¿Qué es la sacroileitis?
La sacroileitis es la inflamación de la articulación sacroilíaca (ASI) — la articulación que conecta el sacro con el ilion en la pelvis. La ASI es una articulación grande, en forma de oreja, que transmite las cargas del tronco a los miembros inferiores y absorbe las fuerzas de impacto durante la marcha y la carrera.
Es fundamental distinguir dos entidades clínicas distintas: la disfunción sacroilíaca mecánica — alteración funcional sin proceso inflamatorio sistémico, frecuente en mujeres en el periodo periparto y posparto — y la sacroileitis inflamatoria — manifestación de espondiloartritis como la espondilitis anquilosante y la artritis psoriásica.
Esta distinción es clínicamente decisiva, ya que las espondiloartritis requieren tratamiento sistémico específico (inmunobiológicos), mientras que la disfunción mecánica responde a medidas locales y rehabilitación. La exploración clínica y la investigación analítica y de imagen permiten esa diferenciación.
Mecánica vs. inflamatoria
La disfunción mecánica es la causa más frecuente de dolor sacroilíaco. La sacroileitis inflamatoria es una manifestación de espondiloartritis y requiere investigación sistémica.
Diagnóstico por bloqueo
El bloqueo intraarticular con anestésico es el patrón de referencia para confirmar a la ASI como fuente de dolor — un alivio ≥ 75 % confirma el origen.
Espondiloartritis
La sacroileitis bilateral en la resonancia magnética en un paciente joven con dolor lumbar inflamatorio es signo cardinal de espondiloartritis axial.
Epidemiología
Se considera que la articulación sacroilíaca es la fuente del dolor en el 15-30 % de los pacientes con lumbalgia crónica, según los estudios que utilizan el bloqueo diagnóstico como criterio de confirmación. La disfunción mecánica de la ASI es más prevalente en mujeres, con un pico de incidencia en la cuarta y quinta décadas de vida.
La sacroileitis inflamatoria, en el contexto de las espondiloartritis, presenta una prevalencia estimada del 0,1-1,4 % en la población general. La espondilitis anquilosante, prototipo de las espondiloartritis axiales, tiene una fuerte asociación con el antígeno HLA-B27, presente en el 90-95 % de los pacientes. El inicio de los síntomas se sitúa típicamente entre los 15 y los 40 años, con predominio masculino de 2-3:1.
Los factores de riesgo de disfunción mecánica de la ASI incluyen embarazo y posparto (laxitud ligamentaria por hormonas y sobrecarga mecánica), discrepancia de longitud de los miembros inferiores, escoliosis, artrodesis lumbar (mayor estrés sobre la ASI), traumatismo pélvico y actividades deportivas con impacto asimétrico.
Fisiopatología
La articulación sacroilíaca es una articulación diartrodial atípica: su tercio anterior es una articulación sinovial verdadera con cartílago hialino en el lado sacro y fibrocartílago en el lado ilíaco, mientras que sus dos tercios posteriores forman una sindesmosis (conexión ligamentaria fuerte). Esta anatomía compleja explica la diversidad de mecanismos del dolor.
La estabilidad de la ASI depende sobre todo de los ligamentos — en especial del ligamento sacroilíaco posterior interóseo, el más fuerte del cuerpo humano — y de la competencia de los músculos estabilizadores pélvicos (glúteo mayor, piramidal, multífidos lumbares). La inervación de la ASI es multisegmentaria (L2-S4), lo que explica los patrones variables de dolor referido.

