¿Es eficaz la combinación de ejercicio y punción seca para la artrosis de rodilla?
Sánchez Romero et al. · Pain Medicine · 2020
Nivel de Evidencia
MODERADAOBJETIVO
Evaluar si añadir punción seca a un programa de ejercicios reduce el dolor y la discapacidad en pacientes con artrosis de rodilla
QUIÉNES
62 adultos mayores con artrosis de rodilla y puntos gatillo miofasciales
DURACIÓN
12 semanas de intervención con seguimiento de 1 año
PUNTOS
Músculos tensor de la fascia lata, aductores, isquiotibiales, cuádriceps, gastrocnemio y poplíteo
🔬 Diseño del Estudio
Ejercicio + Punción Seca
n=31
Ejercicios supervisados + 6 sesiones de punción seca
Ejercicio + Punción Sham
n=31
Ejercicios supervisados + 6 sesiones de punción placebo
📊 Resultados en cifras
Diferencia en la escala de dolor (NPRS) a los 12 meses
Diferencia en el WOMAC a los 12 meses
Reducción de medicación en el grupo de punción
Reducción de medicación en el grupo sham
Destacados porcentuales
📊 Comparación de Resultados
Escala de Dolor (NPRS)
WOMAC Total (12 meses)
Este estudio probó si añadir punción seca (una técnica que usa agujas finas en los músculos) a los ejercicios sería más eficaz que los ejercicios solos para tratar el dolor de rodilla causado por la artrosis. Los resultados mostraron que ambos grupos mejoraron por igual en el dolor y la función, pero el grupo que recibió punción seca redujo más el uso de medicamentos para el dolor.
Resumen del artículo
Resumen narrativo en lenguaje accesible
Este ensayo clínico aleatorizado doble ciego investigó si añadir punción seca a un programa de ejercicios ofrece beneficios superiores al ejercicio solo en pacientes con artrosis (OA) de rodilla. La investigación surgió por la alta prevalencia de la OA de rodilla, que afecta a 14 millones de personas en Estados Unidos y representa un gasto sanitario considerable, además de la evidencia que sugiere que los puntos gatillo miofasciales pueden contribuir al dolor en esta condición.
En el estudio participaron 62 adultos mayores (edad media de 72 años) con OA de rodilla diagnosticada según los criterios del American College of Rheumatology y al menos un punto gatillo activo o latente en los músculos del miembro inferior. Los participantes se asignaron al azar a dos grupos: ejercicio + punción seca real (n=31) y ejercicio + punción sham o placebo (n=31). Ambos grupos siguieron el mismo programa de ejercicios supervisados durante 12 semanas, dos veces por semana, que incluía ejercicios aeróbicos, de fortalecimiento y de estiramiento de los músculos de los miembros inferiores. El grupo experimental recibió además seis sesiones de punción seca real en los puntos gatillo identificados, mientras que el grupo control recibió punción placebo con agujas que no penetran la piel.
La punción seca se aplicó en los músculos tensor de la fascia lata, aductores de la cadera, isquiotibiales, cuádriceps, gastrocnemio y poplíteo, con la técnica rápida de entrada y salida y 15 manipulaciones por punto, buscando obtener respuestas de contracción local. Los desenlaces primarios fueron la intensidad del dolor (escala numérica de 0 a 10) y la funcionalidad (cuestionario WOMAC), evaluados al inicio, inmediatamente después de la intervención y a los 3, 6, 9 y 12 meses de seguimiento.
Los resultados mostraron mejorías clínicamente significativas en ambos grupos para el dolor y la función, pero sin diferencias estadísticamente significativas entre ellos. A los 12 meses, la diferencia entre grupos fue de solo 0,32 puntos en la escala de dolor y 0,29 puntos en el WOMAC total, muy por debajo de la diferencia mínima clínicamente importante. Ambos grupos mantuvieron las mejorías durante todo el seguimiento de un año. De manera interesante, el 90,3 % de los pacientes del grupo de punción seca redujeron el consumo de medicamentos, frente a solo el 26,3 % en el grupo placebo, una diferencia estadísticamente significativa.
En cuanto a la seguridad, la punción seca se toleró bien; el dolor posterior a la punción fue el efecto adverso más frecuente (96,8 % de los casos), seguido de hematomas y sangrado leve. Los desenlaces secundarios, como calidad de vida, estado funcional, equilibrio y tasa de caídas, tampoco mostraron diferencias significativas entre los grupos.
Entre las limitaciones del estudio se encuentran la ausencia de un grupo control que recibiera solo ejercicios (sin ningún tipo de punción), el uso de punción placebo que puede tener efectos mecánicos en la piel y el tamaño muestral relativamente pequeño. Además, la población estudiada era homogénea (adultos mayores institucionalizados), lo que limita la generalización de los resultados.
