REVISIÓN MÉDICA · Dr. Marcus Yu Bin Pai — CRM-SP 158074 · RQE 65523 / 65524 / 655241Actualizado el 2026-05-01

¿Qué es la sacroileitis?

La sacroileitis es la inflamación de la articulación sacroilíaca (ASI) — la articulación que conecta el sacro con el ilion en la pelvis. La ASI es una articulación grande, en forma de oreja, que transmite las cargas del tronco a los miembros inferiores y absorbe las fuerzas de impacto durante la marcha y la carrera.

Es fundamental distinguir dos entidades clínicas distintas: la disfunción sacroilíaca mecánica — alteración funcional sin proceso inflamatorio sistémico, frecuente en mujeres en el periodo periparto y posparto — y la sacroileitis inflamatoria — manifestación de espondiloartritis como la espondilitis anquilosante y la artritis psoriásica.

Esta distinción es clínicamente decisiva, ya que las espondiloartritis requieren tratamiento sistémico específico (inmunobiológicos), mientras que la disfunción mecánica responde a medidas locales y rehabilitación. La exploración clínica y la investigación analítica y de imagen permiten esa diferenciación.

Mecánica vs. inflamatoria

La disfunción mecánica es la causa más frecuente de dolor sacroilíaco. La sacroileitis inflamatoria es una manifestación de espondiloartritis y requiere investigación sistémica.

Diagnóstico por bloqueo

El bloqueo intraarticular con anestésico es el patrón de referencia para confirmar a la ASI como fuente de dolor — un alivio ≥ 75 % confirma el origen.

Espondiloartritis

La sacroileitis bilateral en la resonancia magnética en un paciente joven con dolor lumbar inflamatorio es signo cardinal de espondiloartritis axial.

Epidemiología

Se considera que la articulación sacroilíaca es la fuente del dolor en el 15-30 % de los pacientes con lumbalgia crónica, según los estudios que utilizan el bloqueo diagnóstico como criterio de confirmación. La disfunción mecánica de la ASI es más prevalente en mujeres, con un pico de incidencia en la cuarta y quinta décadas de vida.

La sacroileitis inflamatoria, en el contexto de las espondiloartritis, presenta una prevalencia estimada del 0,1-1,4 % en la población general. La espondilitis anquilosante, prototipo de las espondiloartritis axiales, tiene una fuerte asociación con el antígeno HLA-B27, presente en el 90-95 % de los pacientes. El inicio de los síntomas se sitúa típicamente entre los 15 y los 40 años, con predominio masculino de 2-3:1.

15-30 %
DE LAS LUMBALGIAS CRÓNICAS SE ORIGINAN EN LA ASI
4:1
RELACIÓN MUJERES/HOMBRES EN LA DISFUNCIÓN MECÁNICA
90-95 %
HLA-B27 POSITIVO EN LA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE
15-40 años
INICIO TÍPICO DE LAS ESPONDILOARTRITIS

Los factores de riesgo de disfunción mecánica de la ASI incluyen embarazo y posparto (laxitud ligamentaria por hormonas y sobrecarga mecánica), discrepancia de longitud de los miembros inferiores, escoliosis, artrodesis lumbar (mayor estrés sobre la ASI), traumatismo pélvico y actividades deportivas con impacto asimétrico.

Fisiopatología

La articulación sacroilíaca es una articulación diartrodial atípica: su tercio anterior es una articulación sinovial verdadera con cartílago hialino en el lado sacro y fibrocartílago en el lado ilíaco, mientras que sus dos tercios posteriores forman una sindesmosis (conexión ligamentaria fuerte). Esta anatomía compleja explica la diversidad de mecanismos del dolor.

La estabilidad de la ASI depende sobre todo de los ligamentos — en especial del ligamento sacroilíaco posterior interóseo, el más fuerte del cuerpo humano — y de la competencia de los músculos estabilizadores pélvicos (glúteo mayor, piramidal, multífidos lumbares). La inervación de la ASI es multisegmentaria (L2-S4), lo que explica los patrones variables de dolor referido.

Anatomía de la articulación sacroilíaca: superficie articular sinovial anterior, sindesmosis posterior, ligamentos sacroilíacos y patrones de inervación multisegmentaria L2-S4.
Anatomía de la articulación sacroilíaca: superficie articular sinovial anterior, sindesmosis posterior, ligamentos sacroilíacos y patrones de inervación multisegmentaria L2-S4.
Anatomía de la articulación sacroilíaca: superficie articular sinovial anterior, sindesmosis posterior, ligamentos sacroilíacos y patrones de inervación multisegmentaria L2-S4.