Mecanismos del dolor
DISFUNCIÓN MECÁNICA VS. SACROILEITIS INFLAMATORIA
| CARACTERÍSTICA | DISFUNCIÓN MECÁNICA | SACROILEITIS INFLAMATORIA |
|---|---|---|
| Mecanismo | Sobrecarga, inestabilidad ligamentaria, alteración biomecánica. | Proceso autoinmune con entesitis, erosión y esclerosis. |
| Edad típica | 30-60 años, posparto. | 15-40 años. |
| Lateralidad | Generalmente unilateral. | Bilateral (espondilitis) o alternante. |
| Dolor nocturno | Infrecuente. | Característico — segunda mitad de la noche. |
| Rigidez matutina | Breve (< 30 min). | Prolongada (> 30-60 min), mejora con el ejercicio. |
| Marcadores de laboratorio | Normales. | VSG/PCR elevadas, HLA-B27 frecuentemente positivo. |
| Evolución de la imagen | Sin progresión estructural. | Erosión, esclerosis y anquilosis progresivas. |
Síntomas
El síntoma cardinal de la sacroileitis es el dolor en la región glútea, típicamente por debajo de la cresta ilíaca, sobre la espina ilíaca posterosuperior (EIPS) o a su alrededor. Los pacientes con frecuencia señalan el dolor con un dedo directamente sobre la ASI — el llamado «test del dedo de Fortin», que tiene valor diagnóstico cuando es positivo.
🔍Síntomas de la sacroileitis / disfunción sacroilíaca
Dolor localizado sobre la ASI, con frecuencia señalado con un dedo sobre la espina ilíaca posterosuperior.
El dolor empeora al sentarse sobre el glúteo del lado afectado, lo que lleva al paciente a sentarse inclinado hacia el lado opuesto.
Los cambios de decúbito provocan dolor por cizallamiento de la articulación sacroilíaca.
El apoyo monopodal con carga agrava el dolor en la ASI ipsilateral durante el ascenso.
Puede irradiarse a la cara posterior del muslo (rara vez por debajo de la rodilla) y, con menor frecuencia, a la ingle.
En la forma inflamatoria: rigidez prolongada (más de 30 minutos) que mejora con el ejercicio. En la mecánica: breve y de mejoría rápida.
En la sacroileitis inflamatoria: dolor que despierta en la segunda mitad de la noche y obliga al paciente a levantarse.
Diagnóstico
El diagnóstico del dolor sacroilíaco resulta complejo por la ausencia de una prueba clínica aislada con alta sensibilidad y especificidad. El abordaje diagnóstico combina pruebas clínicas de provocación, investigación analítica para descartar o confirmar espondiloartritis, imagen y bloqueo anestésico confirmatorio.
La regla diagnóstica más aceptada es la presencia de tres o más pruebas de provocación positivas entre cinco pruebas estandarizadas, lo que confiere una sensibilidad del 94 % y una especificidad del 78 % para el dolor de origen sacroilíaco.
🏥Evaluación diagnóstica de la sacroileitis
Fonte: Directrices de la ASAS y criterios de Laslett
Pruebas de provocación de la ASI (3+ positivas = alta probabilidad)
- 1.Prueba de Gaenslen: hiperextensión de la cadera con la contralateral flexionada.
- 2.Prueba de compresión pélvica: presión lateral sobre las crestas ilíacas en decúbito lateral.
- 3.Prueba de distracción pélvica: presión posterolateral sobre las EIAS en decúbito supino.
- 4.Prueba de thrust sacro: presión posterior sobre el sacro en decúbito prono.
- 5.Prueba FABER (Patrick): flexión, abducción y rotación externa de la cadera.
- 6.Test del dedo de Fortin: el paciente señala el dolor sobre la EIPS con un dedo.
Investigación de espondiloartritis
- 1.HLA-B27: positivo en el 90-95 % de las espondilitis anquilosantes.
- 2.VSG y PCR: elevadas en la sacroileitis inflamatoria activa.
- 3.RM de la ASI: edema subcondral (signo de sacroileitis activa) — criterio fundamental para el diagnóstico precoz.
- 4.Radiografía de pelvis: sacroileitis crónica con erosión, esclerosis y anquilosis (grados de Nueva York).
