El glúteo menor
El glúteo menor es el más pequeño y profundo de los tres músculos glúteos. Pese a su tamaño relativamente modesto, es el músculo que con mayor frecuencia se implica en la pseudociática miofascial, una afección en la que los puntos gatillo generan dolor referido a lo largo de la pierna que simula de forma casi idéntica el dolor de una radiculopatía del nervio ciático (raíz S1).
Esta simulación es tan convincente que numerosos pacientes reciben el diagnóstico de «ciática» o «hernia de disco lumbar» cuando, en realidad, el origen del dolor está en puntos gatillo en el glúteo menor, una estructura que ni siquiera se investiga en la mayoría de las exploraciones rutinarias. La consecuencia clínica es grave: pacientes sometidos a tratamientos innecesarios para una afección espinal que no presentan, mientras la causa miofascial real queda sin tratamiento.
Localización
Profundo en la región glútea, bajo el glúteo medio y por encima de la articulación de la cadera
Dolor referido
Dolor que desciende por la cara lateral y posterior del muslo, la pierna y hasta el tobillo; patrón idéntico al de la ciática por S1
Causa principal
Sobrecarga por marcha antiálgica, desniveles pélvicos, bipedestación prolongada y artrosis de cadera
Tratamiento
Acupuntura médica con punción profunda de los puntos gatillo, asociada a la corrección biomecánica y a estiramientos específicos
Anatomía y función
El glúteo menor se origina en la superficie externa del ilion, en la región situada entre las líneas glúteas anterior e inferior, justo bajo el origen del glúteo medio. Sus fibras convergen en abanico para insertarse en la cara anterolateral del trocánter mayor del fémur. La posición profunda del músculo, cubierto por completo por el glúteo medio, lo hace inaccesible a la palpación directa y contribuye a su frecuente olvido en la práctica clínica.
La inervación del glúteo menor procede del nervio glúteo superior (L4-L5-S1), que emerge por el agujero ciático mayor por encima del músculo piramidal. Esta proximidad neuroanatómica con las raíces lumbosacras que forman el nervio ciático tiene relevancia clínica: el solapamiento de los territorios de dolor referido del glúteo menor con los dermatomas L5 y S1 crea el escenario perfecto para la confusión diagnóstica entre dolor miofascial y radiculopatía verdadera.
El glúteo menor presenta dos porciones funcionales relevantes para la clínica miofascial: la porción anterior, con fibras más verticales, y la porción posterior, con fibras más oblicuas. Cada porción desarrolla puntos gatillo con patrones de dolor referido distintos, lo que explica la variabilidad de la presentación clínica entre pacientes.

Puntos gatillo
Los puntos gatillo miofasciales del glúteo menor resultan particularmente insidiosos por dos razones: su localización profunda impide la palpación directa de rutina y su patrón de dolor referido simula con notable precisión la distribución del dolor de una compresión radicular lumbar. Travell y Simons consideraron los puntos gatillo del glúteo menor entre los más relevantes desde el punto de vista clínico de todo el cuerpo humano.
PUNTOS GATILLO DEL GLÚTEO MENOR
| PUNTO | LOCALIZACIÓN | DOLOR REFERIDO PRINCIPAL | SIMULA |
|---|---|---|---|
| TrP1 (anterior) | Porción anterior, bajo la espina ilíaca anterosuperior | Cara lateral de la nalga, muslo lateral, rodilla lateral, pierna lateral hasta el tobillo | Radiculopatía L5 |
| TrP2 (posterior) | Porción posterior, posterior al trocánter mayor | Nalga posterior, cara posterior del muslo, pantorrilla posterior, hasta el tobillo medial | Radiculopatía S1 (ciática clásica) |

El TrP2 (posterior) es el punto gatillo más relevante desde el punto de vista clínico del glúteo menor por ser el principal responsable de la pseudociática miofascial. Su dolor referido desciende por la cara posterior del muslo y la pantorrilla, y puede alcanzar la planta del pie; un patrón virtualmente indistinguible de una radiculopatía S1 por hernia discal L5-S1. El paciente refiere con frecuencia «dolor que baja por toda la pierna», lo que lleva al diagnóstico equivocado de ciática.
El TrP1 (anterior) genera dolor referido por la cara lateral del muslo y la pierna, y simula una radiculopatía L5. Cuando ambos puntos gatillo están activos a la vez —situación frecuente en la práctica clínica—, el paciente presenta dolor en prácticamente toda la extensión del miembro inferior, lo que refuerza la sospecha errónea de una afección espinal grave.