Mecanismos del dolor

DISFUNCIÓN MECÁNICA VS. SACROILEITIS INFLAMATORIA

CARACTERÍSTICADISFUNCIÓN MECÁNICASACROILEITIS INFLAMATORIA
MecanismoSobrecarga, inestabilidad ligamentaria, alteración biomecánica.Proceso autoinmune con entesitis, erosión y esclerosis.
Edad típica30-60 años, posparto.15-40 años.
LateralidadGeneralmente unilateral.Bilateral (espondilitis) o alternante.
Dolor nocturnoInfrecuente.Característico — segunda mitad de la noche.
Rigidez matutinaBreve (< 30 min).Prolongada (> 30-60 min), mejora con el ejercicio.
Marcadores de laboratorioNormales.VSG/PCR elevadas, HLA-B27 frecuentemente positivo.
Evolución de la imagenSin progresión estructural.Erosión, esclerosis y anquilosis progresivas.

Síntomas

El síntoma cardinal de la sacroileitis es el dolor en la región glútea, típicamente por debajo de la cresta ilíaca, sobre la espina ilíaca posterosuperior (EIPS) o a su alrededor. Los pacientes con frecuencia señalan el dolor con un dedo directamente sobre la ASI — el llamado «test del dedo de Fortin», que tiene valor diagnóstico cuando es positivo.

🔍Síntomas de la sacroileitis / disfunción sacroilíaca

Dolor glúteo unilateral o bilateral

Dolor localizado sobre la ASI, con frecuencia señalado con un dedo sobre la espina ilíaca posterosuperior.

Dolor unilateral al sentarse

El dolor empeora al sentarse sobre el glúteo del lado afectado, lo que lleva al paciente a sentarse inclinado hacia el lado opuesto.

Dolor al girarse en la cama

Los cambios de decúbito provocan dolor por cizallamiento de la articulación sacroilíaca.

Dolor al subir escaleras

El apoyo monopodal con carga agrava el dolor en la ASI ipsilateral durante el ascenso.

Dolor referido al muslo y la ingle

Puede irradiarse a la cara posterior del muslo (rara vez por debajo de la rodilla) y, con menor frecuencia, a la ingle.

Rigidez matutina

En la forma inflamatoria: rigidez prolongada (más de 30 minutos) que mejora con el ejercicio. En la mecánica: breve y de mejoría rápida.

Dolor nocturno (forma inflamatoria)

En la sacroileitis inflamatoria: dolor que despierta en la segunda mitad de la noche y obliga al paciente a levantarse.

Diagnóstico

El diagnóstico del dolor sacroilíaco resulta complejo por la ausencia de una prueba clínica aislada con alta sensibilidad y especificidad. El abordaje diagnóstico combina pruebas clínicas de provocación, investigación analítica para descartar o confirmar espondiloartritis, imagen y bloqueo anestésico confirmatorio.

La regla diagnóstica más aceptada es la presencia de tres o más pruebas de provocación positivas entre cinco pruebas estandarizadas, lo que confiere una sensibilidad del 94 % y una especificidad del 78 % para el dolor de origen sacroilíaco.