- 5.Bloqueo intraarticular de la ASI: alivio ≥ 75 % confirma a la ASI como fuente del dolor.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Diagnóstico diferencial
Dolor facetario lumbar
Leer más →- Dolor axial lumbar bilateral
- Empeora con la extensión y la rotación
- Sin dolor a la provocación de la ASI
Pruebas diagnósticas
- Bloqueo del ramo medial
- Pruebas de provocación facetaria
Hernia discal L5-S1
- Dolor radicular por debajo de la rodilla
- Lasègue positivo
- Déficit neurológico S1
Pruebas diagnósticas
- RM lumbar
- Exploración neurológica segmentaria
Síndrome del piramidal
Leer más →- Dolor glúteo profundo
- Dolor a la palpación del piramidal
- Empeora al sentarse de manera prolongada
Pruebas diagnósticas
- Prueba FAIR
- Palpación transrectal o transvaginal
Bursitis trocantérea
Leer más →- Dolor lateral de la cadera
- Sobre el trocánter mayor
- Empeora al acostarse de lado
Pruebas diagnósticas
- Palpación del trocánter
- Ecografía
Espondilolistesis
Leer más →- Escalón palpable en la columna
- Dolor mecánico lumbar
- Deslizamiento en la radiografía
Pruebas diagnósticas
- Radiografía lateral lumbar
- Radiografía dinámica
Tratamientos
El tratamiento de la sacroileitis depende fundamentalmente de la etiología: la disfunción mecánica responde a medidas locales y rehabilitación, mientras que la sacroileitis inflamatoria en el contexto de las espondiloartritis requiere tratamiento sistémico específico. La identificación correcta de la causa es, por tanto, el primer paso terapéutico.
En la disfunción mecánica el abordaje es multimodal: ejercicios de estabilización pélvica, terapia manual, acupuntura y, en los casos refractarios, bloqueo intraarticular o ablación por radiofrecuencia de los nervios laterales del sacro.
OPCIONES DE TRATAMIENTO DEL DOLOR SACROILÍACO
| TRATAMIENTO | INDICACIÓN | EVIDENCIA | CONSIDERACIONES |
|---|---|---|---|
| Ejercicios de estabilización pélvica | Disfunción mecánica — primera línea. | Moderada | Fortalecimiento de glúteos, core y suelo pélvico. |
| Cinturón pélvico (sacroiliac belt) | Inestabilidad de la ASI, posparto. | Moderada | Complementario al fortalecimiento muscular. |
| Acupuntura y láserterapia | Dolor crónico, componente muscular asociado. | Moderada | Adyuvante al programa de ejercicios. |
| Bloqueo intraarticular (corticoide) | Dolor confirmado por bloqueo diagnóstico. | Moderada | Diagnóstico y terapéutico al mismo tiempo. |
| Radiofrecuencia de los nervios laterales del sacro | Dolor refractario confirmado por bloqueo. | Moderada | La RF cooled da mejores resultados que la convencional. |
| Anti-TNF / Anti-IL17 | Sacroileitis inflamatoria (espondiloartritis). | Sólida | Tratamiento sistémico de la espondiloartritis axial. |
| Fusión sacroilíaca | Dolor refractario a todas las medidas conservadoras. | Moderada | Cirugía mínimamente invasiva con implantes triangulares. |
ABORDAJE DE LA DISFUNCIÓN SACROILÍACA MECÁNICA
Medidas iniciales y analgesia
Modificación de las actividades provocativas, AINE, cinturón pélvico si hay inestabilidad. Acupuntura para el control del dolor agudo y el espasmo muscular glúteo y del piramidal.
Programa de estabilización pélvica
Fortalecimiento progresivo del glúteo medio y mayor, los multífidos lumbares, el transverso del abdomen y el suelo pélvico. Ejercicios de propiocepción pélvica.
Intervenciones guiadas
Bloqueo intraarticular con corticoide para el dolor persistente. Evalúa al mismo tiempo a la ASI como fuente del dolor y proporciona alivio antiinflamatorio.