Patrón de dolor referido
El dolor referido del glúteo menor es extenso, intenso y sigue territorios que se solapan casi a la perfección con los dermatomas L5 y S1. Este solapamiento no es casual: el glúteo menor está inervado por L4-L5-S1 y sus nociceptores convergen hacia los mismos segmentos medulares que procesan el dolor radicular de esas raíces, un fenómeno de convergencia somatovisceral que confunde al sistema nervioso central sobre el verdadero origen del dolor.
Una característica clínica distintiva de los puntos gatillo del glúteo menor es la intensidad del dolor referido, que con frecuencia el paciente describe como lancinante o urente, similar al dolor neuropático de la ciática verdadera. En casos graves, el paciente puede tener dificultad para caminar y necesitar adoptar una marcha antiálgica que, a su vez, sobrecarga el músculo contralateral y puede generar puntos gatillo bilaterales.
Pseudociática miofascial
La pseudociática por puntos gatillo en el glúteo menor es uno de los síndromes miofasciales más relevantes desde el punto de vista clínico e infradiagnosticados de la práctica médica. Travell y Simons dedicaron atención especial a este músculo precisamente por su capacidad de generar dolor referido tan similar a la radiculopatía que incluso médicos experimentados pueden ser inducidos al error diagnóstico.
Sobrecarga o traumatismo
La marcha antiálgica prolongada, el desnivel pélvico, la bipedestación durante horas, la artrosis de cadera o el traumatismo directo en la región glútea sobrecargan el glúteo menor, que ya trabaja en desventaja mecánica por su posición profunda.
Formación del punto gatillo
La sobrecarga genera una crisis energética localizada con liberación excesiva de acetilcolina en la placa motora, lo que produce contracción sostenida (banda tensa) e isquemia local que sensibiliza los nociceptores musculares.
Activación del dolor referido
Los nociceptores sensibilizados envían señales convergentes a los segmentos L4-S1 de la médula espinal y activan neuronas que también reciben aferencias de los dermatomas correspondientes; el cerebro lo interpreta como dolor en la pierna.
Diagnóstico equivocado
El paciente acude con «dolor ciático». La resonancia muestra protrusión discal (frecuente en personas asintomáticas). Se atribuye el diagnóstico de hernia discal como causa y el glúteo menor ni siquiera se examina.
Ciclo de perpetuación
Los tratamientos dirigidos a la columna fracasan. La marcha antiálgica empeora. Se sobrecarga el glúteo menor contralateral. El dolor se cronifica con sensibilización central progresiva.

PSEUDOCIÁTICA (GLÚTEO MENOR) FRENTE A CIÁTICA VERDADERA (RADICULOPATÍA S1)
| CARACTERÍSTICA | PSEUDOCIÁTICA MIOFASCIAL | CIÁTICA VERDADERA (HERNIA DISCAL) |
|---|---|---|
| Origen del dolor | Puntos gatillo en el glúteo menor | Compresión de la raíz S1 por hernia discal L5-S1 |
| Distribución | Nalga, cara posterior del muslo, pantorrilla | Nalga, cara posterior del muslo, pantorrilla, pie |
| Parestesias (hormigueo) | Ausentes o mínimas | Presentes en el dermatoma S1 (cara lateral del pie) |
| Reflejo aquíleo | Normal | Disminuido o abolido |
| Test de Lasègue | Negativo o molestia local | Positivo con irradiación por debajo de la rodilla |
| Fuerza muscular | Normal | Posible debilidad en flexión plantar |
| Empeora con tos/estornudo | No | Sí (aumento de la presión intradiscal) |
| Reproducción por palpación | Sí: la presión en el glúteo menor reproduce el dolor | No: la palpación glútea no reproduce la ciática |
| Resonancia magnética | Normal o hallazgos incidentales | Hernia discal en contacto con la raíz nerviosa |
| Respuesta a la punción | Mejoría significativa en pocas sesiones | Sin efecto sobre la compresión radicular |
Mito frente a hecho
Si el dolor desciende por la pierna, es seguramente una ciática por hernia de disco.
