la entesis — por ello los ejercicios excéntricos en amplitud total están contraindicados en esa forma.

El papel de la neovascularización es doble: los neovasos están acompañados por fibras nerviosas nociceptivas que contribuyen al dolor, pero también representan un intento de reparación. Los tratamientos que destruyen los neovasos (escleroterapia) alivian el dolor, pero no necesariamente mejoran la estructura del tendón.

Modelo de continuum de la tendinopatía de Aquiles: la progresión por estadios guía la estrategia terapéutica
Modelo de continuum de la tendinopatía de Aquiles: la progresión por estadios guía la estrategia terapéutica
Modelo de continuum de la tendinopatía de Aquiles: la progresión por estadios guía la estrategia terapéutica

Síntomas

El cuadro clínico varía según la localización (porción media o insercional) y el estadio de la tendinopatía. El dolor es el síntoma principal, descrito típicamente como «rigidez matinal» que mejora con el calentamiento.

Critérios clínicos
06 itens

Síntomas de la tendinopatía de la porción media

  1. 01

    Dolor localizado 2-6 cm por encima del calcáneo

  2. 02

    Rigidez matinal en el tendón que mejora tras 10-15 minutos de marcha

  3. 03

    Engrosamiento fusiforme palpable en el tendón

  4. 04

    Dolor al inicio del ejercicio que mejora durante este y reaparece después

  5. 05

    Crepitación palpable en el tendón durante la dorsiflexión/flexión plantar

  6. 06

    Dolor al subir escaleras o al caminar en pendiente

Critérios clínicos
05 itens

Síntomas de la tendinopatía insercional

  1. 01

    Dolor en la parte posterior del talón, en la inserción del tendón

  2. 02

    Prominencia ósea posterior (Haglund)

  3. 03

    Dolor que empeora con calzado cerrado (presión en el talón)

  4. 04

    Dolor que empeora con dorsiflexión forzada

  5. 05

    Hinchazón y enrojecimiento en la región posterior del talón

Diagnóstico

El diagnóstico de la tendinopatía de Aquiles es esencialmente clínico, basado en la historia de dolor relacionado con la carga y en el examen físico. Las pruebas de imagen confirman la sospecha y ayudan a diferenciar la porción media de la insercional.

🏥Criterios diagnósticos clínicos

  • 1.Dolor en el tendón de Aquiles relacionado con la actividad física, con rigidez matinal
  • 2.Engrosamiento palpable y dolor a la palpación en la porción media (2-6 cm) o en la inserción calcánea
  • 3.Prueba del arco doloroso (Royal London Hospital): dolor que se desplaza con el tendón durante la dorsiflexión
  • 4.Dolor al realizar la elevación del talón en apoyo unipodal (single-leg heel raise)
  • 5.Ecografía: engrosamiento tendinoso (> 6 mm), hipoecogenicidad focal, neovascularización con Doppler

La ecografía es la prueba de primera línea: muestra engrosamiento (normal hasta 5-6 mm), áreas hipoecogénicas de degeneración, neovascularización con power Doppler y, en la forma insercional, calcificaciones y entesopatía. La resonancia magnética se reserva para casos dudosos, sospecha de rotura parcial o planificación quirúrgica.

La prueba funcional más relevante es el conteo de elevaciones de talón en apoyo unipodal hasta la fatiga. Menos de 20 repeticiones (o una asimetría significativa entre los lados) indica compromiso de la capacidad del tendón y necesidad de rehabilitación progresiva.

Diagnóstico diferencial

El dolor en la región posterior del tobillo y del talón puede tener múltiples orígenes. El diagnóstico diferencial es esencial para evitar tratamientos ineficaces.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

Bursitis retrocalcánea

Inflamación de la bolsa serosa entre el tendón de Aquiles y el calcáneo. Dolor más profundo, en la cara anterior del tendón.

Rotura parcial del tendón de Aquiles

Rotura de fibras sin solución de continuidad completa. Dolor agudo con engrosamiento focal.

Síndrome del túnel del tarso

Compresión del nervio tibial posterior. Dolor y parestesias en la cara medial del tobillo y la planta del pie.

Fractura por estrés del calcáneo

Dolor difuso en el talón que empeora con la carga. Frecuente en corredores y militares.

Puntos gatillo del sóleo

Dolor referido en la región del tendón de Aquiles y el talón a partir de puntos gatillo en el sóleo.

Tratamientos

El tratamiento conservador es la primera línea y resuelve la mayoría de los casos en 3-6 meses. El ejercicio excéntrico (protocolo de Alfredson) es el pilar del tratamiento para la porción media, con evidencia de nivel A.