Radiofrecuencia o fusión
Radiofrecuencia cooled de los nervios laterales del sacro para el dolor refractario confirmado. La fusión sacroilíaca mínimamente invasiva se reserva para casos seleccionados.
Acupuntura y láserterapia
La acupuntura médica es una herramienta valiosa en el tratamiento del dolor sacroilíaco; actúa tanto sobre el componente articular como sobre el componente miofascial frecuentemente asociado (puntos gatillo en los músculos glúteos, piramidal y cuadrado lumbar).
Los mecanismos propuestos en el dolor sacroilíaco incluyen modulación de la transmisión nociceptiva multisegmentaria (L2-S4) correspondiente a la inervación de la ASI, liberación de opioides endógenos, modulación de mediadores inflamatorios y reducción del espasmo muscular periarticular — mecanismos demostrados sobre todo en modelos preclínicos y estudios de dolor musculoesquelético en general, con traducción clínica específica a la sacroileitis aún limitada.
La láserterapia de baja intensidad se propone como adyuvante por su potencial efecto antiinflamatorio local y analgésico periarticular. La aplicación con longitudes de onda en el infrarrojo cercano (808-980 nm) busca alcanzar la profundidad adecuada para la articulación. Los efectos sobre la regeneración cartilaginosa descritos en estudios preclínicos no tienen una traducción clínica establecida en el dolor sacroilíaco humano.
Pronóstico
El pronóstico de la disfunción sacroilíaca mecánica es generalmente favorable. La mayoría de los pacientes responde al tratamiento conservador con ejercicios de estabilización pélvica y acupuntura. En el dolor sacroilíaco relacionado con el embarazo, la resolución es espontánea en el 70-80 % de las mujeres durante los primeros 6 meses tras el parto.
El bloqueo intraarticular con corticoide proporciona alivio en el 60-70 % de los pacientes, pero su duración es variable (2-12 semanas). La radiofrecuencia cooled de los nervios laterales del sacro ofrece alivio más prolongado (6-12 meses) con tasas de éxito del 50-70 % cuando la selección del paciente es adecuada.
En la sacroileitis inflamatoria de las espondiloartritis, el pronóstico a largo plazo depende del diagnóstico y tratamiento precoces. Los inmunobiológicos transformaron la historia natural de estas enfermedades: los pacientes tratados precozmente presentan menor progresión radiográfica, mejor función y mayor calidad de vida. La anquilosis completa de la ASI, cuando se produce, paradójicamente puede reducir el dolor al eliminar el movimiento articular.
Mitos y hechos
Mito frente a hecho
El dolor sacroilíaco siempre se debe a un «desalineamiento» de la pelvis.
El concepto de «desalineamiento» o «subluxación» de la ASI carece de evidencia científica sólida. El dolor sacroilíaco resulta de procesos inflamatorios, degenerativos o de sobrecarga mecánica de la articulación y sus ligamentos, no de «vértebras fuera de su sitio».
La sacroileitis es una enfermedad solo de personas mayores.
La sacroileitis inflamatoria (espondiloartritis) afecta predominantemente a adultos jóvenes entre 15 y 40 años. La disfunción mecánica es frecuente en mujeres en el periodo periparto. La artrosis degenerativa de la ASI aumenta con la edad.
El dolor sacroilíaco siempre se irradia a la pierna como una ciática.
El dolor referido de la ASI por lo general no sobrepasa la rodilla. Puede irradiarse a los glúteos y a la cara posterior del muslo, pero la irradiación por debajo de la rodilla sugiere más bien una radiculopatía lumbar. La localización predominante es sobre la ASI en el glúteo.
Si la resonancia de la ASI es normal, no puede ser sacroileitis.