Los puntos gatillo del glúteo menor producen dolor referido que desciende por el muslo, la pierna y el tobillo en un patrón idéntico al de la radiculopatía S1. La diferenciación requiere una exploración neurológica completa —reflejos, fuerza y sensibilidad— y una evaluación miofascial específica.
Si la resonancia muestra protrusión discal, esa es la causa del dolor en la pierna.
Las protrusiones discales son hallazgos extremadamente frecuentes en adultos asintomáticos. La correlación entre el hallazgo de imagen y los síntomas exige concordancia clínica: dermatoma correcto, déficit neurológico correspondiente y Lasègue positivo. Sin estos criterios, la protrusión puede ser solo un hallazgo incidental.
La pseudociática es un dolor leve en comparación con la ciática verdadera.
Los puntos gatillo del glúteo menor pueden causar dolor extremadamente intenso, descrito como lancinante o urente, con incapacidad funcional significativa: claudicación, insomnio por dolor e incluso incapacidad laboral. La intensidad no distingue ambas afecciones.
Causas y factores de riesgo
Los puntos gatillo del glúteo menor se desarrollan por sobrecarga mecánica, en particular cuando se obliga al músculo a trabajar en condiciones desfavorables durante períodos prolongados. Comprender de forma detallada los factores causales y perpetuadores resulta fundamental para evitar las recidivas tras el tratamiento.
Un mecanismo particularmente frecuente y a menudo ignorado es el desnivel pélvico por dismetría de los miembros inferiores. Cuando un miembro es más corto que el otro —incluso por unos milímetros—, el glúteo menor del lado corto se sobrecarga de forma crónica al intentar estabilizar la pelvis inclinada. Esta asimetría biomecánica es la causa más frecuente de puntos gatillo recurrentes en el glúteo menor y debe evaluarse y corregirse de forma sistemática.
La artrosis de cadera merece atención especial como factor perpetuador. La limitación de la movilidad articular coxofemoral genera adaptaciones biomecánicas compensatorias que sobrecargan al glúteo menor. Con frecuencia, el dolor atribuido en exclusiva a la artrosis de cadera tiene un componente miofascial significativo: el tratamiento de los puntos gatillo puede aliviar parte sustancial del dolor incluso cuando la artrosis está avanzada.
Diagnóstico
El diagnóstico de los puntos gatillo en el glúteo menor es clínico, pero requiere una técnica palpatoria específica por la localización profunda del músculo. El aspecto más importante del diagnóstico no es solo identificar los puntos gatillo, sino diferenciarlos de la radiculopatía verdadera, una tarea que exige una exploración neurológica completa y una correlación clinicorradiológica rigurosa.
🏥Evaluación diagnóstica sistemática
- 1.Exploración neurológica completa: reflejos (aquíleo, rotuliano), fuerza muscular segmentaria, sensibilidad dermatómica; normal en la pseudociática miofascial
- 2.Test de Lasègue (elevación de la pierna recta): negativo para irradiación por debajo de la rodilla en el origen miofascial
- 3.Palpación profunda del glúteo menor con reproducción del dolor referido característico del paciente
- 4.Identificación de banda tensa y nódulo hipersensible en la región del glúteo menor
- 5.Respuesta de contracción local (twitch response) a la punción como confirmación diagnóstica
- 6.Evaluación del desnivel pélvico y la dismetría de los miembros inferiores
- 7.Evaluación de la amplitud de movimiento de la cadera (exclusión de artrosis significativa)
La palpación del glúteo menor requiere presión profunda a través del glúteo medio suprayacente. El paciente debe colocarse en decúbito lateral con el lado afectado hacia arriba. El examinador palpa con presión firme la región anterior y posterior al trocánter mayor en busca de banda tensa y nódulo hipersensible. El criterio diagnóstico más importante es la reproducción del dolor referido: cuando la presión sobre el punto gatillo genera con exactitud el dolor que el paciente refiere como «ciática», el diagnóstico queda prácticamente confirmado.