🏥Evaluación diagnóstica de la sacroileitis

Fonte: Directrices de la ASAS y criterios de Laslett

Pruebas de provocación de la ASI (3+ positivas = alta probabilidad)
  • 1.Prueba de Gaenslen: hiperextensión de la cadera con la contralateral flexionada.
  • 2.Prueba de compresión pélvica: presión lateral sobre las crestas ilíacas en decúbito lateral.
  • 3.Prueba de distracción pélvica: presión posterolateral sobre las EIAS en decúbito supino.
  • 4.Prueba de thrust sacro: presión posterior sobre el sacro en decúbito prono.
  • 5.Prueba FABER (Patrick): flexión, abducción y rotación externa de la cadera.
  • 6.Test del dedo de Fortin: el paciente señala el dolor sobre la EIPS con un dedo.
Investigación de espondiloartritis
  • 1.HLA-B27: positivo en el 90-95 % de las espondilitis anquilosantes.
  • 2.VSG y PCR: elevadas en la sacroileitis inflamatoria activa.
  • 3.RM de la ASI: edema subcondral (signo de sacroileitis activa) — criterio fundamental para el diagnóstico precoz.
  • 4.Radiografía de pelvis: sacroileitis crónica con erosión, esclerosis y anquilosis (grados de Nueva York).
  • 5.Bloqueo intraarticular de la ASI: alivio ≥ 75 % confirma a la ASI como fuente del dolor.
Resonancia magnética de la articulación sacroilíaca: ASI normal, sacroileitis activa (edema medular en STIR) y sacroileitis crónica (erosiones y esclerosis).
Resonancia magnética de la articulación sacroilíaca: ASI normal, sacroileitis activa (edema medular en STIR) y sacroileitis crónica (erosiones y esclerosis).
Resonancia magnética de la articulación sacroilíaca: ASI normal, sacroileitis activa (edema medular en STIR) y sacroileitis crónica (erosiones y esclerosis).

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Diagnóstico diferencial

Dolor facetario lumbar

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  • Dolor axial lumbar bilateral
  • Empeora con la extensión y la rotación
  • Sin dolor a la provocación de la ASI

Pruebas diagnósticas

  • Bloqueo del ramo medial
  • Pruebas de provocación facetaria

Hernia discal L5-S1

  • Dolor radicular por debajo de la rodilla
  • Lasègue positivo
  • Déficit neurológico S1

Pruebas diagnósticas

  • RM lumbar
  • Exploración neurológica segmentaria

Síndrome del piramidal

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  • Dolor glúteo profundo
  • Dolor a la palpación del piramidal
  • Empeora al sentarse de manera prolongada

Pruebas diagnósticas

  • Prueba FAIR
  • Palpación transrectal o transvaginal

Bursitis trocantérea

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  • Dolor lateral de la cadera
  • Sobre el trocánter mayor
  • Empeora al acostarse de lado

Pruebas diagnósticas

  • Palpación del trocánter
  • Ecografía

Espondilolistesis

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  • Escalón palpable en la columna
  • Dolor mecánico lumbar
  • Deslizamiento en la radiografía

Pruebas diagnósticas

  • Radiografía lateral lumbar
  • Radiografía dinámica

Tratamientos

El tratamiento de la sacroileitis depende fundamentalmente de la etiología: la disfunción mecánica responde a medidas locales y rehabilitación, mientras que la sacroileitis inflamatoria en el contexto de las espondiloartritis requiere tratamiento sistémico específico. La identificación correcta de la causa es, por tanto, el primer paso terapéutico.

En la disfunción mecánica el abordaje es multimodal: ejercicios de estabilización pélvica, terapia manual, acupuntura y, en los casos refractarios, bloqueo intraarticular o ablación por radiofrecuencia de los nervios laterales del sacro.

OPCIONES DE TRATAMIENTO DEL DOLOR SACROILÍACO

TRATAMIENTOINDICACIÓNEVIDENCIACONSIDERACIONES
Ejercicios de estabilización pélvicaDisfunción mecánica — primera línea.ModeradaFortalecimiento de glúteos, core y suelo pélvico.
Cinturón pélvico (sacroiliac belt)Inestabilidad de la ASI, posparto.ModeradaComplementario al fortalecimiento muscular.
Acupuntura y láserterapiaDolor crónico, componente muscular asociado.ModeradaAdyuvante al programa de ejercicios.
Bloqueo intraarticular (corticoide)Dolor confirmado por bloqueo diagnóstico.ModeradaDiagnóstico y terapéutico al mismo tiempo.
Radiofrecuencia de los nervios laterales del sacroDolor refractario confirmado por bloqueo.ModeradaLa RF cooled da mejores resultados que la convencional.
Anti-TNF / Anti-IL17Sacroileitis inflamatoria (espondiloartritis).SólidaTratamiento sistémico de la espondiloartritis axial.
Fusión sacroilíacaDolor refractario a todas las medidas conservadoras.ModeradaCirugía mínimamente invasiva con implantes triangulares.

ABORDAJE DE LA DISFUNCIÓN SACROILÍACA MECÁNICA

FASE 10-4 semanas
Medidas iniciales y analgesia

Modificación de las actividades provocativas, AINE, cinturón pélvico si hay inestabilidad. Acupuntura para el control del dolor agudo y el espasmo muscular glúteo y del piramidal.