Las implicaciones clínicas indican que, aunque la punción seca es segura y puede reducir el uso de medicamentos, no ofrece beneficios adicionales significativos para el dolor y la función en comparación con el ejercicio solo en pacientes con OA de rodilla. El ejercicio terapéutico sigue siendo la intervención fundamental, con evidencia sólida de eficacia. La reducción del consumo de medicamentos en el grupo de punción seca puede ser clínicamente relevante, dados los posibles efectos adversos de los analgésicos en adultos mayores, pero este hallazgo necesita confirmarse en estudios futuros.
Puntos Fuertes
- 1Diseño doble ciego con seguimiento a largo plazo (12 meses)
- 2Uso de criterios estandarizados para el diagnóstico de OA y puntos gatillo
- 3Programa de ejercicios basado en evidencia científica
- 4Evaluación integral que incluye seguridad y uso de medicamentos
- 5Control placebo adecuado con agujas que no penetran la piel
Limitaciones
- 1Ausencia de grupo control solo con ejercicios
- 2Tamaño muestral relativamente pequeño (n=62)
- 3Población homogénea de adultos mayores institucionalizados
- 4Posibles efectos mecánicos de las agujas placebo en la piel
- 5Imposibilidad de cegar completamente a los terapeutas que aplican la punción
📅 Contexto Histórico
Comentario del Especialista
Dr. Marcus Yu Bin Pai
CRM-SP 158074 · RQE 65223, 65224
▸ Relevancia Clínica
La artrosis de rodilla es una de las afecciones más frecuentes en los servicios de dolor y rehabilitación, y la presión por reducir los analgésicos en adultos mayores es una realidad clínica diaria. Este estudio orienta directamente la toma de decisiones cuando el paciente ya sigue un programa de ejercicios y se pregunta si vale la pena añadir la punción seca. Los datos de dolor y función equivalentes entre los grupos validan el ejercicio supervisado como eje central del tratamiento, con o sin punción. El hallazgo más aplicable en la práctica es la reducción del consumo de medicamentos: el 90,3 % de los pacientes del grupo de punción seca redujeron los analgésicos, frente al 26,3 % en el grupo sham. Para el adulto mayor polimedicado con mayor riesgo de sangrado gastrointestinal o toxicidad renal por AINE, esta diferencia tiene relevancia clínica concreta, incluso sin superioridad en los desenlaces funcionales.
▸ Hallazgos Notables
El dato más llamativo del estudio es precisamente el que no encaja en el desenlace primario: la reducción asimétrica del consumo de medicamentos entre los grupos. Mientras que el dolor y la función evolucionaron de forma comparable, la proporción de pacientes que lograron reducir los analgésicos fue mucho mayor en el grupo de punción seca. Esto sugiere que la punción podría estar actuando sobre un mecanismo diferente —quizás la modulación segmentaria de la sensibilización central mediada por los puntos gatillo miofasciales— sin traducirse directamente en escalas como la NPRS o el WOMAC, pero con repercusión en el uso de medicación. Además, el mantenimiento de las mejorías durante 12 meses en ambos grupos refuerza que los programas estructurados de ejercicio producen beneficios duraderos en la OA de rodilla, algo que no siempre se observa con tanta consistencia en estudios de seguimiento prolongado.
▸ De Mi Experiencia
En mi práctica en la consulta de dolor musculoesquelético, el paciente con OA de rodilla que más se beneficia de la punción seca combinada con ejercicio es aquel con dolor miofascial concomitante evidente —tensor de la fascia lata acortado, isquiotibiales tensos, gastrocnemio hiperactivo— que mantiene un componente álgico desproporcionado al grado radiológico. Por lo general, observo una respuesta perceptible a partir de la tercera o cuarta sesión de punción, sobre todo en la rigidez matutina y el dolor al subir escaleras. El total de seis sesiones descrito en el artículo coincide con el ciclo inicial que usamos en el servicio. El hallazgo sobre la reducción de medicamentos coincide con lo que veo a diario: los pacientes que combinan ejercicio con punción suelen referir menos necesidad de rescates analgésicos, lo que facilita la retirada de AINE crónicos. Para adultos mayores con comorbilidades gastrointestinales o renales, este es el argumento más sólido para incluir la punción en el plan terapéutico, no como sustituto del ejercicio, sino como estrategia complementaria de desprescripción.
Artículo original completo
Lea el estudio científico completo
Pain Medicine · 2020
DOI: 10.1093/pm/pnz036
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Dr. Marcus Yu Bin Pai
CRM-SP: 158074 | RQE: 65523 · 65524 · 655241
Doctor en Ciencias por la USP y Especialista en Dolor, Fisiatría y Acupuntura. Revisión y curaduría científica de todo el contenido de esta biblioteca.
Más información sobre el autor →Aviso médico: Este contenido es exclusivamente educativo y no sustituye la consulta, el diagnóstico o el tratamiento profesional. Parte de la información puede haber sido elaborada con apoyo de inteligencia artificial y está sujeta a imprecisiones. Consulte siempre a un médico.
Contenido revisado por el equipo médico del CEIMEC — Centro de Estudio Integrado de Medicina China, referencia en acupuntura médica desde hace más de 30 años.
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