Diagnóstico diferencial
El dolor en la pierna con origen glúteo presenta múltiples etiologías potenciales. El médico acupuntor debe considerar de forma sistemática las alternativas diagnósticas, en particular porque los puntos gatillo del glúteo menor pueden coexistir con afección espinal: ambas afecciones no son mutuamente excluyentes.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Diagnóstico diferencial
Radiculopatía S1 (hernia discal L5-S1)
Leer más →- Dolor irradiado a la cara posterior de la pierna y el pie
- Reflejo aquíleo disminuido
- Parestesias en el dermatoma S1
- Lasègue positivo
Pruebas diagnósticas
- RM lumbar
- EMG/ENMG
Síndrome del piramidal
Leer más →- Dolor en la nalga con irradiación posterior
- Empeora al permanecer sentado
- Dolor a la rotación interna de la cadera
- Test FAIR positivo
Pruebas diagnósticas
- Test de Pace
- Test de Freiberg
- RM pélvica
Bursitis trocantérea
Leer más →- Dolor lateral de cadera sobre el trocánter
- Empeora al recostarse sobre el lado afectado
- Dolor localizado sin irradiación extensa
Pruebas diagnósticas
- Palpación del trocánter mayor
- Ecografía
Artrosis de cadera (coxartrosis)
Leer más →- Dolor inguinal o lateral
- Limitación de la rotación interna y la flexión
- Rigidez matutina breve
- Progresiva a lo largo de meses o años
Pruebas diagnósticas
- Radiografía de pelvis
- Test FADIR
Estenosis del canal lumbar
Leer más →- Claudicación neurógena bilateral
- Empeora al caminar y con la extensión lumbar
- Mejora al sentarse o flexionar el tronco
- Generalmente bilateral
Pruebas diagnósticas
- RM lumbar
- Test del carrito de supermercado
Glúteo menor frente a síndrome del piramidal
Tanto el glúteo menor como el piramidal pueden causar dolor en la nalga con irradiación a la pierna, pero sus mecanismos difieren. En el síndrome del piramidal, el dolor se debe a la compresión o irritación del nervio ciático por el músculo piramidal hipertrofiado o espástico. Los tests provocativos del piramidal (FAIR, Pace, Freiberg) son positivos y el dolor empeora con la rotación interna de la cadera contra resistencia. En el glúteo menor, el dolor es puramente referido (sin compresión neural) y los tests del piramidal son negativos. En la práctica, ambas afecciones pueden coexistir y perpetuarse mutuamente.
La coexistencia con afección espinal: el desafío clínico
La situación clínica más compleja se produce cuando el paciente presenta a la vez protrusión discal en la resonancia y puntos gatillo activos en el glúteo menor. En este escenario, el médico debe valorar qué fuente contribuye más al dolor actual. Indicadores de que el origen miofascial predomina: exploración neurológica normal, Lasègue negativo, reproducción del dolor por la palpación del glúteo menor y dolor que no empeora con la tos o el esfuerzo. La punción diagnóstico-terapéutica puede funcionar como prueba decisiva: si el dolor mejora de forma sustancial con el tratamiento de los puntos gatillo, se confirma el origen miofascial.
Tratamientos
El tratamiento de los puntos gatillo del glúteo menor es multimodal: combina la punción directa del punto gatillo con la identificación y la corrección de los factores biomecánicos perpetuadores. Sin abordar la causa de la sobrecarga —en especial el desnivel pélvico y la marcha antiálgica—, los puntos gatillo tienden a recidivar de forma invariable.
Evitar posiciones que compriman o sobrecarguen el glúteo menor (dormir sobre el lado afectado sin almohada entre las rodillas, bipedestación prolongada). Calor húmedo profundo durante 20 minutos antes de los estiramientos. Estiramiento suave de la rotación interna y la abducción de la cadera.
Punción seca o acupuntura médica profunda 1-2 veces por semana. Corrección del desnivel pélvico con plantilla si está indicada. Estiramientos específicos del glúteo menor y de la cadena lateral de la cadera. Fortalecimiento progresivo de los abductores de la cadera.
Reducción gradual de la frecuencia de las sesiones de acupuntura. Programa domiciliario de estiramientos y fortalecimiento. Reeducación de la marcha si se precisa. Evaluación y tratamiento de los puntos gatillo satélite en músculos adyacentes (piramidal, glúteo medio, tensor de la fascia lata).
Sesiones de refuerzo mensuales o según necesidad. Mantenimiento de la plantilla compensatoria. Programa de ejercicios para la estabilidad de la cadera. Autocuidado con pelota de lacrosse para liberación miofascial domiciliaria.