La resonancia es muy sensible para la sacroileitis inflamatoria activa, pero la disfunción mecánica puede presentar resonancia normal. El bloqueo anestésico intraarticular es el patrón de referencia para confirmar la ASI como fuente del dolor, con independencia de los hallazgos de imagen.
Cuándo buscar ayuda médica
Preguntas frecuentes sobre la sacroileitis
La articulación sacroilíaca (ASI) conecta el sacro (base de la columna) con el ilion (hueso de la pelvis). Es responsable de transmitir las fuerzas del tronco a los miembros inferiores. El dolor puede aparecer por disfunción mecánica (sobrecarga, inestabilidad ligamentaria, posparto) o por sacroileitis inflamatoria (espondiloartritis). La ASI está inervada por múltiples segmentos nerviosos (L2-S4), lo que genera dolor referido a glúteos, muslo y, en ocasiones, ingle.
La disfunción mecánica resulta de sobrecarga, inestabilidad ligamentaria o alteración biomecánica, es más frecuente en mujeres en el posparto y responde a ejercicio y tratamiento local. La sacroileitis inflamatoria es manifestación de espondiloartritis (espondilitis anquilosante, artritis psoriásica), afecta a adultos jóvenes, presenta dolor nocturno y rigidez matutina prolongada, y requiere tratamiento sistémico (antiinflamatorios e inmunobiológicos). La investigación con HLA-B27, marcadores inflamatorios y RM de la ASI las diferencia.
El diagnóstico combina pruebas clínicas de provocación (Gaenslen, compresión, distracción, thrust sacro, FABER) — tres o más positivas confieren una sensibilidad del 94 %. El test del dedo de Fortin (el paciente señala el dolor sobre la EIPS) es sencillo y útil. La investigación analítica (HLA-B27, VSG, PCR) y la RM de la ASI evalúan la sacroileitis inflamatoria. El bloqueo intraarticular con anestésico (alivio > 75 %) es el patrón de referencia para confirmar a la ASI como fuente del dolor.
Sí. La acupuntura actúa por modulación multisegmentaria de la nocicepción (L2-S4), liberación de opioides endógenos, reducción de la inflamación periarticular y relajación de la musculatura en espasmo (glúteos, piramidal, cuadrado lumbar). Los puntos Baliao (en los agujeros sacros) y los puntos gatillo en la musculatura glútea son particularmente eficaces. La láserterapia complementa con un efecto antiinflamatorio directo sobre la ASI. La combinación con ejercicios de estabilización pélvica potencia los resultados.
Sí. El dolor sacroilíaco afecta al 20-30 % de las gestantes, sobre todo en el tercer trimestre, debido a la laxitud ligamentaria (hormona relaxina), la ganancia de peso y la alteración del centro de gravedad. En el posparto, la resolución es espontánea en el 70-80 % de las mujeres durante los primeros 6 meses. Los ejercicios de estabilización pélvica, el cinturón sacroilíaco y la acupuntura son seguros y eficaces tanto durante el embarazo como en el posparto.
Las espondiloartritis son un grupo de enfermedades inflamatorias que afectan a la columna y a articulaciones periféricas e incluyen la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica y la artritis reactiva. La sacroileitis bilateral es el signo cardinal de la espondiloartritis axial. Afectan predominantemente a adultos jóvenes, con fuerte asociación genética (HLA-B27). Los síntomas característicos son dolor lumbar inflamatorio (nocturno, con rigidez matutina prolongada y mejoría con el ejercicio). El tratamiento con inmunobiológicos puede modificar la progresión.
Se recomienda un ciclo inicial de 8 a 10 sesiones, realizadas 1-2 veces por semana. La respuesta se evalúa por la reducción del dolor en las actividades provocativas (sentarse, subir escaleras, girar en la cama). Los pacientes con dolor crónico pueden beneficiarse de sesiones de mantenimiento quincenales. En la disfunción posparto pueden bastar ciclos más cortos (4-6 sesiones), combinados con un programa de fortalecimiento pélvico.
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