FASE 24-12 semanas
Programa de estabilización pélvica

Fortalecimiento progresivo del glúteo medio y mayor, los multífidos lumbares, el transverso del abdomen y el suelo pélvico. Ejercicios de propiocepción pélvica.

FASE 33-6 meses
Intervenciones guiadas

Bloqueo intraarticular con corticoide para el dolor persistente. Evalúa al mismo tiempo a la ASI como fuente del dolor y proporciona alivio antiinflamatorio.

FASE 4Tras fracaso conservador
Radiofrecuencia o fusión

Radiofrecuencia cooled de los nervios laterales del sacro para el dolor refractario confirmado. La fusión sacroilíaca mínimamente invasiva se reserva para casos seleccionados.

Acupuntura y láserterapia

La acupuntura médica es una herramienta valiosa en el tratamiento del dolor sacroilíaco; actúa tanto sobre el componente articular como sobre el componente miofascial frecuentemente asociado (puntos gatillo en los músculos glúteos, piramidal y cuadrado lumbar).

Los mecanismos propuestos en el dolor sacroilíaco incluyen modulación de la transmisión nociceptiva multisegmentaria (L2-S4) correspondiente a la inervación de la ASI, liberación de opioides endógenos, modulación de mediadores inflamatorios y reducción del espasmo muscular periarticular — mecanismos demostrados sobre todo en modelos preclínicos y estudios de dolor musculoesquelético en general, con traducción clínica específica a la sacroileitis aún limitada.

La láserterapia de baja intensidad se propone como adyuvante por su potencial efecto antiinflamatorio local y analgésico periarticular. La aplicación con longitudes de onda en el infrarrojo cercano (808-980 nm) busca alcanzar la profundidad adecuada para la articulación. Los efectos sobre la regeneración cartilaginosa descritos en estudios preclínicos no tienen una traducción clínica establecida en el dolor sacroilíaco humano.

Pronóstico

El pronóstico de la disfunción sacroilíaca mecánica es generalmente favorable. La mayoría de los pacientes responde al tratamiento conservador con ejercicios de estabilización pélvica y acupuntura. En el dolor sacroilíaco relacionado con el embarazo, la resolución es espontánea en el 70-80 % de las mujeres durante los primeros 6 meses tras el parto.

El bloqueo intraarticular con corticoide proporciona alivio en el 60-70 % de los pacientes, pero su duración es variable (2-12 semanas). La radiofrecuencia cooled de los nervios laterales del sacro ofrece alivio más prolongado (6-12 meses) con tasas de éxito del 50-70 % cuando la selección del paciente es adecuada.

En la sacroileitis inflamatoria de las espondiloartritis, el pronóstico a largo plazo depende del diagnóstico y tratamiento precoces. Los inmunobiológicos transformaron la historia natural de estas enfermedades: los pacientes tratados precozmente presentan menor progresión radiográfica, mejor función y mayor calidad de vida. La anquilosis completa de la ASI, cuando se produce, paradójicamente puede reducir el dolor al eliminar el movimiento articular.

70-80 %
RESOLUCIÓN POSPARTO A LOS 6 MESES
60-70 %
ALIVIO CON BLOQUEO INTRAARTICULAR
50-70 %
ÉXITO DE LA RADIOFRECUENCIA COOLED
80 %+
RESPUESTA A ANTI-TNF EN LAS ESPONDILOARTRITIS

Mitos y hechos

Mito frente a hecho

MITO

El dolor sacroilíaco siempre se debe a un «desalineamiento» de la pelvis.

HECHO

El concepto de «desalineamiento» o «subluxación» de la ASI carece de evidencia científica sólida. El dolor sacroilíaco resulta de procesos inflamatorios, degenerativos o de sobrecarga mecánica de la articulación y sus ligamentos, no de «vértebras fuera de su sitio».

MITO

La sacroileitis es una enfermedad solo de personas mayores.

HECHO

La sacroileitis inflamatoria (espondiloartritis) afecta predominantemente a adultos jóvenes entre 15 y 40 años. La disfunción mecánica es frecuente en mujeres en el periodo periparto. La artrosis degenerativa de la ASI aumenta con la edad.

MITO

El dolor sacroilíaco siempre se irradia a la pierna como una ciática.