El estiramiento específico del glúteo menor puede realizarse de dos formas eficaces. La primera: en decúbito supino, cruzar la pierna afectada sobre la opuesta (tobillo sobre la rodilla contralateral) y traccionar la rodilla contralateral hacia el pecho; estira las fibras posteriores del glúteo menor. La segunda: de pie, cruzar la pierna afectada por detrás de la otra e inclinar el tronco lateralmente hacia el lado opuesto; estira las fibras anteriores. Mantener cada posición durante 30 segundos, repetir 3 veces, 2-3 veces al día.
Acupuntura y punción seca
La acupuntura médica es la intervención más eficaz y directa para los puntos gatillo del glúteo menor. Dada la profundidad del músculo —cubierto por el glúteo medio y por la grasa subcutánea—, la punción es con frecuencia la única técnica capaz de alcanzar mecánicamente el núcleo del punto gatillo. Las técnicas de presión manual rara vez son suficientes para alcanzar la profundidad necesaria.
La punción del glúteo menor requiere agujas de longitud adecuada: típicamente 75 mm (3 pulgadas) para alcanzar la profundidad necesaria en pacientes con biotipo medio, y hasta 100 mm en pacientes con obesidad. La obtención de la respuesta de contracción local (twitch response) durante la punción es especialmente importante en este músculo: la contracción visible o palpable de la banda tensa confirma que la aguja ha alcanzado el punto gatillo y se correlaciona con un mejor resultado terapéutico.
La electroacupuntura en el glúteo menor resulta particularmente eficaz: las frecuencias de 2-4 Hz favorecen la liberación de endorfinas y encefalinas (analgesia mediada por opioides endógenos), mientras que la estimulación local induce relajación muscular por fatiga controlada de las fibras motoras implicadas en la contracción sostenida del punto gatillo. Sesiones de 20-30 minutos, 1-2 veces por semana, constituyen el protocolo habitual.
Mito frente a hecho
El masaje profundo basta para tratar los puntos gatillo en el glúteo menor.
El glúteo menor está cubierto por el glúteo medio y por la grasa subcutánea. Las técnicas de presión manual rara vez alcanzan la profundidad necesaria para llegar al punto gatillo. La punción es con frecuencia la única forma de acceder de manera directa al núcleo del punto gatillo en este músculo.
Si la resonancia no muestra nada en la columna, el dolor en la pierna es «psicológico».
La resonancia magnética evalúa la columna vertebral, no la musculatura miofascial. Los puntos gatillo no son visibles en las pruebas de imagen de rutina. Una resonancia lumbar normal en un paciente con dolor en la pierna debe levantar la sospecha de origen miofascial, y el glúteo menor debe ser el primer músculo evaluado.
Pronóstico
El pronóstico de los puntos gatillo del glúteo menor es de bueno a excelente cuando el diagnóstico es correcto y se identifican y corrigen los factores perpetuadores. La mayoría de los pacientes experimenta una mejoría significativa del dolor referido en la pierna ya en las primeras 3-4 sesiones de punción, con resolución completa en 6-10 sesiones combinadas con la corrección biomecánica.
El factor pronóstico más importante es la identificación y corrección de los perpetuadores. Los pacientes con desnivel pélvico corregido, marcha normalizada y programa de ejercicios mantenido presentan tasas de recidiva bajas. Los casos con artrosis de cadera avanzada pueden requerir tratamiento periódico de mantenimiento, ya que el factor biomecánico perpetuador persiste.
El mayor desafío pronóstico se da en los casos cronificados con sensibilización central: pacientes con dolor durante meses o años que han desarrollado amplificación del procesamiento del dolor en el sistema nervioso central. Estos pacientes requieren un abordaje más prolongado, con tratamiento multidisciplinar que incluye educación sobre el dolor, ejercicio terapéutico graduado y, en su caso, abordaje farmacológico complementario a la acupuntura médica.
Cuándo consultar a un médico
Preguntas frecuentes
Glúteo menor y pseudociática: dudas frecuentes
La pseudociática es un dolor que simula la ciática verdadera —desciende por la nalga y la pierna— pero no se debe a la compresión del nervio ciático. En el caso del glúteo menor, el dolor es referido por puntos gatillo miofasciales que activan las mismas vías de dolor en la médula espinal. Para diferenciarlas, el médico realiza una exploración neurológica completa: en la pseudociática, los reflejos, la fuerza y la sensibilidad son normales y la palpación del glúteo menor reproduce con exactitud el dolor que usted siente en la pierna.