OPCIONES DE TRATAMIENTO PARA LA TENDINOPATÍA DE AQUILES

TRATAMIENTOMECANISMOEVIDENCIAINDICACIÓN
Ejercicio excéntrico (Alfredson)Remodelación del colágeno, realineación fibrilarFuerte (nivel A)Porción media — primera línea
Ejercicio de carga pesada lenta (HSR)Similar al excéntrico, mejor adhesiónFuerte (nivel A)Alternativa al excéntrico
Manejo de carga (reducción temporal)Permite recuperación del tendón reactivoFuerteFase reactiva — esencial
Alza de talón (heel lift)Reduce tensión en el tendónModeradaInsercional — reduce dorsiflexión
Terapia por ondas de choque (ESWT)Neovascularización, regeneración tisularModerada (nivel B)Casos refractarios > 3 meses
Acupuntura / electroacupunturaAnalgesia, modulación inflamatoria localModeradaAdyuvante — control del dolor
Infiltración de alto volumen (HVI)Destruye neovasos y nervios asociadosEmergentePorción media con neovascularización

Protocolo de Alfredson (ejercicio excéntrico)

El protocolo consiste en descensos lentos del talón sobre un escalón, con el peso del cuerpo sobre la pierna afectada. La fase excéntrica (descenso) es lenta y controlada; el retorno a la posición inicial se realiza con ayuda de la pierna contralateral. Realice 3 series de 15 repeticiones, 2 veces al día (con la rodilla extendida y con la rodilla ligeramente flexionada), durante un mínimo de 12 semanas.

Un dolor leve durante el ejercicio (hasta 5/10 en la escala visual analógica) es aceptable e incluso esperable. La progresión de la carga se realiza con una mochila con peso cuando el ejercicio se vuelve indoloro.

Acupuntura como tratamiento

La acupuntura ha sido estudiada como tratamiento adyuvante en la tendinopatía de Aquiles. Algunos ensayos clínicos sugieren que la acupuntura puede proporcionar alivio del dolor y mejora funcional cuando se combina con un programa de ejercicios excéntricos, aunque la calidad metodológica de los estudios disponibles es heterogénea.

Los mecanismos propuestos — basados en modelos experimentales y estudios preclínicos — incluyen la modulación de la transmisión nociceptiva segmentaria, la liberación de opioides endógenos y una posible influencia sobre los mediadores inflamatorios y el flujo sanguíneo local. Estos hallazgos son predominantemente hipótesis mecanísticas y no deben considerarse efectos clínicamente confirmados en humanos.

La electroacupuntura con frecuencias alternas (2/100 Hz) es una modalidad empleada con frecuencia en la práctica clínica para el dolor crónico, basada en estudios preclínicos que asocian distintas frecuencias con la activación de diferentes sistemas analgésicos endógenos. Puede ser útil cuando el dolor limita la progresión del programa de ejercicios.

Laserterapia (fotobiomodulación)

La laserterapia aplicada sobre el tendón de Aquiles se ha utilizado con objetivo analgésico y como adyuvante a la rehabilitación. Los mecanismos propuestos implican la interacción de la luz con componentes mitocondriales de los tenocitos, pero la traducción clínica de estos hallazgos sigue siendo objeto de estudio.

Los estudios preclínicos sugieren que la fotobiomodulación puede modular la actividad de las metaloproteinasas de matriz (MMP-2, MMP-9) e influir en la proliferación de tenocitos — hallazgos que representan hipótesis mecanísticas por confirmar. En la práctica, la combinación de acupuntura con laserterapia puede emplearse como parte de un abordaje adyuvante al programa de carga progresiva.

Pronóstico

La tendinopatía de Aquiles de la porción media tiene un pronóstico favorable con tratamiento conservador adecuado. Alrededor del 60-80 % de los pacientes obtiene resultados satisfactorios con el protocolo de ejercicios excéntricos en 12 semanas. La forma insercional tiende a responder más lentamente.

Cronograma de recuperación

Fase 1
0-2 semanas
Manejo de carga

Reducción temporal de la actividad provocadora. Alza de talón si es insercional. Ejercicios isométricos para analgesia (45 segundos, 5 repeticiones).

Fase 2
2-12 semanas
Carga excéntrica progresiva

Inicio del protocolo de Alfredson (porción media) o ejercicios excéntricos en el suelo (insercional). 3x15 repeticiones, 2 veces al día.

Fase 3
3-6 meses
Progresión de carga

Aumento progresivo con mochila con peso. Introducción de ejercicios de cadena cinética: sentadilla unipodal, step-up.

Fase 4
4-9 meses
Vuelta al deporte

Vuelta gradual a la carrera siguiendo una progresión del 10 % semanal. Capacidad de 25+ elevaciones de talón en apoyo unipodal sin dolor.

Mitos y hechos

Mito frente a hecho

MITO

La tendinopatía de Aquiles es una inflamación (tendinitis).

HECHO

En la fase crónica, el proceso predominante es degenerativo (tendinosis), con desorganización del colágeno y neovascularización, no inflamación activa.

MITO

El reposo completo es el mejor tratamiento para el tendón.

HECHO

El reposo prolongado debilita el tendón y reduce su capacidad de soportar carga. El ejercicio progresivo (excéntrico o HSR) es el tratamiento con mayor evidencia.