HECHO

El dolor referido de la ASI por lo general no sobrepasa la rodilla. Puede irradiarse a los glúteos y a la cara posterior del muslo, pero la irradiación por debajo de la rodilla sugiere más bien una radiculopatía lumbar. La localización predominante es sobre la ASI en el glúteo.

MITO

Si la resonancia de la ASI es normal, no puede ser sacroileitis.

HECHO

La resonancia es muy sensible para la sacroileitis inflamatoria activa, pero la disfunción mecánica puede presentar resonancia normal. El bloqueo anestésico intraarticular es el patrón de referencia para confirmar la ASI como fuente del dolor, con independencia de los hallazgos de imagen.

Cuándo buscar ayuda médica

PREGUNTAS FRECUENTES · 07

Preguntas frecuentes sobre la sacroileitis

La articulación sacroilíaca (ASI) conecta el sacro (base de la columna) con el ilion (hueso de la pelvis). Es responsable de transmitir las fuerzas del tronco a los miembros inferiores. El dolor puede aparecer por disfunción mecánica (sobrecarga, inestabilidad ligamentaria, posparto) o por sacroileitis inflamatoria (espondiloartritis). La ASI está inervada por múltiples segmentos nerviosos (L2-S4), lo que genera dolor referido a glúteos, muslo y, en ocasiones, ingle.

La disfunción mecánica resulta de sobrecarga, inestabilidad ligamentaria o alteración biomecánica, es más frecuente en mujeres en el posparto y responde a ejercicio y tratamiento local. La sacroileitis inflamatoria es manifestación de espondiloartritis (espondilitis anquilosante, artritis psoriásica), afecta a adultos jóvenes, presenta dolor nocturno y rigidez matutina prolongada, y requiere tratamiento sistémico (antiinflamatorios e inmunobiológicos). La investigación con HLA-B27, marcadores inflamatorios y RM de la ASI las diferencia.

El diagnóstico combina pruebas clínicas de provocación (Gaenslen, compresión, distracción, thrust sacro, FABER) — tres o más positivas confieren una sensibilidad del 94 %. El test del dedo de Fortin (el paciente señala el dolor sobre la EIPS) es sencillo y útil. La investigación analítica (HLA-B27, VSG, PCR) y la RM de la ASI evalúan la sacroileitis inflamatoria. El bloqueo intraarticular con anestésico (alivio > 75 %) es el patrón de referencia para confirmar a la ASI como fuente del dolor.

Sí. La acupuntura actúa por modulación multisegmentaria de la nocicepción (L2-S4), liberación de opioides endógenos, reducción de la inflamación periarticular y relajación de la musculatura en espasmo (glúteos, piramidal, cuadrado lumbar). Los puntos Baliao (en los agujeros sacros) y los puntos gatillo en la musculatura glútea son particularmente eficaces. La láserterapia complementa con un efecto antiinflamatorio directo sobre la ASI. La combinación con ejercicios de estabilización pélvica potencia los resultados.

Sí. El dolor sacroilíaco afecta al 20-30 % de las gestantes, sobre todo en el tercer trimestre, debido a la laxitud ligamentaria (hormona relaxina), la ganancia de peso y la alteración del centro de gravedad. En el posparto, la resolución es espontánea en el 70-80 % de las mujeres durante los primeros 6 meses. Los ejercicios de estabilización pélvica, el cinturón sacroilíaco y la acupuntura son seguros y eficaces tanto durante el embarazo como en el posparto.

Las espondiloartritis son un grupo de enfermedades inflamatorias que afectan a la columna y a articulaciones periféricas e incluyen la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica y la artritis reactiva. La sacroileitis bilateral es el signo cardinal de la espondiloartritis axial. Afectan predominantemente a adultos jóvenes, con fuerte asociación genética (HLA-B27). Los síntomas característicos son dolor lumbar inflamatorio (nocturno, con rigidez matutina prolongada y mejoría con el ejercicio). El tratamiento con inmunobiológicos puede modificar la progresión.

Se recomienda un ciclo inicial de 8 a 10 sesiones, realizadas 1-2 veces por semana. La respuesta se evalúa por la reducción del dolor en las actividades provocativas (sentarse, subir escaleras, girar en la cama). Los pacientes con dolor crónico pueden beneficiarse de sesiones de mantenimiento quincenales. En la disfunción posparto pueden bastar ciclos más cortos (4-6 sesiones), combinados con un programa de fortalecimiento pélvico.