Las protrusiones discales son extremadamente frecuentes en adultos sanos y asintomáticos: hasta el 40 % de las personas sin ningún dolor presentan protrusiones en la resonancia. El hallazgo de una protrusión no significa de forma automática que sea la causa del dolor. Si su exploración neurológica es normal (reflejos, fuerza y sensibilidad preservados, Lasègue negativo) y la palpación del glúteo menor reproduce con exactitud su dolor, el origen miofascial es mucho más probable que la protrusión discal.
La mayoría de los pacientes con puntos gatillo en el glúteo menor experimenta una mejoría significativa en las primeras 3-4 sesiones de punción seca o acupuntura médica. La resolución completa requiere típicamente 6-10 sesiones, con una frecuencia de 1-2 veces por semana, combinadas con la corrección de los factores biomecánicos perpetuadores. Los casos crónicos con sensibilización central pueden requerir un tratamiento más prolongado.
El glúteo menor es un músculo profundo y la punción requiere agujas de mayor longitud. La inserción de la aguja a través de la piel produce poco dolor, pero al alcanzar el punto gatillo activo, el paciente puede experimentar un dolor local intenso y breve acompañado de una contracción muscular involuntaria (twitch response). Esta respuesta, aunque incómoda durante un momento breve, es una buena señal: indica que la aguja ha alcanzado el punto gatillo y se correlaciona con un mejor resultado terapéutico.
El signo de Trendelenburg aparece cuando el paciente se apoya sobre una sola pierna y la pelvis del lado opuesto cae, lo que indica debilidad de los abductores de la cadera (glúteo medio y menor) del lado de apoyo. Los puntos gatillo activos en el glúteo menor causan inhibición refleja de la contracción muscular y generan debilidad funcional sin atrofia verdadera. Esto puede provocar inestabilidad en la marcha y sobrecargar otros músculos compensatorios.
Sí, pero la técnica debe adaptarse para alcanzar este músculo profundo. La forma más eficaz es utilizar una pelota de lacrosse o de tenis contra la pared o en el suelo: acuéstese sobre la pelota colocándola en la región lateral de la nalga, anterior y posterior al trocánter mayor (hueso lateral de la cadera). Aplique presión sostenida durante 60-90 segundos en cada punto doloroso. Evite la presión directa sobre el trocánter (hueso prominente). Esta técnica es complementaria, no sustituta, del tratamiento médico con punción.
Cuando duerme sobre el lado afectado, el peso del cuerpo comprime el glúteo menor entre el trocánter mayor (hueso lateral de la cadera) y el colchón, lo que genera isquemia (reducción del flujo sanguíneo) en los puntos gatillo ya irritados. La solución es dormir con una almohada firme entre las rodillas para alinear la pelvis, o dormir sobre el lado no afectado. Si duerme en decúbito supino, una almohada bajo las rodillas reduce la tensión sobre los músculos glúteos.
Sí. La dismetría de los miembros inferiores —incluso diferencias de 5-10 mm— crea una asimetría biomecánica que sobrecarga de forma crónica al glúteo menor del lado más corto. El músculo se ve obligado a trabajar de forma continua para estabilizar la pelvis inclinada. Es una de las causas más frecuentes de puntos gatillo recurrentes en el glúteo menor. La corrección con plantilla compensatoria resuelve con frecuencia el problema cuando los demás tratamientos fallan.
Aunque es menos frecuente que en adultos, los niños y adolescentes pueden desarrollar puntos gatillo en el glúteo menor, en especial los que practican deportes de impacto, presentan dismetría de miembros (frecuente durante los estirones de crecimiento) o tras un traumatismo en la región glútea. El tratamiento en niños prioriza la corrección biomecánica, los estiramientos y el fortalecimiento. La acupuntura puede realizarse en niños cooperadores con agujas más finas y con menor tiempo de retención. Alternativas como la laser-acupuntura y la auriculoterapia con semillas son opciones para niños con mayor aversión a las agujas.
Sí, y es una situación más frecuente de lo que se suele pensar. Si tras la cirugía la compresión radicular se ha descomprimido adecuadamente (confirmado por imagen posoperatoria) y el dolor persiste con exploración neurológica normal, el origen miofascial debe investigarse con firmeza. Los puntos gatillo en el glúteo menor pueden haber sido la causa principal desde el inicio o haberse desarrollado de forma secundaria a la marcha antiálgica pre y posquirúrgica. La evaluación por un médico acupuntor puede identificar y tratar esta causa.
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