MITO

Los antiinflamatorios curan la tendinopatía.

HECHO

Los AINE pueden aliviar el dolor de manera temporal, pero no tratan la degeneración tendinosa subyacente. Los estudios preclínicos plantean la posibilidad de interferencia en el proceso de reparación del colágeno, tema aún en debate — el uso de medicamentos debe consultarse con el médico.

MITO

Si la resonancia muestra degeneración, el tendón no tiene solución.

HECHO

La estructura del tendón vista en RM no se correlaciona directamente con el dolor o la función. Los tendones degenerados pueden volverse asintomáticos y funcionales con una rehabilitación adecuada.

Cuándo buscar ayuda médica

PREGUNTAS FRECUENTES · 08

Preguntas frecuentes sobre la tendinopatía de Aquiles

La tendinopatía de Aquiles es una afección dolorosa y degenerativa del tendón de Aquiles causada por sobrecarga repetitiva. El término «tendinopatía» ha sustituido al de «tendinitis» porque la fase crónica implica degeneración del colágeno (tendinosis), no inflamación activa. La inflamación verdadera ocurre solo en los primeros días. Existen dos formas: porción media (2-6 cm por encima del calcáneo, más habitual en corredores) e insercional (en la unión con el calcáneo, asociada a la deformidad de Haglund). El tratamiento difiere entre ambas formas.

El ejercicio excéntrico (protocolo de Alfredson) es el tratamiento con mayor nivel de evidencia para la porción media: descenso lento del talón en escalón, 3 series de 15 repeticiones, 2 veces al día, durante 12 semanas. El protocolo de Heavy Slow Resistance (HSR) es una alternativa con resultados equivalentes. Para la forma insercional, los ejercicios deben realizarse en el suelo, sin dorsiflexión más allá de la posición neutra. La combinación con acupuntura facilita la progresión de carga en las fases iniciales.

Depende de la gravedad. En el estadio reactivo (dolor leve que desaparece con el calentamiento), se puede mantener la carrera con una reducción del 30-50 % del volumen y evitando velocidad y subidas. Si el dolor persiste durante y después de la carrera, es necesario interrumpirla de manera temporal y sustituirla por actividades sin impacto (bicicleta, natación). La vuelta a la carrera sigue una progresión del 10 % semanal tras lograr 25+ elevaciones de talón en apoyo unipodal sin dolor.

La mayoría de los pacientes con tendinopatía de la porción media presenta una mejora significativa en 12 semanas con ejercicios excéntricos consistentes, pero la recuperación completa puede tardar 3-9 meses. La forma insercional tiende a responder más lentamente, pudiendo tardar 6-12 meses. Los factores que prolongan la recuperación incluyen: estadio avanzado de degeneración, mantenimiento de actividades provocadoras durante el tratamiento, tabaquismo y diabetes.

La acupuntura actúa probablemente por múltiples mecanismos — basados en estudios preclínicos y neurofisiológicos — entre ellos la modulación de la transmisión nociceptiva local, la liberación de opioides endógenos y una posible influencia sobre los mediadores inflamatorios y la microcirculación. La electroacupuntura con frecuencias alternas (2/100 Hz) es una modalidad empleada para el dolor crónico. La laserterapia, también como adyuvante, se ha asociado en modelos experimentales a efectos sobre el colágeno y las metaloproteinasas. En la práctica, el beneficio más consistente es facilitar la progresión del programa de ejercicios excéntricos.

La infiltración de corticoide en el tendón de Aquiles o a su alrededor está generalmente contraindicada por el riesgo elevado de rotura tendinosa. A diferencia de otras tendinopatías, el tendón de Aquiles tiene menor capacidad para tolerar los efectos catabólicos del corticoide. La infiltración peritendinosa de alto volumen con anestésico y suero fisiológico (High Volume Injection) es una alternativa más segura para tendinopatías con neovascularización importante.

La cirugía se considera solo tras 6-12 meses de tratamiento conservador adecuado sin mejora satisfactoria, lo que ocurre en el 10-25 % de los casos. Las opciones incluyen el desbridamiento abierto o artroscópico del tendón, la escisión de calcificaciones insercional y la extirpación de la deformidad de Haglund. La tasa de retorno al deporte tras cirugía es del 70-85 %, pero el período de rehabilitación posoperatoria es de 4-6 meses.

Solicite valoración médica inmediata si nota un dolor súbito e intenso en la pantorrilla con sensación de «pedrada» (posible rotura del tendón de Aquiles), si no consigue ponerse de puntillas o caminar normalmente tras un evento agudo, o si aprecia una depresión palpable en el trayecto del tendón. Consulte a un médico especialista si el dolor persiste durante más de 2-3 semanas a pesar de la reducción de la carga, si está usando fluoroquinolonas y aparece dolor en el tendón, o si hay un engrosamiento progresivo.